El gol más esperado

Nuestro columnista Martín Urruty repasa los días en que Cal Crutchlow, nuevo ganador del MotoGP, dividía su tiempo entre el fútbol y las motos antes de que una lesión en una rodilla lo llevó a decidirse por las dos ruedas.

El primer gol en la liga mayor demoró demasiado. Llegó recién en su sexta temporada y defendiendo la tercera camiseta distinta en los últimos cuatro años. Calvin Crutchlow tardó 98 carreras en conseguir su primera victoria en MotoGP. La iniciática, obtenida en el Gran Premio de la República Checa, que arrancó con el asfalto empapado por el aguacero matutino y conforme fue secándose terminó convertido en campo de tortura para los neumáticos Michelin para lluvia, transformó a Crutchlow en el sexto ganador diferente este año y el tercero que en 2016 logra su primer triunfo en la cilindrada mayor.

El nuevo vencedor en MotoGP debe su nombre al de Calvin Rayborn, piloto estadounidense de los 60 y comienzos de los 70, y admirado por su padre. Hasta su hermana ligó un nombre derivado de la pasión paterna por las motos: se llama Stephanie, inspirado en la rubia modelo que fue esposa del legendario Barry Sheene. Vaya curiosidad: la victoria de Crutchlow en Brno fue la primera de un británico en la categoría principal desde que Sheene ganó el Gran Premio de Suecia en 1981.

Crutchlow llegó al motociclismo por un camino poco habitual y a MotoGP desde el acceso menos transitado. Antes que piloto fue futbolista y su arribo a la categoría reina de las dos ruedas fue desde el Mundial de Superbike sin haber competido antes en 125 cc., 250 o Moto2. Durante cuatro años, desde que tenía 13 hasta los 17, el inglés combinó fútbol y motociclismo. Como piloto, a los 14 fue campeón de Junior Challenge en Gran Bretaña y dos años después, del desafío Aprilia de 125. Además, jugaba como delantero en las inferiores de Aston Villa, el conocido club de Birmingham, a menos de 30 kilómetros de Coventry, donde nació. En esos tiempos quería parecerse a Michael Owen, el atacante surgido en Liverpool que luego pasó por Real Madrid y Manchester United, y fue tres veces mundialista con Inglaterra. Alguna vez jugó contra Wayne Rooney en un cruce entre Aston Villa y Everton: cuentan que los dos anotaron goles, pero Rooney se fue ganador.

A menudo la doble ocupación obligaba al joven inglés a un demandante esquema horario y la exigencia física de cada disciplina lo condicionaba para practicar la otra: el fútbol lo dejaba cansado para correr en motocicletas y las motos, golpeado para jugar a la pelota. Después de una lesión en la rodilla, a los 17 eligió aquello que más lo divertía. Entonces participó en el certamen británico de Supersport y fue campeón en 2006. Durante los siguientes dos años corrió en el campeonato británico de Superbike. Saltó al Mundial de Supersport a tiempo completo en 2009 y terminó como campeón con Yamaha, que en la temporada siguiente lo ascendió a la escudería de Superbike. Con tres victorias y quinto en el certamen, pasó el peldaño final desde el cual en 2011 se proyectó a MotoGP con el equipo Yamaha satélite de Hervé Poncharal. No tardó en hacerse notar. Un par de podios en 2012 y cuatro en 2013 apuntalaron su ambición de sentarse en una moto oficial. Sin lugar en la escuadra principal de Yamaha, aceptó el ofrecimiento de Ducati: luego del primer día de ensayos supo que afrontaría una difícil temporada 2014. Sólo subió al podio -tercero- en el caótico Gran Premio de Aragón y a fin de año rompió el contrato. Entonces cambió de marca y equipo para 2015: Lucio Cecchinello le ofreció su Honda con apoyo de fábrica.

Sin experiencia en pistas de tierra, trial ni motocross, con escasa formación fuera de pista, Crutchlow se las ha ingeniado para pulir su talento, moldear el estilo y aprender siempre. A los golpes. Encabeza la estadística anual en el rubro caídas: 16 en 11 fechas, incluida la destrucción de una RCV el día previo a su victoria en República Checa. El expiloto y periodista Mat Oxley lleva la cuenta de las rodadas del inglés desde que llegó a MotoGP: 92 en 98 competencias. Sin embargo, siempre vuelve a pista con más determinación.

Cerca de cumplir 31 años, Crutchlow vivió en un lapso de 20 días dos de los más importantes de su vida, según el rótulo que eligió. Fue padre por primera vez el martes 2 de agosto. Y el domingo 21 venció -también por primera vez- en MotoGP. Lucy, su esposa y mamá de la bebé Willow, no pudo asistir a las últimas dos carreras. Cuando se comunican a través de Facetime, ella se alarma al ver el desorden en el motorhome que ocupa su marido. Sin Lucy a su lado, admite Cal, no sabe cómo manejar sus rutinas en los fines de semana de carrera. Willow ni se enteró de la victoria de papá: durmió durante los casi 48 minutos que duró la competencia en Brno.

A Crutchlow le llevó 98 carreras convertirse en ganador. Este año también triunfaron por primera vez su buen amigo Jack Miller, en otra fecha -Assen- en cambiantes condiciones, y el italiano Andrea Iannone, que venció en el regreso a Austria, justo una semana antes de la prueba en República Checa. Al australiano Miller le llevó 25 carreras alzarse con su primer triunfo en la élite. A Iannone, 61. La anterior ocasión con tantos ganadores primerizos fue en 2006. Aquel fue el primer año de Dani Pedrosa, quien se consagró en su cuarta participación, y más tarde llegaron las victorias de Toni Elías -en su 28ª competencia- y de Troy Bayliss, en la 44ª y última. Ninguno tardó tanto como Crutchlow, que agranda la lista de vencedores, hasta hace poco reducida a sólo cuatro pilotos en los últimos tres años y medio. Luego del retiro de Casey Stoner y hasta la sorpresa provocada por Miller en Holanda, solamente Jorge Lorenzo, Marc Márquez, Valentino Rossi y Pedrosa habían ganado en 61 carreras. Hacía tiempo que Crutchlow merecía su gol.

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Acerca de este artículo
Series MotoGP
Pilotos Cal Crutchlow
Tipo de artículo Artículo especial