Qué hay detrás del "ya no soy rápido" de Hamilton
Lewis Hamilton ha tenido un año difícil con Mercedes, pero hay más de lo que parece detrás de sus recientes declaraciones.
Lewis Hamilton se ha convertido en uno de los pilotos de Fórmula 1 más laureados de la historia gracias a una fe absoluta en sus propias capacidades. Esta convicción es algo que se le ha visto desde hace mucho tiempo, cuando no era más que un joven piloto de karts que aspiraba a llegar a lo más alto.
Así que sus declaraciones en Qatar, en medio de otro fin de semana difícil, sobre que "ya no era rápido" parecían ir en contra de todo lo que conocemos del siete veces campeón del mundo.
Pero no pensemos ni por un segundo que Hamilton cree que ya no es capaz de dar más en la pista. Eso quedó claro 24 horas después, cuando declaró que sabía que "todavía tiene" eso que le hace especial. En cambio, las declaraciones hay que verlas en el contexto de lo que quizás ha sido la temporada más difícil de su carrera desde el punto de vista mental.
Los resultados han sido difíciles de conseguir, se ha enfrentado a un coche con el que no se lleva particularmente bien, y todo ello con el telón de fondo de estar en un escenario complicado, en el que está dentro de un equipo que va a dejar.
Y lo que quizás ha dificultado más las cosas es que no ha habido una explicación obvia de por qué ha tenido tantas dificultades con el W15 en comparación con su compañero de equipo, George Russell, especialmente los sábados. Esto alimenta la pregunta: ¿es el coche o es él?
Desde fuera, ha sido bastante difícil entender cómo Hamilton puede pasar de estar perdido en el Gran Premio de Brasil, por ejemplo, a estar en estado de forma fulgurante en el GP de Las Vegas la carrera siguiente, remontando desde la décima posición de la parrilla para terminar segundo. Pero ni siquiera el piloto puede llegar al fondo de la cuestión.
Preguntado en Losail sobre cuál era su mejor explicación, Hamilton dijo: "No sé ni por dónde empezar. Cada fin de semana es diferente. No hay nada que pueda decir que vaya a cambiar las cosas. Cosas en las que estamos trabajando en segundo plano. La ventana de trabajo que tienes con un coche, algunos tienen esa ventana más grande, y otros más estrecha en términos del paquete aerodinámico. Están los neumáticos..."
"Si nos fijamos en la última carrera [en Las Vegas], ¿por qué fuimos tan rápidos? Porque pudimos meter los neumáticos en la ventana de trabajo, y a otros les costó. Todo el mundo se enfrenta a algo diferente. Sé en lo que estamos trabajando, y las cosas por las que pasamos, y es muy técnico, pero no es algo que realmente quiera sacar a relucir...", siguió.
Las diferencias inusualmente grandes entre Hamilton y Russell han suscitado inevitablemente las teorías de los aficionados de que tiene que haber algún tipo de disparidad entre los coches, porque el margen de 4 décimas entre ellos en Qatar, por ejemplo, no es la diferencia que se podría esperar en cuanto a diferencia pura entre los pilotos.
Durante la mayor parte del año, los coches han tenido las mismas especificaciones, con algunas excepciones notables. En Mónaco, Russell recibió el último alerón delantero después de que Hamilton lo rechazara porque no había repuestos disponibles, por lo que un accidente en la clasificación significaría salir desde el pitlane en la carrera.
También hubo cambios de especificaciones en los grandes premios de Estados Unidos y México, cuando la última actualización pareció desencadenar algunas características nerviosas en cuanto a equilibrio que provocaron altibajos e incidentes para ambos pilotos, y la necesidad de enviar piezas nuevas a Brackley para su reparación.
Pero en medio de toda esta montaña rusa y de la falta de respuestas, en un momento en el que Hamilton no forma parte del futuro del equipo, era quizás inevitable que hubiera elementos de sospecha por parte de algunos -y especialmente de sus fans- sobre motivos ocultos para explicar lo que está sucediendo. ¿La dirección de desarrollo del coche ha ido mucho más en el sentido de Russell, por ejemplo?
Acontecimientos como la estrategia elegida en el GP de Bélgica, en el que se permitió a Russell hacer una sola parada, o la elección de neumáticos blandos para Hamilton en Singapur, que fue un error, sólo han servido para alimentar aún más estas ideas.
Pero el jefe de Mercedes, Toto Wolff, ha desmentido tales teorías conspirativas: "Queremos a nuestros aficionados, ellos contribuyen a lo que somos. Y los que creen que necesitan crear conspiraciones inventadas, ni siquiera me molestan. No son más que idiotas. No entienden nada, probablemente nunca han puesto el pie en un coche de carreras, y puede que ni siquiera en un coche normal. Tienes que enseñarme algunas de esas cosas, sólo para que me ría".
Además de las preguntas sobre el coche, Hamilton ha tenido dudas sobre sí mismo a medida que los resultados han sido más difíciles de conseguir, a pesar de que se ha esforzado y ha entrenado más duro que nunca para asegurarse de que está en la mejor forma posible.
No puede luchar contra el paso del tiempo y no hay duda de que tiene que dar lo mejor de sí mismo para ofrecer todo lo que ha sido capaz en el pasado. Por eso, cuando los resultados no llegan, no es difícil entender por qué se pregunta si su brillantez está desapareciendo.
Como dijo tras ganar el GP de Gran Bretaña: "Es muy duro, creo que para cualquiera. Pero creo que lo importante es cómo sigues levantándote, y tienes que seguir apretando, incluso cuando sientes que estás al límite. Definitivamente, ha habido días entre 2021 y ahora en los que no me sentía lo suficientemente bueno, o en los que pensaba que no iba a volver a estar donde estoy hoy. Lo importante es que tengo gente estupenda a mi alrededor que sigue apoyándome. Mi equipo, cada vez que aparezco y veo que se esfuerzan, eso me anima mucho a hacer lo mismo".
Pero la forma en que las cosas han ido decayendo desde el parón veraniego, y quizás alcanzaron su punto más bajo en Qatar, donde todo lo que podía salir mal pareció salir mal, deja claro que lidiar con todo lo sucedido ha sido realmente difícil. Cuando además no hay explicación para los días buenos ni para los malos, eso hace imposible trazar un camino para salir de ello, lo que entonces empeora aún más las cosas.
Y en una época en la que la salud mental es uno de los principales temas de conversación, a veces es fácil olvidar que incluso las mayores superestrellas del mundo pueden enfrentarse ellas mismas a grandes retos que no son obvios para el exterior. En palabras de Hamilton, lo único que quiere ahora mismo es pasar el fin de semana de Abu Dhabi y cerrar el capítulo de Mercedes.
"No creo que vayamos a terminar en lo más alto", detalló. "Terminará, y creo que lo importante es cómo nos presentemos, que demos lo mejor de nosotros. No preveo un fin de semana mucho mejor que los anteriores, pero naturalmente lo intentaré. Ir con pocas esperanzas y salir con un resultado mejor de lo esperado no supone una gran diferencia, en cualquier caso".
Pero aunque la asociación Hamilton/Mercedes no termine con el tipo de alegría que marcó gran parte de sus muchos años juntos, e incluso Wolff admite que lo que está pasando ahora mismo "duele", cuando el capítulo se cierre el domingo por la noche en Abu Dhabi, los recuerdos positivos son los que probablemente prevalecerán.
Como dijo Wolff en Losail: "Cuando tomó la decisión de irse al principio de la temporada, sabíamos que podría ser un año lleno de baches y es muy normal. Él sabe que se va a ir a otro sitio. Sabemos que nuestro futuro está con Antonelli. Así que pasar por los altibajos y seguir juntos entre nosotros, creo que es algo que hemos conseguido".
"Ves esas carreras tan malas. Está claro que Hamilton expresa sus emociones y eso está absolutamente permitido. No pasa nada. Pero nada va a quitar 12 años increíbles con ocho campeonatos de constructores y seis de pilotos. Y eso es lo que quedará en la memoria. Después del próximo domingo, vamos a mirar hacia atrás, a este gran período de tiempo, en lugar de a una temporada de carreras que fueron particularmente malas. Nos quedaremos con los buenos recuerdos".
Cuando Hamilton se fue al exilio invernal tras los acontecimientos del Gran Premio de Abu Dhabi 2021, regresó con un icónico tuit poco antes de que la acción se pusiera de nuevo en marcha. Con la llegada de otra nueva etapa que se abre ante él en Ferrari, con un coche que parece estar mucho mejor que el complicado W15, pocos apostarían en contra de un rejuvenecimiento de Hamilton para 2025. Y si lo hiciera, no habría mejor respuesta que aquel breve mensaje que puede salir a colación: "Me he ido. Ahora he vuelto".
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