Lorenzo: “Lástima que los ingenieros no confiaran antes en mi”

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Lorenzo: “Lástima que los ingenieros no confiaran antes en mi”
Oriol Puigdemont
Por: Oriol Puigdemont , MotoGP Editor
3 jun. 2018 13:38

Pese a haber logrado su primera victoria con Ducati el español dejó entrever que ya no hay marcha atrás en su decisión de abandonar el equipo italiano.

Mugello.- El mallorquín no ganaba desde Valencia 2016, llevaba 24 grandes premios sin subir a lo más alto del podio y lo logró, nada más y nada menos, que en casa de Ducati, ante los tifosi de la marca y la cúpula de la fábrica que tanto le ha despreciado en las últimas semanas.

Lorenzo aseguró que “es el día más feliz de mi vida” y envió un duro recado a Ducati al lamentar que “los ingenieros no confiaran antes en mi”.

En cualquier caso, Lorenzo volvió a ser el de antes, el martillo y por fin llegó la victoria.

“Llegó, llegó. Parecía que no iba a llegar pero nunca tiré la toalla. Mucho amor propio, muchas horas de entrenamiento, mucho sufrimiento, muchos malos momentos, demasiados. Como dije cuando tenía 16 años y estaba en Derbi, voy a ganar con esta marca, y lo he logrado”, rememoró.

La crónica de la carrera:

La última victoria del balear databa de noviembre de 2016, en Valencia.

“Hacia mucho que no había tanta distancia entre una victoria y otra, no salían las cosas. Salía bien en parrilla, pero luego me iba para atrás, Le dije a Gigi (Dall’Igna, ingeniero jefe de Ducati) que necesitaba algo para ir más cómodo y al final me lo han dado”, en referencia a la pieza de plástico del depósito.

El español siempre creyó en la victoria y aseguraba que si iba más cómodo en la moto podía ganar.

“Jorge Lorenzo nunca miente, siempre dice la verdad”, apostilló.

“En Jerez ya di un paso adelante con la dulzura del motor, pero me faltaba ir cómodo y esa pieza en el deposito me la ha dado”, remarcó.

Pese a dominar de punta a punta la carrera, como en los viejos tiempos, Lorenzo no lo vio fácil.

“Antes de la carrera estaba preocupado y fastidiado porque pensaba que los neumáticos no iban a durar, he cambiado mi estilo para guardar la goma delantera y al final ha sido difícil pero lo he logrado”.

Jorge estaba cansado, agotado y sudoroso, pero feliz.

“Ganar en casa de Ducati es un sueño”, dijo.

“Cuando cruzas la meta estás a 180 pulsaciones y muy concentrado, pero es algo muy grande”.

A Lorenzo a veces le cuesta mostrar sus sentimientos, tanto en la derrota como en la victoria.

Lo que dijo ayer:

“Aunque no lo demuestre, me faltan unas copitas para liberarme, es el día más feliz de mi vida, pero es un sentimiento agridulce por que si los cambios hubieran llegado antes y los ingenieros hubieran confiado más en mí el triunfo lo habríamos conseguido hace tiempo”, dijo enviando un dardo a Ducati.

“No quiero reivindicarme, sabía que al final llegaría y ganaría, pero llega tarde en ese sentido, lástima que los ingenieros no confiaran antes en mi”, remarcó.

Llego, por fin la victoria, Lorenzo está ya fuera de Ducati para 2019, pero antes ha querido demostrar que puede ganar, es el sexto piloto en la historia en conseguirlo con esa moto, 24 carreras después, menos que Dovizioso y algo que Rossi no logró nunca con esta moto.

“Siempre seré así, tozudo en la vida y en mi profesión”, zanjó el 99, que ha vuelto.

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Sobre este artículo

Campeonatos MotoGP
Evento GP de Italia
Pilotos Jorge Lorenzo
Autor Oriol Puigdemont
Tipo de artículo Declaraciones