Ir al contenido principal

Recomendado para ti

Por qué la lesión de Taka Nakagami es mucho más dramática de lo que parece

MotoGP
MotoGP
GP de Japón
Por qué la lesión de Taka Nakagami es mucho más dramática de lo que parece

Análisis de las tandas largas en Sepang: Verstappen manda, ¿pero es el favorito?

Fórmula 1
Fórmula 1
GP de Bahrein en Malasia
Análisis de las tandas largas en Sepang: Verstappen manda, ¿pero es el favorito?

Sainz: "Volvemos a rendir al nivel de antes, hacia el final de la parrilla"

Fórmula 1
Fórmula 1
GP de Bahrein en Malasia
Sainz: "Volvemos a rendir al nivel de antes, hacia el final de la parrilla"

Honda F1 se ve mejor en Sepang de lo que decía el simulador

Fórmula 1
Fórmula 1
GP de Bahrein en Malasia
Honda F1 se ve mejor en Sepang de lo que decía el simulador

Leclerc: "La clave será saber interpretar cómo evolucionará la pista"

Fórmula 1
Fórmula 1
GP de Bahrein en Malasia
Leclerc: "La clave será saber interpretar cómo evolucionará la pista"

WRC Cerdeña: Fourmaux encabeza un doblete de Hyundai tras una mañana de pinchazos

WRC
WRC
Rally de Italia
WRC Cerdeña: Fourmaux encabeza un doblete de Hyundai tras una mañana de pinchazos

Piastri ve a McLaren "un paso por detrás" de Red Bull, Mercedes y Ferrari en Sepang

Fórmula 1
Fórmula 1
GP de Bahrein en Malasia
Piastri ve a McLaren "un paso por detrás" de Red Bull, Mercedes y Ferrari en Sepang

Así fue la Práctica del GP de Japón de MotoGP en Motegi, con Live Timing

MotoGP
MotoGP
GP de Japón
Así fue la Práctica del GP de Japón de MotoGP en Motegi, con Live Timing

¿Qué convierte a un piloto en campeón? Alonso lo tiene claro

Fernando Alonso explica por qué considera que el 95% de convertirse en campeón depende de la fortaleza mental y recuerda cómo sus orígenes humildes y las lecciones de su padre moldearon su forma de competir.

Fernando Alonso, Aston Martin Racing

Fernando Alonso, Aston Martin Racing

Foto de: Zak Mauger / Motorsport Images

En la Fórmula 1 todos son rápidos. Todos han ganado antes de llegar. Todos han pasado por categorías inferiores, han demostrado talento, han superado pruebas físicas imposibles para la mayoría y, cuando finalmente se sientan en uno de los veinte coches de la parrilla, ya pertenecen a una élite diminuta.

Entonces, ¿qué separa simplemente a un piloto de Fórmula 1 de un campeón? Fernando Alonso lo tiene sorprendentemente claro.

"Un 95% es mental".

Pedro de la Rosa le pidió que pusiera un porcentaje a uno de esos debates que acompañan al deporte desde siempre: cuánto hay de físico y cuánto de cabeza detrás de un campeón. Alonso apenas necesitó pensarlo. "Creo que mentalmente es un 95%", respondió.

Puede parecer una cifra exagerada en una categoría donde los pilotos soportan enormes fuerzas G, temperaturas extremas, carreras de casi dos horas y una preparación física constante. Pero el bicampeón del mundo parte de una premisa sencilla: cuando alguien llega hasta la Fórmula 1, el talento ya se presupone.

"En el aspecto físico, o incluso en cuanto al talento, cuando llegas a la Fórmula 1 creo que es porque tienes ese talento y esas capacidades", explicó Alonso en una entrevista realizada por De la Rosa para Aston Martin.

"Lo has demostrado en diferentes categorías y llegas a Fórmula 1. Los equipos confían en ti porque te prueban y eres capaz de conducir un Fórmula 1 muy rápido. Por eso eres piloto de Fórmula 1".

La diferencia, según Alonso, empieza después.

El 95% que Alonso cree que marca la diferencia

Llegar es una cosa. Ganar, otra. Y cuando aparece un coche capaz de hacerlo, Alonso cree que la cabeza puede acabar inclinando la balanza.

"Para convertirte en campeón o ganar carreras necesitas ser mentalmente fuerte y, obviamente, tener suerte con el material que tienes", continuó.

Porque incluso cuando la maquinaria acompaña aparece una comparación inevitable: la del otro piloto del garaje. "Mientras tienes el material, hay dos pilotos con el mismo coche: tu compañero y tú. Y ahí también tienes que marcar una diferencia mental, estar más preparado".

Para Alonso, por tanto, el talento abre la puerta de la Fórmula 1. La preparación mental ayuda a decidir qué ocurre una vez dentro. Y quizá para entender por qué concede tanta importancia a esa parte invisible de un piloto hay que viajar muchos años atrás, mucho antes de Renault, Ferrari, McLaren o Aston Martin.

Antes incluso de la Fórmula 1. Cuando competir significaba algo bastante diferente. "Venía de una familia muy humilde", recuerda Alonso.

"Teníamos un kart, un motor y un juego de neumáticos".

Con aquello había que correr. Primero por España. Después viajar hasta Italia para disputar pruebas europeas. Mientras otros podían disponer de más material, repuestos o alternativas, en la familia Alonso no existía demasiado margen para lamentarse por aquello que faltaba. 

"No había tiempo para pensar demasiado en lo que no teníamos", explica. "Teníamos que rendir. Y ya está". Una frase que, décadas después, encaja bastante bien con el piloto que todavía se ve los domingos.

"Papá, esto es el Mundial. Tengo que adelantar a los tres"

Pero la presión económica no vino acompañada de presión familiar. Alonso recuerda precisamente lo contrario. Su padre, José Luis, no intentaba convencerle de que tenía que ganar. Trataba de quitar importancia al resultado.

"Mi padre nunca me puso presión", asegura Fernando. "Siempre intentaba quitármela de encima".

Antes de las carreras le repetía que disfrutara. Que simplemente estar allí ya era extraordinario. Que no tenía nada que demostrar. El problema es que el pequeño Fernando ya pensaba como un piloto. "Yo le decía: 'Sí, papá, pero salimos cuartos. Esto es el Mundial. Tengo que adelantar a los otros tres'".

Su padre volvía entonces a rebajar la temperatura. Si no podía adelantarlos, quizá era porque sencillamente eran más rápidos. Si el cuarto puesto era lo máximo posible aquel día, terminaría cuarto. Si era séptimo, sería séptimo.

Habría otra oportunidad. "Me decía: 'Si no los adelantas es porque son más rápidos que tú. Serás cuarto, serás el séptimo más rápido, serás lo que sea. Y la próxima vez lo vuelves a intentar'".

Años después, Alonso considera que aquella forma de educarle tuvo mucho que ver con su capacidad para aislarse del resultado y concentrarse en la ejecución. "Creo que ese enfoque siempre me ayudó a ponerme el casco y simplemente hacer lo mejor que podía hacer ese día y en ese momento, sin demasiadas preocupaciones por el resultado final".

Para Alonso, los días malos también construyen al campeón

Fernando Alonso, Aston Martin Racing

Fernando Alonso, Aston Martin Racing

Foto de: Alex Bierens de Haan / LAT Images via Getty Images

La mentalidad de la que habla Alonso tampoco consiste únicamente en saber soportar la presión. También significa aprender a convivir con perder. Porque incluso la carrera de uno de los pilotos más exitosos de su generación tiene muchos más domingos malos que celebraciones.

"En el deporte en general hay muchos más días malos que buenos", reconoce.

"Pero trabajas por esos días buenos".

Los campeonatos, las victorias o los podios son los recuerdos evidentes. Sin embargo, Alonso sostiene que también hay momentos mucho más pequeños capaces de justificar todo el trabajo: un adelantamiento al límite, una vuelta bajo la lluvia o encontrar agarre en una trazada que nadie más se atreve a probar.

Y, sobre todo, los malos momentos sirven para construir lo siguiente. "Hay que recordar los éxitos, obviamente, pero también los momentos difíciles, porque creo que ellos dan forma a tu siguiente éxito".

Probablemente por eso su respuesta del 95% dice algo más que una simple cifra. Alonso no está rebajando la importancia del talento ni del físico. Tampoco olvida el factor decisivo del coche: él mismo admite que para ser campeón hay que contar con el material adecuado.

Lo que sostiene es que, llegado cierto punto, casi todos los demás ingredientes ya existen. Entonces queda la cabeza.

La misma que aprendió siendo un niño quejarse poco cuando solo había un kart, un motor y un juego de neumáticos. La misma a la que su padre enseñó que terminar cuarto no era un fracaso si ese día había tres pilotos más rápidos.

Y la misma que, más de tres décadas después, Alonso sigue considerando la principal diferencia cuando llega el momento de convertir a un piloto de Fórmula 1 en campeón. "El 95% es mental".

Más de Alonso:
Artículo Anterior La última 'reliquia' del Williams de Senna sale a la luz 32 años después
Siguiente artículo Bakú, otra prueba clave para McLaren; llega un gran paquete de mejoras

Mejores comentarios

Últimas noticias