Cómo Rossi se ha puesto a Yamaha en el bolsillo

Cuando regresó a Yamaha desde Ducati en 2013, Valentino Rossi era prácticamente un piloto número dos, aunque definitivamente ese ya no es el caso. Oriol Puigdemont reflexiona sobre cómo hizo el italiano para cambiar su situación.

Valentino Rossi no tiene reparos en reconocer que si hay una cosa de la que se arrepiente deportivamente hablando es de haber fichado por Ducati en 2011. Cuando se convenció de que era incapaz de entenderse con la marca de Borgo Panigale, el italiano puso en marcha toda su maquinaria para regresar a Yamaha en 2013. 

En su presentación, Lin Jarvis, el director de la estructura japonesa, fue muy explícito al definir las condiciones que Rossi había aceptado con tal de poder volver. El británico subrayó públicamente que allí iba a encontrarse un equipo entregado a Jorge Lorenzo, que acababa de ganar su segundo título y que lógicamente eso le dejaba a él en una posición menos trascendente. 

"Valentino recibirá el mismo trato que Jorge, pero será Jorge quien lidere el desarrollo de la moto porque es el que tiene más posibilidades de ganar el próximo y los futuros campeonatos", dijo entonces el ejecutivo. 

Ocurre que en estos dos años, Il Dottore ha jugado sus cartas de forma inmejorable hasta conseguir darle la vuelta a esa situación de desventaja en la que se encontraba. Gracias a su gran rendimiento dentro de la pista y a sus todavía mayores habilidades empáticas, Yamaha vuelve a bailar al ritmo que marca su principal reclamo, algo que evidentemente no pasa nadie por alto, y mucho menos Lorenzo. 

"Es normal que Yamaha prefiriera que [el último Mundial] lo ganara Rossi", reconocía el español hace unos días en una entrevista concedida a Motorsport.com. El mallorquín es muy consciente del tirón de su compañero, y también lo es de sus cualidades para ganarse al personal. 

"Valentino es muy inteligente y dice las cosas de forma menos directa que yo, que también he ido aprendiendo a tratar mejor a la gente. Pero al fin y al cabo estamos aquí para ganar, y el 90% de la ecuación se basa en quién de los dos pasa más tiempo con el gas a fondo y frena más tarde", añade Lorenzo. 

"Lo que pasa es que Valentino, al margen de haber conseguido grandes resultados, emplea todas sus armas de seducción para ponerse a la gente en el bolsillo. Jorge es mucho más seco, se anda con menos sutilezas y no hace cumplidos", esgrime una fuente interna de Yamaha. 

Quien habla a continuación vuelve a ser Jarvis, que en declaraciones a Motorsport.com reconoce estar de acuerdo en que el papel del corredor de Tavullia ha ido cogiendo más cuerpo de forma paulatina, y que lo justifica de la siguiente forma: "Cuando volvió, Jorge era el campeón. Lo que ha pasado es que su rendimiento ha ido in crescendo. Ahora diría que les tratamos de forma idéntica y eso es porque Vale se lo ha ganado". Este argumento es incuestionable. 

En 2013, Rossi concluyó la temporada el cuarto, un triunfo (Assen) y seis podios, y con 93 puntos menos en su casillero que Lorenzo (subcampeón). Al año siguiente Marc Márquez volvió a llevarse la corona. El italiano logró el subcampeonato, con dos victorias y 13 podios en 18 grandes premios, y 32 puntos más que Lorenzo, que fue el tercero. El curso pasado, el '46' ganó en Qatar, se puso líder de la tabla y no se bajó de allí hasta la última prueba del calendario, en Valencia, donde su vecino le birló el Mundial.

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Acerca de este artículo
Series MotoGP
Pilotos Valentino Rossi
Tipo de artículo Análisis