El compañero

Martín Urruty escribe sobre los desafíos que afrontará Yamaha para encontrar un compañero de equipo que encaje con Valentino Rossi y repasa cómo les fue a quienes acompañaron al piloto italiano a lo largo de su carrera en MotoGP.

La partida de Jorge Lorenzo, que se volvió previsible a partir del Gran Premio de la Argentina, conversada en Austin, anunciada antes de aterrizar en Jerez de la Frontera y que será consumada a fin de año, puso a Yamaha en la obligación de buscarle reemplazante. Si la sustitución de un tricampeón de MotoGP, fiel a la marca desde su estreno en 2008 y clave para que el equipo se haya convertido en referencia en el Mundial, supone un reto mayúsculo, que el sustituto encastre al lado de Valentino Rossi acrecienta el desafío. Como ha sido explicado, Lorenzo se va de Yamaha principalmente porque cree que la fábrica japonesa prefiere al veterano italiano que ha firmado una extensión de contrato por otros dos años y confesado que muy probablemente se retirará a fines de 2018.

Lorenzo es el compañero de equipo que más tiempo ha trabajado con Rossi y, también, el único que le ha ganado títulos. La dupla transita el noveno año en la escudería, cuarto de la segunda etapa. El mallorquín no puso objeciones cuando Yamaha le planteó en 2012 que existía la posibilidad de que Il Dottore regresara luego de su aciago bienio en Ducati. Es probable que el palmesano no haya previsto la efectividad del fino trabajo con el que Rossi fue ganándose otra vez la confianza del equipo del que se había ido molesto a fines de 2010. Desde que fue comunicada la próxima salida del tricampeón, Rossi ha repetido que no le importa quién será su compañero a partir de 2017. Se animó, incluso, a fantasear con formar pareja con Marc Márquez. Una frase efectiva para generar títulos en la prensa pero que no refleja lo que él ni Yamaha desean para el futuro.

Además del reconocido linaje, el equipo campeón tiene varias ventajas para ofrecerles a los potenciales reemplazantes de Lorenzo: su compromiso a largo plazo con el Mundial, una moto de punta, ganadora con sus dos pilotos este año, reputada capacidad técnica, prolija gestión deportiva, el atractivo que representa Rossi y -a la vez- la certeza de que transita por los últimos años de su campaña. A cada posible sustituto le sentará mejor una u otra característica. Yamaha puede empezar a forjar su futura formación a partir de la salida de Lorenzo u optar por una transición hasta que el hoy heptacampeón se retire.

Rossi no tuvo compañero de equipo directo en sus dos primeras temporadas en la elite. En 2000 saltó del título de 250 cc. a una Honda regenteada por el australiano Jeremy Burgess. Al año siguiente, bajo el mismo techo, logró su primer campeonato en la categoría reina en la última aparición de las 500 cc. A partir de 2002 se integró al equipo oficial del Ala y ante el retiro del español Álex Crivillé su compañero fue el japónes Tohru Ukawa. Valentino lo apabulló: ganó 11 carreras, subió a 15 podios en 16 fechas y fue otra vez campeón. Ukawa, ganador sólo en Sudáfrica, terminó tercero en el Mundial. Apuntalado por el interés de Repsol en ganar terreno en el mercado estadounidense, Nicky Hayden debutó en el Mundial como compañero de Rossi en 2003. El italiano, vencedor en nueve Grandes Premios, estuvo en los 16 podios ese año. Su novato coequiper, sólo en dos.

Al llegar a Yamaha luego de su ruptura con Honda, Rossi formó dupla con el español Carlos Checa aunque cada moto tenía la decoración de una marca distinta de cigarrillos. Convivieron durante 2004. El italiano arrancó ganando en Sudáfrica. Al cabo, ese año venció en nueve de las 16 carreras, subió a otros dos podios y remedó la hazaña de Eddie Lawson transformándose en campeón con dos marcas distintas en años consecutivos. Checa, en cambio, sólo colectó un segundo puesto en Francia. El estadounidense Colin Edwards, quien desde su llegada al Mundial había corrido con Aprilia y Honda, fue reclutado como compañero de su buen amigo Rossi a partir de 2005. Vale siguió con su ritmo arrollador ese año: ganó 11 competencias y subió a 15 podios en 16 presentaciones. Perdió el título de 2006 con el regular Hayden, su excompañero, y en 2007 nadie pudo con la poderosa Ducati calzada con gomas Bridgestone que Casey Stoner domó magistralmente para convertirse en campeón mundial. Durante los tres años compartidos con Rossi, el Tornado de Texas sólo consiguió media docena de podios y jamás lo puso en aprietos.

No bien Lorenzo llegó a Yamaha -ya MotoGP- en 2008 mostró que podía incomodar a su experimentado compañero. El bicampeón de 250 cc. debutó con la pole position en Qatar, terminó segundo en carrera y venció en la tercera fecha, en Portugal. Rossi se las arregló para volver a ganar ese año el campeonato y agrandó la cuenta en la siguiente temporada, en la que Lorenzo concluyó como subcampeón. El español obtuvo el título de 2010 luego de haber triunfado en la mitad de las 18 carreras. Aquel año, al cabo el último en su primera etapa en Yamaha, Vale se perdió cuatro fechas por la fractura sufrida en Mugello.

La reunión de Rossi y Hayden propiciada por el arribo del italiano a Ducati dejó magro legado. Il Dottore sumó sólo siete puntos más que el estadounidense en 2011 y aunque volvió a terminar adelante al año siguiente la cosecha fue paupérrima: tres podios de Rossi y uno de Hayden en dos temporadas. La reanudación del vínculo de Vale con Yamaha -Lorenzo incluido- le ha rendido a la casa de los tres diapasones: 26 victorias (76 podios), un título y tres subcampeonatos en 58 carreras. La definición del último Mundial, sin embargo, resultó una gran contribución al quiebre que traccionó la salida del español.

Yamaha debe elegir mucho más que un piloto para los próximos dos años. Necesita alguien con la capacidad de exprimir la M1 al límite, de sumar con regularidad, ganar en cada oportunidad posible y pelear campeonatos. Requiere que aporte en el desarrollo técnico y comprenda la forma de trabajo del fabricante japonés. Que mensure la relevancia interna e importancia global del ocupante de la otra mitad del box, que encarará los últimos dos años de carrera. Al cabo, busca un compañero para Rossi. Nada menos.

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Acerca de este artículo
Series MotoGP
Tipo de artículo Análisis