Por qué el 'Pacto de la Concordia' de MotoGP sigue sin firmarse
A pesar de la cumbre que los fabricantes y la cúpula ejecutiva del Mundial de MotoGP mantuvieron en Austin la mañana previa al Gran Premio de Estados Unidos, las diferencias entre las partes, principalmente económicas, mantienen el acuerdo comercial en suspenso.
Los máximos responsables de Ducati, Aprilia, Yamaha y KTM, conversando en Austin
Foto de: Oriol Puigdemont
En el Circuito de las Américas (COTA), las decisiones importantes se toman la mayor parte de las veces en la planta baja del edificio en el que se encuentran los boxes, en el extremo más cercano a la entrada del pitlane. Allí, la mayoría de despachos poseen ventanas que dan al paddock. El domingo, horas antes de que Marco Bezzecchi completara el pleno de victorias que acumula desde que comenzó la temporada, todas estaban abiertas menos una, en la que una cortina impedía que ningún curioso pudiera adivinar quién había en la sala.
En aquella instancia, los máximos responsables del campeonato confiaban en poder concretar el marco comercial de los próximos cinco años, aunque fuera únicamente con un simbólico apretón de mano entre las fábricas (MSMA), y Dorna, rebautizada hace unos meses como MotoGP Sports Entertainment Group (MGPSEG).
Sin embargo, Motorsport.com entiende que la distancia que separaba las dos posturas en aquel momento hizo imposible el acuerdo, que se mantiene en suspenso a la espera de retomar unas negociaciones que se alargan desde hace más de un año.
El contrato que está sobre la mesa vinculará a todas las escuderías de la clase reina con Liberty Media, el titular de los derechos del certamen, en el periodo entre 2027 y 2031. En él quedarán reflejados los derechos y las obligaciones de las dos partes, siendo el aspecto económico el punto de mayor conflicto entre los intereses de unos, y de los otros.
Los fabricantes quieren un reparto más equitativo de los derechos de TV
Foto de: Gold and Goose Photography / LAT Images / via Getty Images
Los equipos piden implementar el modelo articulado en la Fórmula 1, y recibir un porcentaje de los beneficios. MGPEG quiere seguir con el patrón vigente, que estipula una cifra concreta que no depende de las ganancias globales.
La última propuesta rondaba los ocho millones de euros, repartidos en distintas variables. Eso supone un incremento de cerca de un millón de euros respecto de las condiciones del tramo actual, que expira a final de año.
Las estructuras consideran ese aumento insuficiente y así se lo han hecho saber hasta ahora a Carmelo y a Carlos Ezpeleta, CEO y Director Deportivo de MotoGP, respectivamente.
El domingo, en Austin, también se lo trasladaron a los máximos responsables de Liberty Media, con Derek Chang, el CEO, a la cabeza. Aquel encuentro puede significar un cambio de ritmo en una operación que se ha enquistado, y que mantiene en pausa los anuncios de todos los fichajes y renovaciones con vistas a 2027 que ya se han formalizado.
Una oportunidad para los fabricantes
Si la situación ha llegado tan lejos es porque los constructores han identificado este momento como una oportunidad única para reivindicar sus peticiones. Y no solo porque nos encontremos a ocho meses de que expire el acuerdo en curso, sino debido a la coyuntura por la que atraviesa el campeonato a raíz de la adquisición por parte de Liberty Media.
Hasta ahora, la ejecutiva del gigante del entretenimiento se ha mantenido bastante al margen de la toma de decisiones. No obstante, existe una corriente de pensamiento dentro del paddock que defiende que eso puede cambiar una vez se firme el nuevo contrato, el equivalente al 'Pacto de la Concordia', como se conoce en la F1.
Conscientes de la relevancia de la reunión del domingo en Austin, Motorport.com entiende que los miembros de la MSMA se citaron en una cena el sábado anterior. El encuentro lo promovió Ducati y lo organizó Aprilia, con varios representantes de cada una de las marcas.
De entre los asistentes destacaron los nombres de Michele Colanino, CEO del Grupo Piaggio; Claudio Domenicali, su homólogo en Ducati; y Gottfried Neumeister, el de KTM. Honda mandó a Yuzuri Ishikawa (responsable de MotoGP) y Alberto Puig (team manager); mientras que Paolo Pavesio (director) lideró la representación de Yamaha. En aquella especie de cónclave se fijó la estrategia para el trascendental cara a cara de la mañana siguiente.
Los jefes de Yamaha, Ducati, Aprilia y KTM en animada conversación durante el pasado GP de los Estados Unidos
Foto de: Oriol Puigdemont
La reunión del domingo comenzó a las 11 de la mañana, y se prolongó durante alrededor de una hora. Poco después de mediodía, a un par de horas para que la carrera de MotoGP arrancara, los jefes de los constructores salieron de las oficinas y se arremolinaron en un corrillo, a la vista de todo el paddock, y allí estuvieron 20 minutos bien buenos, discutiendo la jugada.
Motorsport.com interpreta que la MSMA cree que en el borrador actual contiene una serie de limitaciones que lo hacen inaceptable. Al margen de la remuneración citada unas líneas más arriba, también existen otras cláusulas relativas a la titularidad de las plazas y al margen de maniobra que hay sobre ellas. Sobre todo, en aquello que afecta a la entrada de posibles inversores.
Como es lógico, la vertiente económica abarca todos los ámbitos del debate abierto. En el apartado de responsabilidades, MGPSEG exige a los equipos que refuercen su área de marketing y comunicación, en su afán de expandir el mensaje tanto como se pueda. Además de pedirles que contraten más personal para ello, también se les demanda que dispongan de prototipos de MotoGP reales, y que funcionen, para emplear en actos promocionales. Y, siguiendo en la pata comercial, también se les solicita que suban el nivel de la hospitalidad que ofrecen a sus invitados, sobre todo aquellos que usan comedores comunes en los eventos transoceánicos. "La propuesta que tenemos en estos momentos establece un incremento de un millón de euros, y todo lo que nos están pidiendo ya cuesta bastante más que eso", cuenta a Motorsport.com una fuente conocedora de las negociaciones.
Así las cosas, la voluntad del promotor, de los fabricantes y de las escuderías independientes es llegar a un acuerdo, porque todos ellos desean competir en 2027. Primero debe firmar la MSMA, que suministra las motos, con (MGPSEG), y después llegará el turno de las otras formaciones. Está por ver si los actores que han protagonizado este cara a cara serán al fin capaces de encontrar un punto a mitad de camino entre ellos, o si tendrá que ser alguien de más arriba quien desatasque las cosas.
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