El desafío de Sachsenring en MotoGP: "Es nuestro Mónaco, pero en Alemania del Este"
Sachsenring no es precisamente un paseo para muchos pilotos en MotoGP. Adelantamientos difíciles, gestión de los neumáticos indispensable y un circuito exigente: los desafíos son numerosos.
El circuito de Sachsenring ofrece un desafío singular en el calendario de MotoGP. El trazado alemán es el más corto del calendario y está compuesto, esencialmente, por largas curvas de izquierdas bastante rápidas, con rectas muy cortas. Sin grandes frenadas, las oportunidades de adelantamiento son especialmente reducidas, algo que se vio durante el último fin de semana de carreras, sobre todo durante la sprint.
"Es un poco nuestro Mónaco, ¡salvo que nuestro Mónaco está en Alemania del Este!", bromeó Jack Miller, en referencia a las dificultades de los pilotos de Fórmula 1 para adelantar en las estrechas calles del Principado: "Es un poco lo mismo".
"Tenemos dos sitios [para adelantar] habitualmente, salvo en caso de error: la primera curva y bajando de la cuesta. Con Joan Mir, tuve que tirarme desde muy lejos para intentar adelantarle. Probablemente estaba a cuatro metros de él cuando frenamos, y de verdad que tuve que utilizar todas las herramientas a mi disposición para frenar y que no volviera a pasarme."
La dificultad para adelantar también se explica por el delicado comportamiento de los neumáticos en Sachsenring. Miller y Brad Binder acabaron perdiendo posiciones por un desgaste excesivo al final de la carrera larga del domingo. El flanco izquierdo de la goma está muy exigido, lo que obliga a conservar los neumáticos y, por tanto, a evitar quedarse demasiado cerca de un rival, ya que eso provocaría un sobrecalentamiento.
"Hasta la vuelta 20, se puede más o menos disfrutar, pero las diez últimas vueltas son desastrosas", explicó Pedro Acosta. "Rodamos solo para intentar no sobrecalentar los neumáticos, solo para sobrevivir. Es bastante difícil disfrutar porque la carrera se decide bastante rápido aquí."
"Creo que en la décima vuelta estábamos delante Marc Márquez, los dos Trackhouse y yo, y ya había una diferencia de cuatro segundos. Eso no ayuda a ofrecer un buen espectáculo. Los pilotos pilotan hasta la vuelta 20".
La carrera de Sachsenring
Foto de: Gold and Goose Photography / Getty Images
Sachsenring impone una carrera de gestión, sin la cual el neumático trasero no aguanta la distancia de 30 giros. La necesidad de conservar la goma al salir de la última curva contribuye al aspecto tedioso de la prueba, según Miller.
"El comportamiento del neumático a la salida de la última curva hace que la carrera sea larga, porque estamos jugando todo el tiempo, solo para intentar no patinar demasiado, para entender si la moto derrapa y desliza".
Todo ello supone un desafío agotador, tanto mental como físicamente, porque los pilotos pasan gran parte de la vuelta inclinados sobre el lado izquierdo. Fue demasiado para Maverick Viñales, mermado en el hombro e incapaz de terminar la prueba dominical. Pero incluso Miller notó fatiga en las extremidades del lado izquierdo.
"Las vueltas no pasan rápido. No miré la pizarra [durante la sprint], pero el lado izquierdo del cuerpo empieza a cansarse después de unas vueltas", explicó. "Estamos encogidos durante gran parte de la vuelta, así que intentamos estirarnos un poco en la otra parte, soltar la pierna para que la sangre vuelva hacia el pie. En la secuencia de curvas de la 5 a la 10, tenemos el pie bajo el glúteo, es sobre todo eso lo que se siente", cerró.
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