Pol Espargaró: "Yamaha no ha cumplido sus promesas"

Pol Espargaró no está contento y su cabreo se hace evidente en cualquier charla, como la que mantuvo con Motorsport.com hace unos días en Phillip Island.

Espargaró no se siente nada a gusto encima de su Yamaha y eso le genera una gran frustración. El rebote todavía se agrava un poco más cuando echa un vistazo al otro lado del box y ve lo bien que se lo pasa Bradley Smith, el único integrante de la parrilla junto a Valentino Rossi que puntuó en todas las carreras de la temporada pasada.

Smith terminó el sexto en la tabla con 181 puntos, 67 más que su vecino, que fue el noveno. El británico concluyó inmediatamente después de los dos pilotos oficiales de Yamaha, Jorge Lorenzo y Valentino Rossi; de los dos de Honda, Marc Márquez y Dani Pedrosa; y de Andrea Iannone (Ducati). Para Polyccio, los responsables de la brecha que le separó de su compañero son él y Yamaha, más o menos a partes iguales.

"El inicio del año fue nefasto. Luego mejoramos y al final no fue tan mal", arranca el corredor, que acto seguido hace un diagnóstico de sus problemas: "En MotoGP, el estilo de conducción es clave, y seguramente todavía más en Yamaha. Yo con esta moto no funciono, y eso que lo hemos intentado de mil maneras. La única manera de conducir esta moto rápido es como lo hace Jorge. Y en eso, él es blanco y yo soy negro", desgrana Espargaró.

La semana pasada, en la segunda tanda de ensayos de pretemporada que se llevó a cabo en Australia, el chico de Granollers (Barcelona) fue reduciendo paulatinamente su desventaja sobre los más rápidos. El primer día fue el séptimo, a 1,3 segundos de Danilo Petrucci; el segundo, el 13º, a un segundo de Maverick Viñales; y el tercero, el octavo, a medio segundo de Marc Márquez.

A las puertas de la tercera tanda de entrenamientos que dará comienzo en Qatar el próximo miércoles, Espargaró solo piensa en cómo tirar hacia arriba, aunque sabe que no le resultará nada fácil. Y todavía menos si Yamaha no le echa una mano.

"Yo necesito su ayuda y no la siento. El primer año pedían resultados y los tuvieron: terminé el sexto a pesar de ser novato. Mi moto fue la primera satélite. Es verdad que en 2015 no fue bien, pero todo va muy ligado", resume el español.

"Mis resultados no fueron buenos y no me escondo. Pero Yamaha nos hizo muchas promesas que no ha cumplido. La temporada pasada se podían emplear cinco motores y solo usamos tres. No tuvimos el cambio seamless (sin costuras). O sea que, ¿hasta qué punto soy oficial?", añade el catalán, antes de zanjar con una última reflexión: "No creo que sea una cuestión de recursos porque a mi me está pagando Yamaha y tengo una buena ficha. Pero puede que sea una tontería ser un piloto de fábrica si tengo la misma moto que Bradley. A veces preferiría ganar menos dinero y que me dieran mejor material".

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Series MotoGP
Tipo de artículo Entrevista