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Artículo especial

Máximo Quiles, el campeón de Moto3 en el que se ve reflejado Márquez

Máximo Quiles, protegido de los hermanos Márquez, se ha coronado en Moto3, y esta es su relación con Marc y Alex.

Máximo Quiles se ha proclamado campeón de Moto3 a falta de cinco carreras después de una temporada arrolladora. Al murciano de 18 años, que ya en su primer año en la categoría había dejado huella cumpliendo con las expectativas siendo tercero con nueve podios y tres victorias, no le tembló el pulso este año y dominó con mano de hierro en su papel de favorito.

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Quiles, piloto del Aspar Team, se subió a una moto por primera vez con cuatro años, ya en 2017 se proclamó campeón de España de mini motos 4'2 y, entre otras cosas, también ganó la Cuna de Campeones en 4'2. Con 10 años, en 2018 fue tercero en el campeonato de España Mini Gp 110 , y campeón de Europa Mini Gp O-160. Siguió acumulando éxitos en el camino a la European Talent Cup, que se llevó con 13 años en 2021.

Después de ser tercero en la MotoGP Rookies Cup en 2022 y en 2023, en 2025 llegó al mundial, y ya en su primera carrera terminó quinto después de clasificarse segundo, antes de conseguir su primera pole en su segunda aparición y tras una lesión que le dejó apartado dos rondas.

En una entrevista con Estrella Galicia 0,0 antes del fin de semana de Mandalika, el nuevo campeón recordó cómo comenzó su relación con Marc Márquez y Alex Márquez, que se convirtieron en sus mentores.

"Empezamos a finales de 2022", recuerda Quiles. "Se corrió la Rookies Cup en Valencia porque se canceló un gran premio. Recuerdo que gané la carrera y después mi padre me dijo que había hablado con Marc [Márquez] y que él quería ayudarnos; fueron muchas emociones a la vez. Antes de eso se ve que ya tenía un ojo puesto en mí".

"Una vez me lo crucé por el paddock y me dio un consejo muy bueno sobre la derrota, porque había ganado la carrera 1 de la Rookies Cup y en la carrera 2 me había caído. Primero había tenido un subidón y luego terminé en el suelo en la segunda carrera. Yo era muy pequeño y él me vio llorando; me paró y me dijo: 'tranquilo, Máximo, de las victorias no se aprende igual que de las derrotas; de estas últimas se aprende mucho más. Quédate con el aprendizaje de hoy', fue muy especial. En 2022, como he dicho, a finales, me llamó y ahí empezó todo".

Ahondando más en su relación con Marc Márquez, no tiene claro qué le llevó a apoyarle, aunque ve en declaraciones del #93 la explicación: "Nunca me he hecho esa pregunta, pero sí he escuchado en entrevistas que se veía reflejado en mí. Supongo que eso tenéis que preguntárselo a él. Yo no quiero preguntárselo, suena raro, la verdad, pero bueno, algún día cuando haya más confianza, a lo mejor se lo pregunto".

Aun así, asegura que tener a la leyenda de MotoGP de su lado no le genera presión: "Para nada, cero presión. Me motiva y me gusta que Marc esté encima. Cuando era más joven, me notaba un poco más presionado, pero actualmente es al revés; me motiva tener a Marc cerca de mí. Sé que me va a ayudar en todo y que cada error que haya cometido él, no dejará que lo cometa yo también, así que tenerlo al lado es muy positivo".

De ídolo a mentor

En la misma entrevista, Quiles reconoce haber sido desde niño "un loco de Marc". Y continúa: "Me acuerdo de ver las carreras en 2013, 2014 y 2015. Ha sido siempre mi ídolo desde pequeño y él es quien me ha inspirado. Si ahora lo tengo cerca y me da consejos, imagínate lo que siento".

En cuanto a qué le fascinaba de Márquez, con el que ya ha compartido pista, fue claro: "Las ganas, el hambre, el instinto que tiene de nunca darse por vencido y hacer cosas inhumanas. Eso es lo que más me inspira, las locuras que hace y que hacía cuando se caía y se subía a la moto".

"Me acuerdo que de pequeño yo decía: 'guau, no se rinde'… Esa es una de las cosas que más me inspiraba. Ahora que he ido creciendo y he visto todo lo que él ha pasado con el hombro, estoy aprendiendo de él que siempre intenta no centrarse en lo negativo. No está al cien por cien, pero sigue luchando y esas ganas de gladiador motivan mucho; lo tengo en mente".

Quiles ya ha vivido en sus carnes el tema de las lesiones. Se lesionó entrenando tras su debut en Moto3 y se perdió las dos siguientes rondas, y este año se rompió la clavícula y no pudo correr en Silverstone, aunque luego regresó en Aragón y ganó.

"Yo sabía que cuando él ha tenido lesiones, ha querido volver con muchas ganas. Y de eso he aprendido. Él me daba consejos, también Nico [Terol] en el equipo Aspar. Yo tenía muchas ganas de volver después de mi lesión y en el GP de Aragón fui de menos a más y luego terminé ganando la carrera. Así que siento que estoy aprendiendo mucho. Lo que me ha ocurrido es algo parecido a lo suyo pero, a la vez, no tiene nada que ver".

El destino estaba en el mundial de motociclismo... o en otra disciplina

Cuando le preguntan qué habría sido si no fuera piloto de motos, admite: "No sabría decir, la verdad. Nunca lo he pensado. Sé que habría hecho algo relacionado con el deporte. Ahora, cada día me gusta más el mundo de las cuatro ruedas, pero siempre hubiera sido algo relacionado con el motor. El ciclismo también, pero deporte, seguro".

Pero... ¿de dónde le viene esa pasión? "Mi padre corría en moto, no a nivel profesional. Hacía sus carreras y también corría en La Bañeza", aclara. "A él siempre le ha gustado la moto un montón. A mi madre también le gustaba y en casa siempre veían las carreras los domingos. Me he criado con ellas, cuando tenía dos o tres años estaba loco con las motos, escuchaba una moto pasar y me volvía loco. Creo que lo tenía en la sangre desde pequeño".

Murcia, el sitio de su recreo; su casa, su 'templo'

Tras cada fin de semana de carrera, siempre y cuando no tenga que volar a la siguiente, Quiles, la gran futura estrella del motociclismo, revela un plan perfecto... y simple: "Llegar a casa con la familia, con los gatos... Me encanta y me da mucha tranquilidad. Ese es mi templo, mi casa, con mi hermana, con mi madre, mi padre y mis dos gatos. Soy sencillo, soy casero".

Y su casa es su 'templo', Murcia es su lugar: "Es la ciudad donde me he criado, tengo amigos allí. Luego están los abuelos, los primos, todo; me encanta. Además, la temperatura siempre es buena, la gente es súper familiar y el ambiente me encanta; ver a la gente pasear por la calle… Es un cúmulo de todo".

Respecto a sus comidas favoritas, también tira de familia: "Depende de la época. Las lentejas de mi abuela son míticas cuando celebramos la Navidad en su casa. También cuando iba a casa de 'la yaya', la cuidadora nos hacía unas pechugas empanadas con patatas fritas, que eran mi plato especial siempre. Y luego, tengo muy buen recuerdo de los macarrones al horno en casa de mi abuelo".

"En casa, mi madre hace de todo. Le gusta cocinar e inventar recetas. Pero yo diría que su plato estrella son las lentejas y cada vez se están pareciendo más a las de su madre. Cuanto mayor se hace, más se parecen a las de la abuela. Las lentejas, una carbonara o la pasta boloñesa, todo le sale muy bien".

El futuro de Máximo Quiles

A corto plazo, después de terminar esta temporada brillante, Máximo Quiles subirá a Moto2 con Aspar en 2027, y tiene claro que su meta es MotoGP... y ganar allí.

Por eso, sobre la pregunta de cómo le gustaría verse en cinco años, no duda: "Ojalá haber sido campeón del mundo ya varias veces, estar en MotoGP y tener un par de títulos".

"Ojalá fuera así, son objetivos muy difíciles, pero también me gusta poner el listón alto. Es algo que me motiva, pero hay que ser realistas y saber que no es posible ganar todo, pero sí intentar lucharlo siempre, eso sí que lo tengo claro que se puede hacer; luchar. Cuando vengan momentos duros, que habrá muchos, seguir ahí, luchando. Y en cinco años, a ver dónde estoy, pero ojalá sea en la categoría máxima y con unos cuantos títulos, ese sería el objetivo", remata.

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