Cómo Verstappen ya había empezado a responder fuerte el jueves
Max Verstappen ofreció una respuesta atrevida y con molestia a las polémicas que le han perseguido durante el triplete americano de F1.
Max Verstappen mostró su lado más desafiante antes del Gran Premio de Brasil de este fin de semana, con una respuesta ácida a los que criticaron su conducción.
Tras un encontronazo con Lando Norris en Austin, que terminó con una penalización para el piloto inglés, Verstappen fue más allá en México sacando dos veces de pista a Norris en solo cuatro curvas, compitiendo con su principal por el título tan duro como compitió con Lewis Hamilton en 2021 para salvaguardar su ventaja en el campeonato con un Red Bull inferior.
Las maniobras de Verstappen con Lando Norris en Austin y, sobre todo, en México, suscitaron numerosas críticas de compañeros, aficionados y expertos por igual, e inevitablemente se enfrentó a un aluvión de preguntas sobre el tema este jueves, cuando volvió la F1 para la última ronda del triplete, con los acontecimientos de Austin y México aún frescos y retumbando.
Su respuesta inicial en la rueda de prensa oficial de la FIA fue de un ingenio mordaz mezclado con indiferencia, respondiendo que tenía muchos amigos y familia ante la pregunta de si se sentía solo en la F1, respecto a sus puntos de vista intransigentes sobre lo que deberían ser las carreras duras. Y emuló aquella actitud mítica de Kimi Raikkonen - "Déjame en paz, sé lo que tengo que hacer"- al rebatir las críticas del campeón del mundo de 1996, Damon Hill, sobre si sabía lo que era una batalla limpia.
Después, en el ambiente menos formal de su sesión con los periodistas holandeses, Verstappen se mostró aún más desafiante, incluso eufórico, bromeando sobre cómo se siente tratado. Pero mientras daba su propia versión de los hechos con una sonrisa irónica, el trasfondo de que el holandés sentía que era él contra el mundo se abrió paso.
Max Verstappen, Red Bull Racing
Y a pesar de su indiferencia hacia las opiniones externas y el bloqueo mediático que dijo haber impuesto, parecía bastante consciente de lo que habían dicho gente como Damon Hill y Johnny Herbert. Sugirió que los expertos - predominantemente británicos - habían salido de la nada ahora que, tras una temporada 2023 casi impecable, por fin había otro palo con el que golpearle.
No sin , Verstappen etiquetó al comisario de la FIA Herbert por airear sus opiniones a través de una web de apuestas como "bastante anormal". Y se ofendió por la teoría de Herbert sobre que sacó de pista a Norris a propósito en México para que Charles Leclerc pudiera pasarle y quitarle importantes puntos en el campeonato. Herbert no es ni mucho menos el único que tiene esa opinión dentro del paddock de la F1.
Cuando se le preguntó bromeando si debería comprobar si tenía ascendencia británica para que le trataran de otra manera, sonrió: "No... ¡no creo que tenga! Estoy muy contento con mi pasaporte, sólo que es el pasaporte equivocado en este paddock. Pero así son las cosas".
Ahora que ya es un veterano de la F1 que lleva 10 años en la parrilla, en ningún momento Verstappen parecía particularmente agitado por la última tormenta mediática, reiterando su deseo de centrarse en ayudar a Red Bull a arreglar sus problemas de rendimiento para que no tenga que estar luchando a la fuerza contra otros pilotos.
Cuando se le preguntó si le satisfacía más poder conseguir su cuarto título mundial por las malas, respondió: "No, el año pasado fue mucho mejor. Mi reto el año pasado era intentar ganarlo todo, ahora sólo intento ganar una vez. Esto no es tan divertido porque nuestro coche no es tan competitivo".
Las relaciones de Verstappen con Norris también salieron a relucir, y la amistad de ambos se puso a prueba durante su primer enfrentamiento en Austria. Norris y Verstappen dijeron que no habían hablado el uno con el otro después de estar en desacuerdo sobre su 'combate de lucha libre mexicana', pero según Verstappen no hay necesidad de hacerlo.
No es nada personal. Sólo negocios.
"No, porque ya aclaramos las cosas como es debido [en Silverstone, días después de la colisión de Austria]", recordó. "Ambos entendemos que estamos luchando por el campeonato; no estamos dando una vuelta alrededor de la iglesia. Siempre nos hemos dicho que tenemos que competir duro, así que no ha cambiado mucho en ese sentido.
"¿Sabes lo que pasa? Todo el mundo en el circuito sabe que aunque seas el mejor amigo, si estás luchando por el campeonato los dos vais a ir a por todas. Puedes ser el mejor amigo u odiarte, pero lo que haces en pista sigue siendo lo mismo."
Por eso, Verstappen tampoco vio inconveniente en que Norris le llamara piloto peligroso por la radio del equipo, etiquetándolo como un mensaje cargado de adrenalina dirigido a su equipo y a Control de Carrera más que a otra cosa, porque los pilotos "siempre intentan influir un poco en los comisarios".
Norris estuvo de acuerdo en que no había necesidad de aclarar las cosas: "No, no hemos hablado. No creo que sea necesario. No tengo nada que decir. Sigo teniendo mucho respeto por Max y por todo lo que hace, no respeto por lo que hizo el pasado fin de semana, sino respeto por él como persona, también por lo que ha conseguido".
"Pero no me corresponde a mí hablar con él. No soy su maestro, ni su mentor, ni nada por el estilo. Max sabe lo que tiene que hacer. Sabe que hizo mal, en el fondo lo sabe".
¿Pero lo sabe? Verstappen sigue sin estar conforme con su primera penalización de 10 segundos por empujar a Norris en la curva 4, pero estaba de acuerdo en que merecía su segunda penalización de 10 segundos en la curva 7, definiendo su oportunista arremetida contra Norris como "a veces se gana, a veces se pierde".
Sin embargo, no tiene mucho tiempo para el revuelo que se generó y lo que percibió como parcialidad en su contra. "Algunas personas están siendo muy irritantes, y sé quiénes son. Creo que he llegado a esta etapa de mi carrera con el apoyo de la gente adecuada y tomando mis propias decisiones".
"Algunas personas son un poco parciales. Lo entiendo. No pasa nada. Pero al fin y al cabo no es mi problema, yo sigo con mi vida y sigo rindiendo".
Cuando se le preguntó si se sentía entre la espada y la pared ante el intenso escrutinio sobre él, Verstappen dio la respuesta más Max Verstappen posible: "No. Si hubiera habido una pared, la habría derribado".
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