Suscribirse

Regístrate gratis

  • Accede rápidamente a tus artículos favoritos

  • Gestiona las alertas de noticias y pilotos favoritos

  • Haz que tu voz se escuche comentando los artículos

Motorsport Sin Anuncios

Descubre el contenido premium
Suscribirse

Edición

España
Análisis
Fórmula 1 GP de Estados Unidos

La explicación a las descalificaciones de Hamilton y Leclerc en Austin

La FIA declaró ilegales los coches de Lewis Hamilton y Charles Leclerc tras la carrera del Gran Premio de Estados Unidos 2023 de Fórmula 1. Aquí está la explicación detallada de sus descalificaciones.

Lewis Hamilton, Mercedes F1 W14, Charles Leclerc, Ferrari SF-23

Tras quedarse a tan solo 2,2 segundos del Max Verstappen en el Gran Premio de Estados Unidos 2023 de Fórmula 1 y hacerse con la segunda posición, Lewis Hamilton, además de Charles Leclerc, que fue sexto, acabaron descalificados por un desgaste excesivo en los suelos de sus monoplazas.

Conoce todo sobre las descalificaciones de Lewis Hamilton y Charles Leclerc:

El británico y el monegasco habían infringido el Reglamento Técnico de la FIA, que establece que el conjunto de planchas medido en los orificios designados solo puede desgastarse entre 1 y 9 mm a lo largo de un fin de semana. Con sus patines traseros considerados como ilegales, se aplicó esa medida por una infracción técnica.

El procedimiento estándar en la Fórmula 1

Las verificaciones posteriores a las carreras forman parte del automovilismo desde su nivel más básico. Después de una competición de Fórmula 1, se llevan a cabo una serie de comprobaciones de temperaturas, engranajes, combustible y componentes, pero no es algo uniforme para todos los participantes.

El reglamento deportivo permite al delegado técnico, Jo Bauer, llevar a cabo "a su discreción, cualquier comprobación para verificar la conformidad de los monoplazas inscritos en la competición". En consecuencia, no se revisó el suelo de ningún coche tras el Gran Premio de Japón, se examinó el de uno tras la carrera sprint en el circuito de Losail, y se evaluaron tres después del Gran Premio de Qatar.

En Austin, se revisaron cuatro monoplazas, y además del Mercedes de Lewis Hamilton y el Ferrari de Charles Leclerc, los comisarios examinaron el Red Bull de Max Verstappen y el McLaren de Lando Norris, estos últimos, considerados como legales sin problemas.

¿Por qué la pilló FIA a Lewis Hamilton y Charles Leclerc?

La FIA puede determinar qué monoplazas deben someterse a una inspección más exhaustiva basándose en una serie de indicadores. En el caso de un suelo desgastados, un cubrecárter de titanio con golpes puede despertar sospechas, aunque una mejor lectura viene de los datos onboard, que la federación internacional controla para ver si las cabezas de los pilotos se mueven como resultado de tocar con el fondo de sus coches el asfalto.

Tras el sonado regreso del porpoising a principios de la temporada 2022, el organismo rector también mide ahora las oscilaciones verticales del monoplaza para asegurarse de que los pilotos no corren peligro por las vibraciones. Si un coche llama la atención por esos movimientos excesivos, el delegado técnico se inclinará por investigar más a fondo.

Jo Bauer tampoco está limitado a un participante de cada escudería, lo que significa que también podrían haber ordenado a George Russell o a Carlos Sainz haber pasado por las comprobaciones si se hubiera pensado que los dos Mercedes o los dos Ferrari rodaban demasiado bajos. El hecho de que se les dejara solo a Lewis Hamilton y a Charles Leclerc sugiere que se debía a que infringieron las normas por sus propios reglajes individuales.

Llevar el cubrecárter trasero apunta a que el W14 y el SF-23 rodaban con una altura de suspensión demasiado baja en eje posterior, o demasiado blanda, para permitir que los monoplazas fuera a ras del asfalto al rebotar tras golpear un bache. Que Max Verstappen pasara las verificaciones técnicas podría apuntar a que el RB19 iba más rígido para bloquear la altura de la suspensión y evitar que tocara fondo, por incómodo que fuera para el piloto.

Conoce lo que pasó en la carrera del Gran Premio de Estados Unidos 2023 de Fórmula 1:

El hecho de que Lewis Hamilton y Charles Leclerc fueran sancionados no indica en absoluto un intento deliberado por eludir las normas. Por el contrario, fueron sorprendidos por el formato al sprint, que solo permite una hora de entrenamientos libres antes de que el parc fermé entre en vigor, y a partir de ese momento, los equipos se ven limitados a la hora de modificar el monoplaza.

El limitado margen provocó que algunos equipos no completaran las tandas con la alta carga de combustible antes del gran premio, y por eso, no pudieron optimizar sus ajustes para sortear los baches del circuito de Austin, que este año fue mucho peor a pesar del reasfaltado de varias curvas, además de que las escuderías tienen libertad para modificar el coche.

Los conjuntos son libres de quitar la plancha para tomar medidas precisas para evaluar el desgaste hasta que el parc fermé se afiance. A partir de ese instante, se limitan a hacer conjeturas, y parecer ser que tanto Mercedes como Ferrari se equivocaron al hacer las mediciones en sus vehículos.

Perfección frente a pragmatismo en la Fórmula 1

Aunque la FIA puede contar con los datos relativos a las oscilaciones y las imágenes onboard para identificar posibles infracciones técnicas, el problema potencial es que de los 17 que acabaron el Gran Premio de Estados Unidos 2023 de Fórmula 1, en 13 no se controló nada. Eso significa que existe la posibilidad, por remota que sea, de que uno o más hayan terminado con una plancha más desgastada que lo que marca el reglamento, y por lo tanto, no fueron descalificados.

Lo ideal sería que todos los monoplazas se sometieran a una serie de verificaciones, pero la FIA alega limitaciones prácticas que impiden que eso sea posible.

Desde el abanico de comprobaciones de las que dispone el delegado técnico, si se realizan todas para todos los coches, el proceso se alargaría demasiado. El fin de semana del Gran Premio de Estados Unidos agravó el problema, puesto que el formato al sprint significa que las verificaciones se llevan a cabo después de la clasificación del viernes, de la cita del sábado al sprint y al término del domingo.

En esta ronda, solo hubo 3 horas y 45 minutos desde el final de la clasificación del sábado hasta la carrera al sprint, y esa ventana, ya de por sí restringida, no tiene en cuenta la preparación previa a la carrera, las vueltas de formación de la parrilla y el tiempo esperando al semáforo. Además, tras el gran premio del domingo por la tarde, cada hora de más que el coche pueda permanecer en el parc fermé mientras que se realizan las comprobaciones del resto, retrasa el momento en el que los equipos puedan recoger y, en última instancia, transportar el monoplaza a la siguiente carrera.

A los ojos del organismo rector, en algún momento la velocidad superará a la minuciosidad absoluta.

¿Podría apelarse el resultado de la carrera de Fórmula 1?

Si algún equipo, insatisfecho con los controles de la FIA, sospechara que un rival estaba rodando con unos coches demasiado bajos, podría querer que se evaluaran esas tablas para ver si se necesitaban más descalificaciones y mejorar su botín de puntos. Sin embargo, solo hay un plazo de 30 minutos a partir de la bandera a cuadros para que las escuderías puedan protestar por el resultado, como Aston Martin hizo con éxito en el Gran Premio de Austria de esta temporada para provocar que varios pilotos recibieran penalizaciones de tiempo por exceder los límites de la pista.

Max Verstappen ganó la carrera en el circuito de Austin tras 1 hora, 35 minutos y 21 segundos [además del tiempo necesario para completar la vuelta de formación], y la salida se dio a las 14:00 hora local, pero el informe del delegado técnico sobre las verificaciones de los suelos no llegó hasta las 17:28 horas, por lo que ya era demasiado tarde como para protestar.

Los coches que no fueron llamados a las verificaciones se devolvieron a sus equipos para finalizar con el parc fermé, por lo que podía comenzar la manipulación de los mismos. Una vez que se hubieran tocado, habría sido imposible volver a llamar a los monoplazas y comprobar su conformidad de forma fiable, por lo tanto, una protesta del resultado no era viable.

Una vez cerrado el plazo, las únicas partes que pueden reabrir el caso son Mercedes y Ferrari, si deciden apelar las descalificaciones. Sin embargo, intencionadamente o no, infringieron el reglamento técnico, por lo que no hay ninguna zona gris que anule la decisión, con lo que era inevitable.

Por ejemplo, Sebastian Vettel perdió un podio para Aston Martin en el Gran Premio de Hungría 2021 después de que el equipo no pudiera proporcionar la muestra obligatoria de un litro de combustible al final de la carrera. Los de Silverstone podían demostrar con éxito que eso se debió a una fuga y no a un error en el repostaje, pero de todos modos, la exclusión fue clara.

Con todo ello, es muy poco probable que una apelación modifique los resultados de Lewis Hamilton y Charles Leclerc en el Gran Premio de Estados Unidos 2023 de Fórmula 1.


¿Quieres leer nuestras noticias antes que nadie y de manera gratuita? Síguenos aquí en nuestro canal de Telegram y no te perderás nada. ¡Toda la información, al alcance de tu mano!

 

Forma parte de la comunidad Motorsport

Únete a la conversación
Artículo Anterior Leclerc, tras su debacle: "Ferrari tenía algo mal en los números"
Siguiente artículo Hamilton y Mercedes F1 analizan su descalificación en Austin

Mejores comentarios

No hay comentarios todavía. ¿por qué no escribes uno?

Regístrate gratis

  • Accede rápidamente a tus artículos favoritos

  • Gestiona las alertas de noticias y pilotos favoritos

  • Haz que tu voz se escuche comentando los artículos

Motorsport Sin Anuncios

Descubre el contenido premium
Suscribirse

Edición

España