'El bueno de Crutchlow', la columna de Randy Mamola

Fiel a su cita con los lectores de Motorsport.com, el ex piloto norteamericano y analista de MotoGP nos habla en esta ocasión de uno de los pilotos más "simpáticos y honestos" del paddock.

Como comentamos el pasado sábado con Mick Doohan, la llegada de los neumáticos Michelin ha introducido en el campeonato un componente dramático. Lo hemos visto en muchas pruebas que se ha disputado con el asfalto seco, y ahora también lo estamos comprobando cuando la lluvia moja la pista.

Dos elementos tan nuevos y determinantes como son las gomas y la nueva electrónica han permitido algo inédito en los últimos tiempos: que dos pilotos de dos equipos satélites sean capaces de ganar una carrera, y eso cuando acabamos de superar el ecuador del campeonato.

Un tipo honesto

Me hizo mucha ilusión que Cal Crutchlow pudiera estrenarse como ganador en MotoGP. Le conozco bien y sé lo que trabaja y se prepara para correr, que le vuelve loco. Ha sido campeón del mundo de Supersport (2009), ha estado en podio antes, pero nada es comparable a la sensación de ganar un gran premio. Pero al margen de todo su esfuerzo y la calidad que tiene, sobre todo me alegro porque es un tipo auténtico, probablemente de los más simpáticos del paddock y seguro que uno de los más honestos.

Mientras la mayoría de pilotos que compiten en equipos satélites se quejan por falta de apoyo de las fábricas o de material, él no tiene ningún reparo en afirmar que con la Honda de Cecchinello, Marc Márquez rodaría igual que con la que pilota ahora decorada por Repsol, en la misma medida que él no estaría en condiciones de pelear por el podio si dispusiera del prototipo naranja.

Me alegra que dos tipos tan cachondos como él y Jack Miller hayan sido capaces de ganar carreras este año, ambos beneficiados por las condiciones en las que se encontraba la pista.

"Cal es de esos pilotos que no deja indiferente a nadie. Tiene un carácter fuerte y le gusta decir las cosas tal como las piensa"

En Brno, Crutchlow hizo lo más difícil en el deporte: hacer parecer fácil lo que es muy complicado.

Está claro que la elección de neumáticos que hizo le dio un empujón, de la misma forma que se lo dio a Valentino Rossi – también se decantó por el compuesto trasero más duro–. Pero lo que hizo hay que hacerlo. A Crutchlow se le vio muy fluido y muy seguro en unas condiciones de lo más incómodas, igual que a Miller en Assen.

La decisión de colocar las dos gomas de agua duras sin haberlas probadas antes va en contra de aquella máxima que desaconseja salir a carrera con un neumático que no hayas probado antes. Pero al mismo tiempo, esa valentía refleja perfectamente su carácter sin complejos.

Cal es de esos pilotos que no deja indiferente a nadie. Tiene un carácter fuerte y le gusta decir las cosas tal como las piensa, y eso hace que tenga muchos admiradores pero también detractores. Desde que llegó al Mundial ha corrido con tres motos distintas (Yamaha, Ducati y ahora Honda), y con todas ellas ha logrado subirse al podio al menos una vez, algo que no es nada fácil.

Dejó el fútbol para ser piloto profesional

Es una animal competitivo, bien sea subido a una moto, a una bicicleta o jugando al fútbol, deporte al que también se pudo dedicar y que tuvo que dejar de lado para hacerse piloto profesional. Estamos ante uno de los integrantes de la parrilla mejor preparados a nivel físico, alguien que no se separa de su bici y que muchas veces se entrena con Mark Cavendish, uno de sus grandes amigos. 

El bueno de Cal ha tenido que esperar seis años antes de poder saborear una victoria en el Mundial, y estoy convencido de que este resultado le ayudará a consolidarse todavía más, y posiblemente le abra alguna que otra puerta con vistas al futuro.

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Acerca de este artículo
Series MotoGP
Pilotos Cal Crutchlow
Equipos Team LCR
Tipo de artículo Artículo especial