La IndyCar admite que no ha explicado bien su cita no puntuable de 2024
La IndyCar reconoce que su cita no puntuable para 2024 en el Thermal Club no se ha explicado de la mejor manera, siendo un evento enfocado a VIPs.
El pasado 10 de septiembre, la IndyCar anunció que el circuito privado del Thermal Club, situado a las afueras de Palm Springs, en California, albergaría una cita especial no puntuable en 2024, hecha para la televisión, ya que se emitirá en directo, y que daría nada menos que un millón de dólares al ganador.
La prueba será el domingo 24 de marzo, tras unos entrenamientos abiertos y las clasificaciones del viernes y el sábado previos, 22 y 23 de marzo. Además, se reveló que habría un número limitado de entradas disponibles, lo que a su vez causó revuelo entre los aficionados.
El 20 de octubre se pusieron a la venta 2.000 entradas por 2.000 dólares (impuestos no incluidos) en Ticketmaster, sin que la categoría o el circuito hicieran ningún anuncio al respecto. La compra de una entrada proporciona al asistente una experiencia VIP de tres días, con acceso a los boxes y a asientos que ofrecen "una vista premium de la pista", según el portal de venta de entradas. Junto con el aparcamiento, "se incluye el almuerzo diario, con muchos de los mejores camiones de comida de la zona, así como otras opciones de comida, incluyendo cerveza y vino".
Por el momento, ni la IndyCar ni el Thermal Club han compartido ninguna información con las partes interesadas a través de las redes sociales o de otro tipo sobre la posible compra de entradas, que siguen estando disponibles en esa web.
Ha habido un amplio espectro de reacciones entre los aficionados en las redes sociales. Algunos han reconocido que este acontecimiento único es una forma de que el deporte gane posibles socios y adquiera más salud comercial, mientras que otros han expresado su frustración por la segregación económica.
"Creo que no hemos hecho un gran trabajo de posicionamiento y explicación", dijo Mark Miles, máximo responsable de la IndyCar, a Motorsport.com. El dirigente recordó el test de pretemporada de dos días del pasado febrero, la primera vez que la IndyCar visitó el circuito del sur de California.
"Piensa que, a principios de este año, lo que hicimos fue realmente una prueba privada. En realidad ni siquiera lo retransmitimos. La idea es en gran medida una prueba privada, pero con una oportunidad para nosotros y nuestros equipos para conectar con los miembros del Thermal y ver qué relaciones se desarrollan a partir de ella. Queremos hacer eso, pero hacerlo de una manera que lo que suceda en la pista esté disponible para nuestros fans, estén donde estén".
"Así que, ya sabes, tal vez ni siquiera deberíamos haber vendido entradas o haberlas llamado entradas. Realmente nunca fue la intención de que fuera una carrera típica de la IndyCar. Fue hecha para la televisión y está destinada a desarrollar las relaciones de una manera más privada", siguió Miles.
"La instalación no está preparada para ser un evento con entradas, pero ellos pensaron que quizás hasta un par de miles, a un precio muy alto. Ni siquiera pienso en ellas como entradas, es realmente un paquete VIP de fin de semana que sabemos que no es típico para las carreras de la IndyCar".
"Y sabemos que no es accesible para nuestros fans, que es parte de la razón por la que no es una carrera puntuable para el campeonato; es un evento más privado hecho para la televisión. Pero queríamos que los aficionados pudieran ver cualquier cosa divertida que ocurriera en la pista a través de la retransmisión", finalizó.
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