Un chiste sobre Lauda recuerda lo que la F1 está perdiendo

Si bien la decisión de Lewis Hamilton de declarar la guerra a los medios de comunicación parece una medida extrema, Jonathan Noble argumenta que las travesuras del tricampeón mostraron que la F1 debe cambiar

Odio hablar como un viejo aburrido (aunque puede que lo sea), pero en este caso realmente era mejor antes.

Olviden que un campeón creyó este fin de semana que hacer fotos a la gente con filtros de conejo o ciervo era lo más divertido del mundo. La única conferencia de prensa que todavía me hace reír fue la del Gran Premio de Francia 1993, cuando se les pidió a los pilotos allí presentes que explicaran la peor broma de mal gusto que habían gastado.

Alguno contó la típica broma de llamar a las puertas de las habitaciones de un hotel y salir corriendo, y Berger narró el episodio en el que tiró el maletín de Ayrton Senna por un helicóptero mientras el brasileño, a su lado en la rueda de prensa, no paraba de reír. Y entonces llegó el turno de Ukyo Katayama.

El entonces piloto de Tyrrell tenía un inglés bastante limitado, lo cual le impidió entender completamente la pregunta, y pensó que le habían pedido contar el peor chiste que se supiera.

"Esto es una serpiente y un elefante que se chocan entre sí", empezó, mientras los ojos de sus compañeros iluminándose según se iban dando cuenta de dónde iba a llegar el japonés.

"Ambos se paran y el elefante le dice '¿Sabes quién soy yo?', y la serpiente responde: 'Sí, tienes grandes orejas y una gran trompa, ¡eres un elefante! Pero, señor elefante, ¿tú sabes quién soy yo?'

"'Sí', replicó el elefante. 'Tienes una piel rara, no tienes pelo y no tienes orejas. Tú eres Niki Lauda...'".

La sala de prensa estalló en numerosas carcajadas. Incluso Hamilton se habría partido de risa.

Mismo formato

Está claro que siempre es difícil comparar esas dos épocas diferentes, pero dice mucho que en más de 20 años el formato de conferencia de prensa antes de cada gran premio apenas haya cambiado. Y ha empezado a resultar casi molesto.

Actualmente, como Hamilton quiso mostrar con sus travesuras en Snapchat que finalmente desencadenaron en una guerra innecesaria y extraña contra los medios, a menudo hay muy poca emoción en esas ruedas de prensa. De hecho, e irónicamente desde que se han convertido en un evento televisivo en directo, se han vuelto molestas para los pilotos e insatisfactorias para los medios.

Por supuesto que las conferencias de prensa no están hechas para ser un momento de entretenimiento. Su objetivo es ayudar a los medios a tener acceso a los pilotos y jefes de equipo para obtener declaraciones e información de una manera estructurada. Y no se dan ocasiones en la que pompones y fuegos artificiales fueran a marcar la diferencia.

Pero aunque estos eventos de citas/información funcionaron bien en el pasado, en los últimos años han decaído bastante por la combinación de un mundo en el que los medios cambian rápidamente y las televisiones quieren mostrarlo todo lo más rápido posible.

Siendo retransmitido en directo por la televisión a los aficionados y a otros medios, ahora hay muy pocos incentivos para que los periodistas vayan a los eventos en directo y hagan preguntas, porque de todas formas alguien hará ese trabajo por ellos.

Hacer una pregunta perspicaz que ofrezca conocimiento y obtenga una brillante respuesta, sólo sirve para que otra persona haga una noticia con ello y se lleve todo el mérito.

Cuando quieras volver a tu escritorio, la historia ya habrá salido a todo el mundo por muchos medios de noticias y sitios web que cubren los eventos desde sus casas. Y al final esforzarte en la conferencia de prensa significa conseguir sólo una pequeña cucharada de tu propia noticia.

Para un periodista que quiere dar un valor añadido a sus lectores y editores, es mucho mejor esperar a poder hablar con pilotos o la gente de los equipos lejos de las cámaras de televisión, donde no sólo consigues mejores respuestas en un ambiente más relajado sino que además eso te dará la posibilidad de decidir un mejor momento en el que publicar la historia.

La falta de valor de los medios en las conferencias de prensa de la FIA, unidas al hecho de que los pilotos sepan que están en directo en televisión, provoca un círculo vicioso en el que los pilotos no reciben las mejores preguntas y por tanto no hay buenas respuestas. Y cuanto menos buenas sean las respuestas, menos deseo habrá de buenas preguntas, y así sucesivamente".

Las mismas preguntas

Es el mismo círculo vicioso que ha afectado también a los corrillos de las televisiones como a las ruedas de prensa. Donde en el pasado había un puñado de emisoras capaces de conseguir lo que quisieran por parte de los pilotos, ahora puede haber más de una docena de cadenas diferentes luchando por posición y a menudo teniendo que repetir la misma pregunta.

Eso ha llevado a que los pilotos vayan dando las mismas respuestas y aburriéndose cada vez más con los medios, lo cual no es bueno tampoco para las carreras. Un piloto este año me contó que había aprendido una táctica para los corrillos de televisión: responder a la primera pregunta, retocar esa respuesta a la perfección para el segundo medio y repetirlo hasta la saciedad.

Hamilton llegó a un punto en el que ya había tenido suficiente, quizás por la enorme tormenta mediática que habían causado sus observaciones tras el Gran Premio de Malasia, cuando dijo que 'algo o alguien' no quería que él fuera campeón este año. Él sabía que todo el mundo le preguntaría el jueves en Japón por lo mismo, así que decidió divertirse a su manera.

Aunque tal vez poner filtros de bambi o dibujos animados en fotos y decir a los periodistas que lean sus redes sociales no sea la mejor manera de protestar, hay algo de mérito en su acusación de que el formato actual de conferencias de prensa ha quedado un poco anticuado.

Temporada demasiado larga

También dice mucho sobre la falta de emoción en el paddock de la F1 que el tema del fin de semana fuera justo este: un hombre enreda en la conferencia de prensa, le molesta que algunos periodistas se enfaden, y dice que no va a volver a hablar con los medios.

Es un síntoma de un deporte que no está dando el entretenimiento que se exige hoy en día, donde los canales de televisión, periódicos y webs requieren contenido 24 horas al día 7 días a la semana. La sed de contenido -cualquier contenido- es la principal razón por la cuál la conferencia de prensa de la FIA se televisa.

Pero cuando hay pocos cambios en la diferencia entre los equipos en pista, muy poca polémica o roces entre equipos o pilotos y muy poca motivación por decir algo emocionante, es inevitable que esto ocurra.

Hay muy pocas veces en las que te pueda emocionar una primera fila de Mercedes, la presión de los neumáticos, la batalla por el segundo puesto entre Ferrari y Red Bull, los mapas de motor o la lucha por la cuarta plaza entre Williams y Force India. Y los equipos son reaciones a explicar las cosas interesantes por miedo a dar a sus rivales una ventaja.

Sólo cuando hay peligro o situaciones como salidas, mal tiempo, accidentes, fallos de motor o cambios de pilotos hay realmente cosas de las que hablar.

Tener 21 carreras realmente no ayuda, ya que hay más fines de semana donde los mismos pilotos se encuentran haciendo las mismas cosas con un rendimiento cada vez más reducido. Sería como si en los grupos del Mundial de fútbol cada equipo jugara tres veces contra el resto. Puedo asegurar que a la tercera la falta de noticias o resultados sorprendentes sería muy aburrido.

Altas emociones

Como señaló Hamilton, la F1 realmente debería cambiar el formato para devolverle la vida. Hay momentos para las retransmisiones en directo donde la televisión debería darlo todo para retransmitir las emociones de los protagonistas. La sala del pre podio se ha convertido en una verdadera atracción justo por esto.

Pero hay momentos del fin de semana donde la televisión no debería estar, simplemente porque algunas de las funciones de los medios escritos no funcionan bien en televisión. Lo que la televisión necesita (entretenimiento) y los medios escritos necesitan (información, declaraciones y fondo) pueden ser completamente diferentes, porque están enfocados a distintos mercados.

Así que vamos a sacudir un poco el formato del jueves: sólo un piloto o dos en un ambiente más relajado donde haya un verdadero foco de discusión. ¿Y por qué no tener alguna pregunta de apertura de los fans, que pueden ser tan controvertidas como a ellos les gusta? Y mantener fuera las cámaras para que los pilotos no sientan que están saliendo en pantalla.

Además, ¿por qué no darle a la retransmisión original un mejor acceso -aunque sea con la FOM controlando las cámaras- para poder mostrar más momentos en los que las emociones estén a flor de piel o entrevistas mejor preparadas que no tengan que ser una pequeña pelea?

Que Hamilton haya optado por ir a la guerra con los medios dejando de responder a sus preguntas, llamando 'idiota' a quien informó de la apelación de Mercedes o bloqueando a periodistas parece un poco extremo, pero allá cada uno.

Pero si su extraño fin de semana en Japón sirve como catalizador para que la F1 piense mejor cómo responder lo que el deporte y los medios de comunación actuales requieren, al menos habremos sacado algo bueno de ello.

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Acerca de este artículo
Series F1
Pilotos Lewis Hamilton
Equipos Mercedes
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Etiquetas f1, formula 1, hamilton, lewis hamilton, opinion f1