¿Existe una Guerra Fría entre la FIA y la F1?

Las viejas batallas para medir fuerzas y poder entre Ecclestone y la FIA siguen vigentes. A veces pactan, cuando les conviene y muchas otras se enfrentan, también cuando les conviene, escribe nuestro columnista Mauricio Gallardo.

Parece haber una Guerra Fría entre la FIA y la Fórmula 1, sino es inexplicable la cantidad de idas y vueltas con las que el ente rector parece querer debilitar a la máxima categoría de monoplazas, aún a pesar de quedar expuesto ante los fanáticos.

Los mismos fans observan incrédulos la cantidad de reglas absurdas, marchas y contramarchas que la FIA impulsa con el aval de Dirección de Carrera de la F1.

Lo llamativo es que la F1 parece ser la única categoría afectada por las disparatadas ideas, de aquellos que pretenden controlar y regular absolutamente todo, en un certamen que fue perdiendo la impronta y el espíritu que la puso en el sitial más alto a nivel global.

Se trataba de competir, de desarrollar, innovar y tratar de vencer a los demás, con reglas claras, fijas y simples. Muchos de esos componentes de base ya no existen, con limitaciones extrañas, y reglas inaplicables.

A pesar de todo, nada de lo que intentaron cambió el curso natural de las carreras. Cuando hay un conjunto vencedor, este siempre triunfa porque el motorsport impone su lógica pese a todo.

Ahora, lo malo no es que traten de innovar, lo verdaderamente preocupante es el desgobierno que refleja la FIA en relación a la F1. ¿Será por negligencia? ¿Será por negocios? Difícil saber porque han tomado tantas medidas disparatadas, primero para afectar la fortaleza de la categoría y luego para dejarla en ridículo volviendo todo para atrás.

Más de uno puede pensar que bien han escuchado a los fanáticos y por eso vuelven atrás, pero entonces con esa lógica deberían escuchar mucho antes a la gente que realmente ama el deporte, sería más simple y menos engorroso.

Si enumeramos, desde la aplicación del nuevo formato de clasificación, totalmente un fiasco, pasando por la regulación de las presiones de neumáticos, las comunicaciones por radio, que si que no, el halo de seguridad, que va en 2017, que no va en 2017, que no se pueden salir de la pista, que sí se pueden salir. Es demasiado en poco tiempo.

Hablamos de la Federación Internacional del Automóvil, de la Fórmula 1, pináculos del motorsport.

Curiosamente y por el contrario, tanto el World Endurance Championship como la Fórmula Eléctrica, dos de las categorías tecnológicas y eco amigables que apasionan a Jean Todt, ven cada vez un camino más claro, con una plataforma y una proyección sin horizontes y aparentemente, sin grandes conflictos con la FIA.

Finalmente, aquí se advierte que aquellas viejas batallas para medir fuerzas y poder entre Ecclestone y la FIA siguen vigentes. A veces pactan, cuando les conviene y muchas otras se enfrentan, también cuando les conviene. Siempre ha sido así.

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Series F1
Tipo de artículo Análisis