¿Qué significa para Williams F1 perderse las pruebas de Barcelona?
El hecho de no haber podido preparar el FW48 para el test de Barcelona supone un gran revés para Williams F1, pero puede que no sea crítico.
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A principios de esta semana comenzaron a circular rumores de que Williams se había retrasado en su programa de construcción del nuevo FW48, hasta el punto de que podría no estar preparado para el shakedown de Barcelona.
El equipo ha intentado hoy adelantarse a los acontecimientos confirmando que así será: no solo no estará presente en el primer día de pruebas conjuntas, sino que ni siquiera viajará a Barcelona.
Pero, aunque esto resulte embarazoso para un equipo que ha invertido muchísimo esfuerzo en dejar atrás su pasado, el año pasado Williams se propuso ser el primero no solo en mostrar su coche, sino también en ponerlo en pista, es posible que el retraso no determine su temporada.
Como es bien sabido, Williams llegó tarde a los test de 2019 y se perdió los dos primeros días de pruebas, solo para que la FIA declarara ilegales varios elementos de la aerodinámica del FW42. Rediseñar estas áreas le costó al equipo, que ya tenía problemas de liquidez en esos días. Todo eso provocó que el monoplaza, lento de todos modos, empezase el año aún más rezagado en la curva de desarrollo.
Más recientemente, en 2024, al principio del mandato del actual director del equipo, James Vowles, el FW46 llegó tarde y con sobrepeso, como consecuencia de importantes cambios en el proceso de diseño y construcción. La modernización del sistema (Vowles reveló que se alarmó al descubrir, poco después de su llegada, que se gestionaba mediante una gigantesca hoja de cálculo de Excel) provocó retrasos que se agravaron durante el invierno. Para acortar el elemento de análisis de tensiones de la fase de diseño, el equipo recurrió a la unión de metal en varios componentes compuestos.
Eso hizo que el coche estuviese listo para el inicio de la temporada, pero, de nuevo, esto perjudicó al desarrollo más adelante, ya que muchas áreas ya existentes del coche tuvieron que volver a pasar por ciclos de análisis de tensiones para analizar dónde se podía reducir el peso.
Los fotógrafos capturan la nueva decoración de de Williams
Foto de: Andy Hone / Motorsport Images
Se desconocen las razones específicas por las que Williams ha decidido no asistir a Barcelona. Hay medios que han informado de que el FW48 no superó las pruebas de choque, pero se entiende que se trata de una especulación disfrazada de hecho. Sería muy inusual someter a los monocascos a las pruebas de choque tan tarde, ya que esta es la primera sección del coche que se define.
De hecho, se sabe que Ferrari, Audi y Mercedes, por nombrar solo tres, pasaron con éxito sus crash test con los coches de a principios de diciembre. El monocasco es un elemento que requiere mucho tiempo de preparación, por lo que las pruebas de resistencia a los choques no se dejan para el último momento.
Entonces, ¿qué perderá Williams al perderse tres días de pruebas en pista en Barcelona? La sesión de la próxima semana está siendo calificada oficialmente por la F1 y la FIA como una "prueba de rodaje" en lugar de un "test" y se celebrará a puerta cerrada. Los equipos solo pueden correr tres de los cinco días disponibles, de hecho, McLaren y Ferrari ya han confirmado que no estarán el primer día.
Se entiende que la sesión de Barcelona fue concebida por las partes interesadas como una oportunidad para probar por primera vez en pista las diversas tecnologías nuevas, lo que daría a los equipos y a la FIA la oportunidad de depurar cualquier problema que pudiera surgir. Los componentes aerodinámicos activos, por ejemplo, requieren más rodaje en pista del que se puede realizar en un shakedown de kilometraje limitado para evaluar la resistencia de sus sistemas mecánicos.
Por lo tanto, la mayoría de los equipos consideraron Barcelona como una oportunidad para acumular kilómetros, antes de centrarse en el rendimiento en las dos pruebas de Sakhir. La forma de hacerlo variará, naturalmente: algunos podrían salir a la pista en Bahrein con piezas de desarrollo nunca vistas, mientras que otros podrían esperar hasta la primera carrera de la temporada en Melbourne.
Otros podrían retrasar las mejoras hasta que haya pasado la primera serie de carreras fuera de Europa, en parte porque el transporte de piezas ahora entra dentro del ámbito del límite de costes, pero sobre todo porque quieren saber más sobre el rendimiento de sus nuevos monoplazas antes de dedicar esfuerzos y recursos al desarrollo de componentes. McLaren ha confirmado que esta es la política que pretende seguir: "Creo que es mejor que comprendamos nuestra plataforma antes de lanzarnos a rediseñarla antes de que haya dado una vuelta".
Alexander Albon, Williams
Foto de: Steven Tee / LAT Images via Getty Images
Por estas razones, perderse los tres primeros días de pruebas en pista puede que no sea un revés tan grande para Williams como lo sería en años anteriores. Cualquiera que haya asistido a una prueba de F1 en Barcelona en enero estará muy familiarizado con los retos que supone sacar un buen rendimiento en esas condiciones: la pista suele estar demasiado fría y húmeda para que los coches se arriesguen a salir hasta las 10 de la mañana aproximadamente. Si esperabas que los coches corrieran desde el amanecer hasta el anochecer todos los días, estarías muy equivocado.
El verdadero coste para Williams es que cualquier trabajo de puesta a punto que tenga que hacer le restará tiempo en Bahrein, donde lo deseado sería realizar pruebas de rendimiento de inmediato. Y eso no se puede sustituir por una simulación.
Pero, a menos que el coche tenga importantes problemas que deban solucionarse rápidamente, la desventaja de perder tiempo en Barcelona se ve mitigada por las muchas incógnitas que plantean las nuevas regulaciones. Especialmente si los rivales esperan a ver cómo se desarrollan las primeras carreras antes de concretar sus planes sobre dónde centrar los recursos de desarrollo.
Y llegar tarde no siempre es garantía de fracaso. En 1988, McLaren llegó a los test de invierno con un coche rezagado, una fusión tardía y poco cooperativa del chasis de 1987 y el nuevo motor turbo Honda, antes de que el MP4/4 llegara a la última prueba de pretemporada en Imola. No acabó tan mal, ¿verdad?
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