Las notas del Gran Premio de Austria

Como cada lunes tras las carreras, os ofrecemos nuestro particular análisis sobre lo sucedido el fin de semana de gran premio de MotoGP.

El GP de Austria nos deparó la primera victoria de una Ducati tras seis años de travesía del desierto, y la primer también en el palmarés de MotoGP para el italiano Andrea Iannone. También llegó la recuperación de Jorge Lorenzo y la constatación de que el Red Bull Ring ha llegado para quedarse.

Cum Laude

Ducati logró la victoria en el GP de Austria, algo que no conseguía desde octubre de 2010, y además con un doblete que no alcanzaba desde hace más de nueve años (octubre de 2007). No vamos a quitar méritos a sus pilotos, principalmente a Andrea Iannone, pero la de ayer fue una victoria de marca, de Ducati, y de su ingeniero jefe, Gigi Dall’Igna.

Ducati ha pasado por un verdadero infierno durante los últimos años. La llegada de Valentino Rossi puso patas arriba una fábrica legendaria y mítica, pero pequeña y con pocos recursos que se vio obligada a ofrecer al mito viviente italiano lo que no podía darle, una moto ‘japonesa’. La llegada del dinero de Audi, y sobre todo la de un hombre con las ideas claras y la genialidad de Dall’Igna marcó un camino que culminó este domingo en Spielberg, como si de una película de ciencia ficción se tratara. Ducati ha demostrado que ya tiene la moto, que tiene los mimbres y la tecnología necesarias. Además, el año que viene tendrá también un piloto en condiciones de aprovecharla al máximo.

Ganar en el campeonato máximo del motociclismo mundial a marcas como Honda, Yamaha y Suzuki, que venden millones de motocicletas al año y tienen miles de ingenieros, no es un trabajo sencillo, y Ducati merece todo el reconocimiento por haberlo logrado, de nuevo. Con Stoner se logró la última victoria en 2010, y con el regreso del australiano como probador ha vuelto el triunfo. Esperemos que sea para quedarse.

Suben

Andrea Iannone hizo una carrera fantástica y además con el añadido de que tomó una decisión en la elección de los neumáticos en la que no creía nadie, ni sus mecánicos, ni su equipo, ni Michelin, pero el piloto la mantuvo, la impuso, y le llevó a la victoria. Seguramente con los otros neumáticos, los que calzó Dovizioso, hubiera ganado igual (o quizá con más ventaja), pero ganar tu primera carrera, hacerlo con la solidez que lo hizo, y además con una decisión personal, le da más mérito. Iannone es un extraordinario y velocísimo piloto, al que a veces ni la personalidad ni su cabeza acompañan, lo que es una lástima porque al final es la combinación de todo lo que te permite pasar de ser un gran piloto a ser un fuera de clase. Son muchos los ejemplos de pilotos que tras su primera victoria cambian el chip y dan el paso definitivo que les faltaba, esperemos que este sea un ejemplo más de ello. Tiene todavía ocho carreras por delante para ampliar su palmarés este año.

El Red Bull Ring se había puesto en tela de juicio por su presunta poca seguridad, por ser un circuito de coches, por sus pocas curvas, por, por, por… pero al final la verdad es que el fin de semana de Austria nos deparó tres de las carreras más eléctricas, espectaculares y emocionantes de la temporada, y con las gradas llenas a rebosar de aficionados. Tras 20 años fuera de cartel, Austra aprobó con excelente nota su retorno al calendario mundialista.

Mejoran

Jorge Lorenzo frenó en seco a los que ya le estaban enterrando con un fin de semana de menos a más en el que volvió a ser el piloto rápido, fino y constante que nos tiene acostumbrados. Al balear sólo le faltaba una carrera en ‘condiciones normales’ de sol y calor para reencontrarse consigo mismo. En carrera no logró hacer una salida perfecta, incluso se vio retraso por un toque con Márquez, pero pudo recuperar posiciones, gracias en parte a un error de Dovizioso que arrastró a Rossi pudiendo pasar a ambos. Fue clave para mantener atrás a su compañero y ganar unos metros. Con un ritmo idéntico el español pudo mantener a raya al italiano. Lo que no pudo fue intentar liderar la carrera y marcar su propio ritmo con pista libre en las primeras vueltas. También fue raro que siendo un piloto que siempre que puede se decanta por los compuestos de neumáticos más blandos, no lo hiciera en esta ocasión, optando por los mismos que el resto (a excepción de Iannone), una decisión seguramente fruto de la desconfianza que arrastraba de las tres últimas carreras, en las que sus resultados fueron tan malos. En otras circunstancias quizá hubiera elegido el neumático delantero más blando. En cualquier caso nunca sabremos que hubiera cambiado con todo eso.

Andrea Dovizioso igualó sus mejor resultado de la temporada (2º en Qatar) y el mejor desde que está en Ducati (su única victoria fue con Honda), además venía del tercer puesto de Alemania, encadenando dos podios consecutivos por primera vez desde el inicio de la pasada temporada. Sin embargo, el italiano era el único piloto de los tres del cajón que no era feliz ni estaba contento. Andrea sabía que se le escapó su gran oportunidad de ganar con Ducati y que con este triunfo se aviva un poco más la controversia de si la marca italiana hizo bien en quedarse con él para la próxima temporada en detrimento de su actual compañero, que se irá a Suzuki. Una decisión que, por otro lado, es la acertada, por más que muchos la pongan aún en duda. Lo único cierto es que Dovi lo intentó, pero finalmente se vio superado por Iannone, lo que le dejó ciertamente frustrado. Sería interesante saber que porcentaje de culpa de ello tuvo la elección de neumáticos.

Michelin sigue trabajando a destajo, con algunas de arena y otras, cada vez más, de cal. Esta vez los neumáticos del fabricante francés dieron un gran resultado. Llevaron cinco compuestos diferentes, tres delanteros y dos traseros, y cuatro de ellos lograron completar la distancia de la carrera sin dar ni un solo problema. Gran trabajo, y eso en un circuito donde no habían corrido nunca y los datos habían surgido de un test que se hizo hace menos de un mes.

Eugene Laverty es un tipo peculiar, un motero de raza, un profesional del circuito, pero cada vez parece más claro que su habitat natural no es MotoGP, sino el mundial de SBK, las motos derivadas de serie, donde se siente como pez en el agua y al que volverá la próxima temporada. Le esperan en candeletas. Pero antes de irse el nordirlandés nos está dejando destellos de su calidad, siempre dentro de las posibilidades de la moto que pilota. En Austria, por primera vez tras 28 grandes premios, logró clasificarse primero de la Q1 y pasar a la Q2. Aunque este año ha tenido excelentes resultados, como el cuarto puesto en Argentina, el séptimo de Assen y el noveno de Jerez. Este fin de semana, Laverty ha sacado la cabeza en más de un entrenamiento, y en carrera estaba luchando, una vez más, por el top10 cuando le arrolló Danilo Petrucci, lo que le impidió acabar la carrera. Laverty, además, dice las cosas como las piensa, sin más, y tanto el domingo como el viernes tras un encontronazo con Iannone, puso a ambos en su sitio.

Se mantiene

Valentino Rossi se mantiene fuera del podio. El año pasado logró subir al cajón en las primeras 12 carreras de forma consecutiva, para terminar el año con 13 podios en 18 grandes premios. La tónica de Valentino era ir de menos a más el fin de semana. El viernes era un desastre, el sábado mejoraba ligeramente, y el domingo en carrera era el más fuerte. Este año está pasando al contrario, es fortísimo en entrenamientos, califica muy adelante (segundo aquí colándose entre las Ducati) y en carrera no acaba de explotar. Verle detrás de Lorenzo 20 vueltas, a escasos metros, sin atacarle ni una sola vez se hizo extraño.

Maverick Viñales pasó por un pequeño bache en Holanda y Alemania, pero de nuevo en condiciones normales de clima el de Suzuki volvió a exhibir un gran ritmo y estuvo toda la carrera a rueda de Márquez, aunque en ningún momento pudo atacar al de Honda para tratar de pasarle. Un sexto puesto no es para tirar cohetes, pero tras dos malos resultados, el de Roses volvió a estar con los de delante.

Marc Márquez salió de Austria, un circuito que no le va absolutamente nada bien a la Honda, salvando muy bien los muebles. No estuvo en ningún momento en la lucha por el podio, no pudo ni ver de cerca a las Ducati y las Yamaha, pero al final sólo cedió unos puntitos con respecto a Lorenzo y Rossi, y se fue de Austria con una ventaja tan cómoda como con la que llegó, ya que aunque Jorge recortó un poquito, ahora queda una carrera menos. Marc dice que no va a sacar la calculadora, pero en Spielberg supo calcular muy bien los daños y minimizarlos al máximo.

Bajan

Dani Pedrosa está absolutamente desconocido. Cierto es que el viernes sufrió una dura caída, pero el de Honda no acaba de encontrarse. Al final el séptimo puesto era a lo máximo que podía aspirar tal y como había entrenado el fin de semana y como iba la Honda en este trazado. Pero las cosas parece que van más allá. El catalán volverá a introducir cambios en su equipo. Se enfadó mucho con los suyos en Alemania por no tenerle la moto preparada en el flag to flag cuando él la quería. Hubo más que palabras, algún grito y algún miembro del equipo sentenciado. A veces es bueno no echarle la culpa de todo lo que pasa a los demás.

Aprilia ha reaccionado con una declaraciones de su presidente algo airadas contra sus pilotos, Bautista y Bradl, por adelantarse en la salida, lo que les condenó a pasar por el pit lane y perder sus opciones de un buen resultado. Sinceramente, una fábrica que creíamos legendaria y dominante en su época de 250cc, cuando eran imbatibles, está tardando una eternidad en hacer una moto con cara y ojos (dicen que en los test la KTM iba ya mejor, y aún no ha debutado), debería dar gracias a los pilotos que han estado toreando con ese prototipo, y no afearles un fallo humano que le puede suceder a cualquiera.

Héctor Barberá vio una bandera negra, algo que ni se recuerda en MotoGP cuando fue la última vez. Fue muy extraño que ni la dirección de carrera, ni los comisarios, ni su equipo lograran comunicarle al piloto valenciano que tenía que pasar por el pit lane para cumplir la sanción por adelantarse en la salida. Héctor dijo que ni veía la pizarra ni le mandaron ningún mensaje al display de su moto. Si esto es verdad, y no hay porque dudarlo, queda de manifiesto que la nueva formula que está testando MotoGP de comunicación con el piloto a través de mensajes en el display, es un chiste. La radio entre el muro y el piloto, con las limitaciones que sean necesarias, es la única solución, y es en esa dirección en la que debería trabajar dirección de carrera. Por seguridad, por practicidad y, sobre todo, porque sería la guinda del pastel de este gran espectáculo oír a los pilotos en carrera.

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Acerca de este artículo
Series MotoGP
Evento GP de Austria
Sub-evento Post carrera, domingo
Pista Red Bull Ring
Pilotos Valentino Rossi , Eugene Laverty , Hector Barbera , Alvaro Bautista , Andrea Dovizioso , Jorge Lorenzo , Marc Marquez , Andrea Iannone , Maverick Viñales
Tipo de artículo Artículo especial