Ben Sulayem se ríe de los que hablan de una separación de F1 y FIA
Mohammed Ben Sulayem acepta como "buenas" las tensiones entre la FIA y la Fórmula 1, pero reitera el papel esencial del organismo que preside.
En sus dos años al frente de la FIA, como sustituto de Jean Todt, Mohammed Ben Sulayem ha sido cuestionado en muchas ocasiones. Su política y las posiciones que ha adoptado en determinados aspectos de la gestión de la Fórmula 1 han puesto de manifiesto que las relaciones entre la Federación Internacional y Liberty Media, promotor del campeonato, no son buenas.
Sin embargo, al presidente no le asusta dicha oposición, de hecho, le gusta: "La fricción es a veces buena para sacar lo mejor de las personas", afirma en una entrevista a Motorsport-Magazin.
En los últimos meses, no han faltado puntos de discordia entre la F1 y la FIA: una estimación del valor de la máxima categoría con vistas a una hipotética venta a un fondo saudí, diferencias de opinión sobre la llegada de un undécimo equipo, cuestionamiento de la aplicación de ciertas normas, etc. Y en diciembre, la polémica en torno a Toto y Susie Wolff no ayudó tampoco.
Mohammed Ben Sulayem, a nivel personal, también ha criticado a su predecesor, Jean Todt, al que acusa de mala gestión financiera al mando de la Federación Internacional del Automovilismo.
A pesar de haber dado un paso atrás en el día a día de la Fórmula 1, Ben Sulayem sigue estando muy presente y al tanto de todo, y en este inicio de año también ha tenido que hacer frente a la reorganización de su equipo en el departamento de monoplazas, tras las sucesivas salidas de su director deportivo y su director técnico. En semejante contexto, no le sorprende recibir críticas.
"Sé quién me ataca", dice, sin nombrar a nadie. "Y creen que no lo sé. ¿De verdad creen que estaría en este trabajo si tuviera gente estúpida a mi alrededor ? Mi equipo es muy inteligente. El paddock es un hábitat muy pequeño, todo el mundo se conoce. Cualquiera que se invente algo o filtre algo sobre mí, lo sé. ¿Y qué hago yo ? Les sonrío. Sé quién van por detrás y les sonrío. Lo único que yo pido es sinceridad. No me interesa el precio de las acciones ni la venta de entradas. Sólo necesitamos sinceridad. Esa es mi misión aquí", explicó.
Una misión a la que se aferra, sin temer a una posible separación entre la FIA y la Fórmula 1. En su opinión, ese escenario es sencillamente imposible, ya que ambas partes perderían, pero todavía más la máxima categoría del automovilismo.
"Algunos hablan de separación", dijo riéndose Mohammed Ben Sulayem, "¿creen realmente que los grandes constructores participarían en un campeonato sin órgano legislativo? ¿De verdad creen que invertirían en algo así? ¿Vendría alguien y cambiaría de repente las reglas ? No, se trata de tener primero unas reglas claras y luego invertir".
"Ahora tenemos un espectáculo con un legislador, un espectáculo con reglas, unos reglamentos que son justos y están bien controlados. El resto depende de ti, de tu equipo y de tu piloto".
"Sólo digo una cosa, y la digo modesta y claramente: nunca llegará el día en que la F1 se despierte sin la FIA. En cuanto a lo demás, es diferente. Liberty tiene todo el derecho a vender, por lo que mañana podría haber otra realidad en la F1, que sería sin ellos. Así que tenemos que tener una relación sana entre nosotros. Respeto a Liberty, están ahí para sacar beneficios, son gente inteligente y yo les apoyo", concluyó el presidente de la federación.
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