Red Bull F1 confía en las mejoras de Imola para intentar batir a McLaren
Tras los test, se pensaba que Red Bull podría ser una bomba de relojería, y así ha sido. El último triplete ha evidenciado las dos caras del RB21: eficaz en circuitos rápidos y con bajo desgaste, pero con dificultades en trazados lentos que castigan los neumáticos. Ahora, el equipo espera que las mejoras de Imola cambien el panorama.
Volvamos unos días atrás, al final del Gran Premio de Arabia Saudí. Si Max Verstappen hubiera conseguido defender la pole position lograda el día anterior y hubiese cruzado la meta en primera posición, ahora sería líder del Mundial. Un dato sorprendente, especialmente teniendo en cuenta que hasta el momento McLaren ha demostrado ser el coche más competitivo en pista.
Esto lleva a tres reflexiones distintas: en primer lugar, los pilotos papaya no han maximizado el potencial del monoplaza en términos de resultados, especialmente Lando Norris, un piloto que ha mostrado a menudo una gran velocidad, pero cuya propensión al error está ralentizando su ascenso hacia lo más alto.
La segunda y la tercera reflexión están conectadas: Verstappen está sacando el máximo del Red Bull, pero el RB21, por ahora, parece ser el único coche capaz de inquietar de verdad a McLaren. El problema es que los puntos fuertes que le permiten luchar arriba en circuitos con curvas rápidas o que exigen mucha eficiencia, chocan con evidentes debilidades.
Los últimos tres Grandes Premios consecutivos son el ejemplo perfecto de esta Red Bull de dos caras: en dos ocasiones, en Suzuka y Yeda, Verstappen se metió en la lucha por la victoria, ganando incluso en Japón. Pero en Bahrein, el RB21 fue apenas la cuarta fuerza en la parrilla, superado también por Mercedes y Ferrari.
Durante el triple evento afloraron tanto las virtudes como los defectos de este coche, el más impredecible del grupo delantero, pero también el que mayor pico de rendimiento puede alcanzar entre los perseguidores. El RB21 podía ser el "tapado" de este inicio de campeonato, y ha cumplido con ese papel, alternando momentos altos y bajos.
Si en Suzuka Red Bull logró darle la vuelta a la situación en la noche del viernes al sábado, en Yeda el escenario fue distinto, ya que el equipo de Milton Keynes, por primera vez esta temporada, llegó a la pista con un setup ya cercano a la ventana ideal. Esto les permitió centrarse en los detalles, sin necesidad de revolucionar el coche.
Ese enfoque fue clave el resto del fin de semana, por ejemplo para gestionar la degradación térmica de los neumáticos que Verstappen detectó el viernes, afinando paso a paso el setup sin tener que recurrir a una típica "noche milagrosa". Más allá del resultado final, en carrera Verstappen mostró un ritmo excelente.
Las curvas rápidas, donde se necesita una plataforma aerodinámica estable y rígida, así como el potente efecto del DRS, potenciaron las mejores características del RB21 que, al igual que su predecesor, se expresa mejor en este tipo de trazados. Tanto que logró la pole y peleó por la victoria en carrera.
Suzuka y Yeda demostraron que Red Bull es capaz de alcanzar estos picos de rendimiento y momentos de "magia", en los que Verstappen es el intérprete perfecto, como un artista que traza las curvas con pinceladas. A veces puede ser altamente competitivo en clasificación, mientras que en carrera su rendimiento depende del nivel de degradación, con mejores resultados cuando el desgaste es limitado.
Sin embargo, entre Yeda y Suzuka se coló Bahrein , que dejó al descubierto todos los límites que impiden que el RB21 sea un coche "universal" como el MCL39. La gran fortaleza de McLaren, más allá de la carga aerodinámica, es su competitividad y versatilidad en una amplia gama de circuitos: cualidades que permitieron a la RB19 dominar en 2023.
Las altas temperaturas de Sakhir, así como las características del trazado con curvas cerradas, de baja-media velocidad, y donde la tracción es clave, pusieron de manifiesto las áreas en las que el RB21 aún tiene margen de mejora.
Los largos rectilíneos interrumpidos por curvas lentas premian las frenadas agresivas y la tracción, aspectos en los que Red Bull todavía necesita mejorar. En las curvas de corto radio, donde aparece el subviraje, McLaren ha dado un gran paso adelante en el último año, ofreciendo mayor flexibilidad de conducción.
No es casualidad que, justo después de Bahrein, se reuniera toda la cúpula directiva de Red Bull para planear los próximos pasos, cambiando también el enfoque del viernes con numerosos experimentos que dieron sus frutos: "En comparación con Bahrein, hemos progresado mucho, aunque este circuito también se adapta más a nosotros. Estamos dando pasos adelante y obteniendo un coche más predecible, que funciona en un rango más amplio", explicó Helmut Marko tras la carrera de Yeda.
La primera parte del calendario ha "favorecido" al equipo de Milton Keynes, con muchos circuitos repletos de curvas rápidas y pocos trazados lentos y exigentes con los neumáticos. Incluso en China, Verstappen podría haber luchado por el podio de no haber sido por los errores estratégicos y decisiones discutibles, motivadas por el miedo al desgaste visto el sábado, algo inusual en Red Bull.
Sin embargo, los próximos desafíos empiezan a ser más exigentes: en Miami dominará el calor, seguido de Imola, Barcelona y Mónaco. La cita española combina tramos rápidos y secciones lentas, donde el año pasado McLaren ya demostró su versatilidad. Con un calendario que se adentra en una fase potencialmente teñida de papaya, ya no basta con exprimir el setup o confiar en noches milagrosas.
Desde hace más de un año, Red Bull busca el equilibrio ideal y una ampliación de la ventana de funcionamiento, elementos que ofrecerían más opciones de setup y mayor flexibilidad en diferentes trazados. También el RB21 seguirá su propio camino de evoluciones desde las próximas carreras, fundamentales para determinar si podrán batir a un McLaren rápido "en todos los aspectos".
Sin embargo, Helmut Marko mantiene la confianza, subrayando que, una vez comprendidos los problemas, Red Bull seguirá avanzando con pequeños pasos para tratar de alcanzar la cima y, sobre todo, convertir al RB21 en un coche más constante y competitivo en cualquier escenario, eliminando esas dos caras que tantos problemas han generado en el último año: "Daremos pequeños pasos, y creo que en Imola ya deberíamos estar en posición de tener la velocidad para batir a las McLaren", añadió Marko.
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