El técnico de Bagnaia se debate entre la fidelidad al italiano y el desafío de trabajar con Acosta
Cristian Gabarrini, ingeniero de pista de Pecco Bagnaia, se enfrenta a un enorme debate, ya que debe elegir entre seguir a su actual pupilo a Aprilia, o quedarse en Ducati para trabajar con Pedro Acosta a partir de 2027.
Gabarrini y Bagnaia en el box de Ducati
Foto de: Gold and Goose / Motorsport Images
A la espera del anuncio oficial, el propio Pecco Bagnaia ha admitido, al no desmentirlo, que la próxima temporada dejará el equipo oficial Ducati para correr con Aprilia, precisamente el fabricante italiano que está discutiendo a su rival de Bolonia el dominio actual en MotoGP.
El agente de Bagnaia preguntó a Ducati por el futuro del piloto a finales del verano del pasado año, y tras recibir largas durante meses, entendió que la moto de Pecco iba a parar a manos de Pedro Acosta en 2027, por lo que decidió pasar a la acción, entablando negociaciones con Yamaha.
La casa de Iwata presentó una oferta en firme al corredor italiano. Dos factores, sin embargo, hicieron dudar a Pecco. El primero, la exhibición de falta de fiabilidad de la M1 2026 en el test de pretemporada de Sepang. La segunda, y no menos importante, descubrir que Yamaha ya había fichado a Jorge Martín, con el que debería compartir box los dos próximos años.
Aprilia aprovechó la coyuntura jugando la baza emocional de las prioridades de Yamaha, que apostó antes por Martín que por Bagnaia, y le ofreció la moto que el español abandonará a final de temporada.
La oferta de Noale es económicamente inferior a la de Yamaha, por lo que Aprilia ha tenido que acceder a firmar un contrato de cuatro años revisable, por ambas partes, a final de 2028. Menos dinero, pero mayor estabilidad y seguridad, algo que Pecco valora.
Gabarrini, el técnico de confianza de Pecco
Desvelado el movimiento de Bagnaia a Aprilia, rápidamente surgió la idea, o el convencimiento, de que el único ingeniero de pista que ha estado en su box desde que llegó a MotoGP en 2019, el italiano Crisitan Gabarrini, iba a acompañarle en esta nueva aventura.
Bagnaia y Gabarrini empezaron a trabajar juntos en el Pramac Racing, satélite de Ducati, en 2019, año del debut del italiano en MotoGP
Foto de: Gold and Goose Photography / LAT Images / via Getty Images
En MotoGP, aunque no es la norma, algunos pilotos, sobre todo los top, han tomado la decisión de llevarse a sus técnicos de confianza cuando cambiaron de equipo: Valentino Rossi se llevó a Jeremy Burgess en 2011, cuando se fue a Ducati; también Jorge Martín, tras ser campeón con Pramac en 2024, se llevó a Daniele Romagnoli a Aprilia.
Otros optaron por no hacerlo, como Marc Márquez, que no pudo llevarse a Gresini, y posteriormente a Ducati, a su jefe técnico histórico, Santi Hernández; o Jorge Lorenzo, que tras nueve temporada con Ramón Forcada en Yamaha, no pudo llevárselo a Ducati, donde precisamente trabajó con Gabarrini dos años.
Una larga carrera en MotoGP
Gabarrini, que el próximo 21 de junio cumple 54 años, posee una licenciatura en Ingeniería mecánica por la Universidad de Ancona, y llegó a MotoGP a finales de 2002 para trabajar en el equipo LCR como ingeniero de datos.
En 2005 le fichó Ducati como mánager técnico e ingeniero electrónico, una posición en la que permaneció dos años, hasta que en 2007 el fabricante italiano fichó a Casey Stoner y colocó a Gabarrini como su jefe técnico, logrando el primer título de MotoGP de la historia de la casa de Bolonia, y el primero para el australiano.
Gabarrini en la época que era jefe técnico de Casey Stoner en Ducati (2007-2010)
Foto de: Ducati Corse
Cuando Stoner se fue a Honda, en 2011, se llevó al técnico italiano, con el que estuvo dos años hasta su retirada y con el que ganó un nuevo título de MotoGP (2011). En 2013 se convirtió en Ingeniero de carreras de HRC, trabajando con Marc Márquez y Dani Pedrosa, ascendieron a jefe de ingeniería de Honda en MotoGP en 2015.
Célebre fue la imagen de Gabarrini haciendo el gesto de cortarse el cuello en el box durante el GP de Australia de 2013, cuando Márquez fue descalificado con bandera negra. El técnico fue completamente excluido del núcleo duro de Marc, por más que se mantuvo tres temporadas más, hasta finales de 2016, como jefe de ingeniería de la escudería de Tokio.
En 2017 Gabarrini volvió a Ducati para trabajar con Jorge Lorenzo, con el que estuvo dos años, hasta final de 2018.
Ocho años con Pecco
Tras no renovar a Lorenzo, Ducati envió a Gabarrini a su equipo satélite Pramac, con la misión de encargarse de un joven italiano debutante en MotoGP, Pecco Bagnaia, en el que la casa de Bolonia tenía puesta la esperanza de volver a ganar un título.
Tras dos años en Pramac, en 2021 Bagnaia dio el salto al equipo oficial y Gabarrini siguió siendo su jefe técnico, poniendo el ingeniero italiano su firma a dos títulos más, los de 2022 y 2023, lo que significaba que los tres primeros campeonatos de la historia del constructor de Bolonia en MotoGP los logró con Gabarrini. La dupla suma ya su octava temporada juntos, y ahora, al final de 2026, se abre el gran interrogante. ¿Seguirá el ingeniero en Ducati o se irá con Pecco a Aprilia?
Dirigir a Pedro Acosta en Ducati para intentar ganar a Marc Márquez con su misma moto, puede ser un enorme desafío para Gabarrini
Foto de: Qian Jun / MB Media via Getty Images
Entre la fidelidad y el desafío Acosta
Gabarrini se encuentra ante la que es, seguramente, la decisión más difícil de su carrera: mantenerse fiel a Pecco y acompañarle a Aprilia, o seguir en Ducati, donde le espera un enorme desafío, estar junto a Pedro Acosta, la nueva estrella del deporte.
El español, ahora en KTM, le ha pedido a Ducati trabajar con Gabarrini. "Ambos se conocen, hablan a menudo y existe buena química", aseguran a Motorsport.com fuentes que conocen la relación. Otras, directamente internas del equipo, siguen la misma línea. "La idea que es que continúe con Ducati, y todo apunta a ello", predicen.
Existe un componente interesante. Muchos ven a Acosta como el nuevo Stoner y el murciano lo quiere saber todo sobre el australiano, cómo trabajaba, qué pedía, a que daba preferencia a la hora de pilotar… Para Pedro es como un regalo tener al técnico que ganó dos títulos con Casey.
Marco Gabarrini junto a Valentino Rossi y Pecco Bagnaia en el VR46 Ranch
Foto de: IG: VR46 Riders Academy
Otra variante, esta más emocional, es que para Gabarrini, además de su propia carrera deportiva, tiene mucha importancia la de su hijo, Matteo, piloto y miembro de la VR46 Riders Academy desde 2024.
El joven piloto, que este año cumplirá 17 años, ganó el CIV (Campeonato Italiano de Velocidad) en la categoría junior de MiniGP50 en 2021, y es un proyecto de futuro piloto de Moto3, bajo la tutela de la academia de Valentino Rossi. Nadie sabe qué peso puede tener este factor en la decisión de Gabarrini, ni siquiera si lo va a tener en cuenta a la hora de decidir, por más que seguir junto a Bagnaia le mantendría, seguramente, más cerca de la VR46 Riders Academy.
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