Análisis: cómo McLaren F1 fue del "caos" a ser campeones del mundo
El equipo McLaren se hizo con su primer título de constructores de Fórmula 1 en 26 años, y así fue cómo Zak Brown lo consiguió.
Cuando el responsable de los de Woking, Zak Brown, se unió por primera vez al equipo de Fórmula 1 en la temporada 2016, admitió cierta sorpresa por lo que se encontró, y no en el buen sentido. Desde la emoción de unirse a su escudería favorita, la realidad del "caos" en el que se metió no fue sencilla de gestionar, y estuvo con Motorsport.com para reflexionar sobre su viaje desde ese punto más bajo hasta llegar a ver a McLaren convertirse en campeón del mundo de constructores.
El estadounidense admitió que la primera impresión fue "mucho peor de lo que pensaba", y en aquel momento, las complicaciones a las que se enfrentaban con Honda eran bastante evidentes, pero el error que muchos cometieron fue pensar que su unidad de potencia era el único déficit. Para él, los problemas estaban en todas partes.
"Creo que ahora sabemos que ni siquiera era quizá la mayor parte del problema", añadió Zak Brown, que vio contratiempos en la gestión, la estructura y el patrocinio. "Había una puerta giratoria en el liderazgo y caos en el consejo de administración, algo que está bien documentado. No había supervisión adulta en el equipo de carreras ni en la gente, tienes líderes, pero la gente necesita un buen liderazgo".
"El patrocinio en la pista estaba en mínimos históricos. y todo en la fábrica era una teoría de la conspiración, había mucha negatividad", explicó. "Estábamos muy retrasados en el desarrollo. Creo que había casi una arrogancia de 'somos tan buenos' que quitamos el ojo de los túneles de viento y los CFD, así que eso es más o menos en lo que me metí".
Hacer cambios en McLaren F1
Tras pasar la primera parte de su trayectoria como gurú del patrocinio, Zak Brown sabía cómo dirigir un gran negocio, pero su cambio a McLaren era la primera vez que entraba en un papel directivo en una escudería de carreras de tal envergadura. Y el hecho de ser, como él mismo admitió, un poco novato en ese terreno, le obligó a disipar cualquier falta de confianza en sí mismo a la hora de demostrar al personal que estaba en ello a largo plazo.
"Había estado en el mundo de las carreras, pero cuando te pones de pie y hablas con un equipo, cuando todos te miran fijamente, te das cuenta, '¿cuánto tiempo va a estar este tipo?', y todos los demás llevaban uno o dos años, y eso se notaba, así que había que transmitir confianza", continuó el estadounidense, quien afirmó que la prioridad desde el primer día era resolver el problema de los altos cargos, porque si eso no estaba bien, todo lo demás estaba condenado al fracaso.
"Lo primero que hice fue cambiar el equipo directivo, uno por uno", indicó. "No llegué con esa idea en mente, pero enseguida me di cuenta de que este lugar necesitaba un nuevo liderazgo. Contraté a algunas personas con las que había trabajado en JMI [la agencia de patrocinio fundada por él], otros eran nuevos, y solo uno fue un ascenso interno, que fue Laura [Bowden], ahora nuestra director financiero, porque para tener un gran equipo de carreras, todo tiene que disparar en todos los cilindros, ¿verdad?".
"Si vas a tener un gran éxito comercial, tienes que tener una gran base de aficionados. Debes un gran equipo de comunicación para atraer a los seguidores, debes encontrar patrocinadores para poder contratar a los mejores, para hacer un nuevo túnel de viento", dijo. "No se trata solo de tener un gran departamento aerodinámico, hay que tenerlo, pero luego está todo lo que alimenta eso".
Mientras se producían cambios entre bastidores para dotar a la fábrica de Woking de la estructura de gestión que necesitaba, la revolución también llegaba a la pista.
El despertar del motor Renault en F1
A finales de 2017, el estadounidense decidió poner fin a la asociación con Honda y cambiar sus motores a unos Renault a partir de la temporada 2018, en un movimiento que en realidad resultó ser un momento de despertar para una escudería que se había hecho creer que su chasis era tan bueno como el de cualquier otro.
"Fue una gran llamada de atención, porque creo que todo el mundo pensó que simplemente estábamos atornillando un nuevo motor y aquí estamos, pero en realidad fue, 'hemos cambiado eso, es un poco mejor, pero todavía tenemos algunos grandes problemas', así que creo que fue bueno", explicó Zak Brown.
Lo que siguió a continuación fueron las difíciles campañas posteriores a la pandemia de la COVID-19, la de 2020 y 2021, en donde sufrieron por apuntalar las finanzas que le dejaron en riesgo de colapsar sin el apoyo de sus accionistas: "Sin duda, estábamos al borde del abismo. Pagábamos todas nuestras facturas, pero estábamos a meses, y no a varios meses, de [cerrar], sabíamos que podíamos pasar el año, pero estábamos en una situación en la que, si no hubiéramos tenido una inyección de liquidez, habríamos corrido peligro".
En la pista se produjo la situación sin precedentes provocadas por los cursos posteriores a la pandemia de un desarrollo congelado del monoplaza, en la que Zak Brown cree que el nuevo equipo de Andreas Seidl y James Key tenía la suerte de heredar un paquete competitivo, y obtener el crédito por los esfuerzos anteriores.
"Todo el mundo pensó que con la nueva gente que había llegado, Andreas Seidl, James Key, 'como, wow, mira lo que han hecho en el 2021', y en realidad era el equipo anterior, así que la primera vez que se vio su trabajo colectivo fue en el 2022", continuó.
El difícil comienzo de ese año, unido a los problemas que tuvo Daniel Ricciardo, desató la preocupación del estadounidense, pero el momento en el que se dio cuenta de que las cosas no estaban donde debían llegó en el Gran Premio de Francia, cuando un paquete de mejoras muy esperado no funcionó: "No funcionó, y la respuesta de los dirigentes no fue la que esperaba, pensé que estábamos en problemas, así que tuve conversaciones muy serias".
Durante las vacaciones de verano, se ocupó del problema del piloto australiano, ya que el equipo y él llegaron a un acuerdo para poner fin a su asociación a finales de temporada. Además, Zak Brown decidió, después de que Andreas Seidl acudiera diciendo que había firmado un contrato para unirse a Audi, aceptar una salida anticipada para poder hacer el cambio interno que quería, y ese era poner a Andrea Stella al mando.
"Podría haberle dicho [a Seidl], 'no, termina tu contrato', pero fue como, 'felicidades, puedes unirte mañana'. En realidad había querido que Andreas Stella dirigiera el equipo antes de tomar esa decisión, pero él lo había rechazado al inicio [durante el invierno de 2019]. Sentía que no estaba preparado, y ese es el tipo de persona que es Andrea, no se deja llevar por el ego".
Zak Brown recordó su segundo intento, más exitoso, de convencer al italiano para que ascendiera una vez que quedó claro que Andreas Seidl se marcharía: "Le dije, 'Andrea, te necesito de verdad', yo estaba llamando, él se estaba tomando un expresso y me dijo, 'necesito otro expresso'. No lo aceptó en la primera llamada, me dijo, 'déjame pensarlo, es mucho pedir', pero al final lo conseguí".
El impacto de Andrea Stella en McLaren F1
Zak Brown encargó a Andrea Stella una modificación completa de la escudería para ayudarle a darle la forma que él consideraba que funcionaría mejor, y aunque el italiano no estuvo dispuesto a mover demasiadas cosas en su anterior condición de ingeniero, ahora estaba en un papel diferente: "Le pedí que lo mirara todo. Obviamente había estado prestando atención, y es un tipo que se mantiene en su camino de autoridad, pero ahora yo estaba como, 'quiero que tengas total autoridad".
"Sabíamos que el comienzo del 2023 iba a ser un desastre, hicimos algunos cambios. James Key y Tony Salter se fueron, y eso potenció a gente como Peter Prodromou, que había estado un poco marginado", continuó. "Simplemente volvimos a poner a los tipos adecuados al mando, porque en realidad no hicimos muchas contrataciones nuevas, nos limitamos a reestructurar. Luego se lo dijimos a los medios, 'vamos a tener un terrible comienzo del 2023', y acertamos".
"Luego vino la parte difícil. Todo el mundo nos criticaba, pero nuestros socios aguantaban, porque habíamos hecho un buen viaje, y los accionistas resistían totalmente", explicó. "Todos querían saber, '¿qué estáis haciendo? ¡Tienes que arreglar esto!', pero nunca sentí que no fueran a darme la oportunidad".
Ese comienzo de 2023 ofreció una desconexión entre los resultados que la escudería estaba ofreciendo en pista y el rápido ritmo de progreso con las actualizaciones que se estaba produciendo en la fábrica: "Empezamos a ver un ritmo de desarrollo, luego tuvimos esta extraña dinámica de ser asesinados en la pista de carreras y masacrados públicamente, con una tranquila confianza de vuelta en la fábrica".
"Creo que lo bueno fue que sabíamos que íbamos a ser malos en el 2023, y nos la jugamos, así que no nos rascábamos la cabeza, sabíamos que no íbamos a ser buenos", comentó. "En ese momento, teníamos muchos patrocinadores y había mucha confianza en el liderazgo de Andrea [Stella], y ese equipo de liderazgo funcionaba a toda máquina, ¿verdad? En finanzas, relaciones públicas, comunicación, comercial, y más, estábamos muy unidos, y eso nos hizo más fuertes".
Los últimos pasos en McLaren F1
La confirmación de la trayectoria ascendente llegó en el Gran Premio de Austria 2023, cuando una gran actualización hizo el trabajo: "Andrea hizo su apuesta en Austria, algo fuera de lo normal en él. Él estaba como, 'oh, eso va a ser un grande', lo probamos en el coche de Lando, era fuerte, pero después sabíamos que Lando siempre era bueno allí, así que, ¿era él o era el coche? Aunque luego en Silverstone fue como 'wow'".
A partir de ese momento, McLaren mejoró su forma. Los desarrollos funcionaron, y el progreso fue constante, de modo que cuando llegó la actualización del Gran Premio de Miami 2024, catapultó a la escudería al frente, y Zak Brown cree que volvió al tipo de equipo que le enamoró en un principio: "Creo que ahora estamos en nuestro mejor momento".
"Tenemos la mejor cartera de patrocinadores de la parrilla. Creo que tenemos ingresos récord, somos rentables, lo que demuestra el éxito que hemos tenido en la pista, pero competimos por trofeos, no por economía", dijo. "Creo que hemos vuelto al McLaren que yo conocí, que era, 'oh, ¿has visto lo que ha hecho McLaren en la pista o fuera de ella?', y al final todo se debe a la gente. Todos tenemos grandes túneles de viento. Todos tenemos un gran CFD, pero son las personas las que marcan la diferencia".
Y ahora que su escudería celebra su primer título de constructores de Fórmula 1 desde 1998, el principal objetivo de Zak Brown es asegurarse de que no pierden el tren: "Si nos fijamos en algunos de los otros equipos, que tienen una gran tecnología, grandes pilotos, y que han retrocedido, creo que es porque la cultura no está donde tiene que estar".
"Mi objetivo principal ahora es conservar lo que tenemos, añadirle algo cuando pueda, pero no dejar que nadie coma, como Andrea las llama, las galletas envenenadas, que es la política interna, o la política que la gente intenta introducir", continuó. "Es fácil que suceda cuando tenemos un mal fin de semana o un fin de semana que podríamos haber hecho mejor, pero la forma en que Andrea es capaz de levantar al equipo y decir, 'no vayas allí', es increíble. No empecemos a culparnos los unos a los otros, somos un equipo, nos ha mantenido muy sólidas".
¿Quieres leer nuestras noticias antes que nadie y de manera gratuita? Síguenos aquí en nuestro canal de Telegram y no te perderás nada. ¡Toda la información, al alcance de tu mano!
Comparte o guarda este artículo
Mejores comentarios
Suscríbete y accede a Motorsport.com con tu ad-blocker.
Desde la Fórmula 1 hasta MotoGP, informamos directamente desde el paddock porque amamos nuestro deporte, igual que tú. Para poder seguir ofreciendo nuestro periodismo experto, nuestro sitio web utiliza publicidad. Aún así, queremos darte la oportunidad de disfrutar de un sitio web sin publicidad y seguir utilizando tu bloqueador de anuncios.