Márquez: "¡Se me ha olvidado ir en moto!"

El estreno del documental ‘De Cervera a Tokio’ desvela la angustia que pasó Marc Márquez y su equipo a estas alturas del año pasado, en el que finalmente logró su tercer título de MotoGP.

En la película, producida por Dorna, el promotor del campeonato, y dirigida por Sergi Sendra, uno termina siendo consciente de la dificultad que entrañó para el piloto español y su equipo proclamarse campeón el año pasado, por más que lo lograra en Japón, con tres grandes premios de margen.

El momento del estreno no podía ser más indicado, dado que uno de los momentos más intensos de la cinta tiene lugar al principio, en el que los protagonistas relatan el gabinete de crisis que se organizó de forma improvisada durante el test de pretemporada en Qatar, el mismo que se llevará a cabo la semana que viene en el mismo circuito de Losail. 

Hasta ese momento, tanto Honda como Márquez las estaban pasando canutas por los problemas que les estaba dando la combinación entre el nuevo motor que habían incorporado en la RC213V, y la centralita única. 

“En el test de Qatar, al rodar por la tarde, tienes toda la mañana para pensar y le di muchas vueltas a las cosas. Incluso llegué a plantearme qué había hecho mal ese invierno: ¡Se me ha olvidado ir en moto!”, explica Márquez.  

El desconcierto era tan grande en ese punto de la pretemporada, a dos semanas de la primera carrera, que desde el garaje del catalán se presionó a Honda para recuperar el propulsor del año anterior y probarlo sin que nadie se percatara de ello, aunque después de cruzar los datos se descartara.

 

Más que una reunión de urgencia, aquel encuentro fue una encerrona en la que Márquez, Dani Pedrosa y Cal Crutchlow le cantaron las cuarenta a Takeo Yokoyama, director técnico de HRC. 

“He perdido cinco años de vida por la presión a la que me sometieron los pilotos. Ahora puedo hablar de aquello porque al final fuimos campeones, pero no quiero volver a pasar por eso nunca más”, reconoce Yokoyama. “Fue difícil para Takeo porque le acorralamos. Los tres pilotos metidos en una habitación quejándonos de su moto”, apostilla Crutchlow. 

Choque cultural y problemas de comunicación

El film evidencia el choque cultural y los problemas de comunicación que existen en un entorno en el que dos formas de pensar y procederes tan distintos como el japonés y el español están condenados, ya no solo a entenderse sino a remar juntos hacia una misma dirección

“Llevaba muchos meses quejándome de lo mismo, de aquello que conocemos como floating feeling –la rueda trasera no tiene adherencia y la moto no tracciona bien y perde aceleración–. Y en la quinta o sexta carrera del año hicimos una videoconferencia con Japón. Y el ingeniero va y me pregunta qué es el floating feeling. Llevábamos seis carreras de Mundial y no sabía de qué me quejaba. A partir de ese momento, cada vez que me pasa algo les pregunto si me están entendiendo, y si me dicen que sí, se lo hago repetir”, recuerda Márquez.

Esa sorpresa, en cualquier caso, no es unidireccional, y por ejemplo, en HRC no terminaba de encajarles el buen humor, las risas y las bromas que marcan la relación entre el #93 y su dream team.

“Los japoneses somos muy serios, casi nunca nos reímos en el circuito. Para mí, el circuito es un lugar de lucha. Pero en una conversación con Santi Hernández [ingeniero de pista de Márquez] me dijo que nos teníamos que reír más. Y desde entonces creo que HRC está cambiando a mejor”, revela Shinichi Kokubu, director general de Honda en el Mundial de MotoGP. 

“Nosotros queremos que cuando Marc entre por la puerta del box sienta que está como en su familia, así que no podemos dejar que esa presión nos afecte”, zanja Hernández. 

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Acerca de este artículo
Series MotoGP
Pilotos Marc Marquez
Equipos Repsol Honda Team
Tipo de artículo Noticias de última hora
Etiquetas honda marquez, marquez documental, marquez motogp, motogp 2017