Adrián Fernández, descalificado de seis carreras de Moto3 al manipular Leopard dos motores precintados
Adrián Fernández ha recibido un golpe durísimo, al ser descalificado de las seis primeras carreras de Moto3 2026 por usar dos motores, precintados originalmente, que habían sido abiertos y tenían "signos de manipulación".
Adrián Fernández
Foto de: Leopard Racing
Golpe durísimo en el Mundial de Moto3. El tercer clasificado de la general, Adrián Fernández, ha sido descalificado de las seis primeras carreras de la temporada 2026 por cometer una infracción técnica, a saber, utilizar hasta dos motores precintados originalmente, pero que habían sido abiertos, y que tenían además evidentes "signos de manipulación", según ha explicado el Panel de Comisarios este viernes, en la primera jornada del Gran Premio de Hungría.
Concretamente, al piloto español le han descalificado de todas las carreras del curso menos la última, el GP de Italia, donde finalizó cuarto. Esos serán los únicos 13 puntos que le quedarán, perdiendo un total de 77. Se le han anulado sus resultados en los grandes premios de Tailandia (finalizó sexto), Brasil (octavo), Estados Unidos (quinto), España (segundo), Francia (segundo) y Catalunya (octavo).
El Panel de Comisarios, comandado por Simon Crafar, ha explicado en un primer comunicado que, al término del Gran Premio de Francia en Le Mans, el fabricante de motores en cuestión solicitó, conforme al procedimiento habitual, "que se retiraran los precintos del primer lote de motores de sus pilotos, que habían llegado al final de su vida útil. Mientras se procedía a retirar los precintos de todos los motores, se observó que los precintos de alambre del motor #810 no se ajustaban al procedimiento estándar de precintado".
Ese motor, obviamente, corresponde a Adrián Fernández y a su equipo, Leopard Racing. La circunstancia levantó las cejas de los responsables técnicos del campeonato, que investigaron la situación y llegaron a la conclusión de que la escudería había manipulado el motor, que originalmente estaba cerrado.
"El director técnico y su equipo llevaron a cabo una inspección más detallada de las etiquetas de precintado del motor, las cuales, en su opinión, también mostraban signos de manipulación. Por lo tanto, basándose en las conclusiones del director técnico respecto a los precintos, y en el informe oficial del fabricante del motor, se determinó que el motor #810 había sido abierto sin autorización. Esto contraviene el artículo 2.6.3.3 del Reglamento del Campeonato del Mundo, sobre durabilidad del motor de la categoría Moto3, y el artículo 3.3.2.2 (que hace referencia a cualquier acto corrupto o fraudulento, o cualquier acción perjudicial para los intereses de las pruebas o del deporte, llevada a cabo por una persona o un grupo de personas durante un evento)".
Sin embargo, la situación es aún peor, porque, según se explica en otro documento, la escuadra de Christian Lundberg no ha manipulado solamente ese motor, sino otra unidad, la #811. Mientras que la primera afecta a las carreras de Buriram, Goiania, Austin y Jerez, la segunda lo hace a las de Le Mans y Montmeló.
Adrián Fernández, Leopard Racing
Foto de: Gold and Goose Photography / LAT Images / via Getty Images
Como consecuencia de estas graves infracciones, el equipo Leopard fue llamado a una audiencia durante el GP de Hungría ante el Panel de Comisarios, en la que la escudería "asistió a la audiencia y reconoció los hechos presentados", según confirmó el Panel. Por las razones expuestas, les han impuesto una descalificación de las pruebas en las que se utilizó el motor #810 y el #811.
"El director técnico determinó, basándose en la inspección física, las pruebas del fabricante y el examen de los precintos del motor, que la integridad del sistema de precintado homologado se había visto comprometida y que el motor había sido abierto sin autorización. De conformidad con el artículo 2.6.3.3.13(c), se considera que un motor con precintos de seguridad dañados, manipulados o ausentes ha sido reconstruido y debe tratarse como un motor nuevo en la asignación del piloto".
"En el caso del motor #810, este ya había completado una vida útil y había sido retirado de la asignación del piloto según el procedimiento normal. Sin embargo, el posterior hallazgo de que los precintos de seguridad habían sido manipulados y de que el motor había sido abierto sin autorización exige que dicho motor sea tratado como un motor reconstruido y, por lo tanto, como un motor adicional dentro de la asignación del piloto. La decisión del Director Técnico se basó únicamente en el hecho comprobado de que la integridad del sistema de precintado homologado se vio comprometida y que los motores se abrieron sin autorización. El Panel de Comisarios de MotoGP de la FIM está de acuerdo con la aplicación del Reglamento Técnico tal y como lo ha determinado el Director Técnico y con las consecuencias resultantes", detallaron.
"El Panel de Comisarios de la FIM considera que la interferencia no autorizada en el sistema de precintado técnico homologado constituye una acción perjudicial para los intereses de las pruebas o del deporte en el sentido del artículo 3.3.2.2", cerraron, un alegato que sirve también para el motor #811.
Cabe destacar que el Leopard Racing ha intentado apelar esta decisión de los comisarios, pero sin éxito, al ser rechazada por el Panel. "En el caso del motor #811, se constató que los precintos de seguridad habían sido manipulados y que había indicios de desmontaje y montaje no autorizados. Además, basándose en las conclusiones del fabricante y según lo comunicado al director técnico, el motor no es apto para un uso posterior debido a que múltiples piezas se encuentran en un estado no apto para la competición tras un evidente reensamblaje, y ha sido retirado de la asignación del piloto por motivos de seguridad", indicaron.
"La decisión del Director Técnico se basó únicamente en el hecho constatado de que la integridad del sistema de precintado homologado se vio comprometida y que los motores se abrieron sin autorización. El equipo no pudo ofrecer una explicación sólida sobre el estado de los precintos de seguridad ni aportar pruebas de que se hubiera producido una intervención en el interior del motor. Al presentar motores cuyos precintos de seguridad homologados habían sido manipulados y que habían sido abiertos sin autorización, el equipo presentó material que ya no podía verificarse como conforme a la normativa. Una vez que se había comprometido dicha integridad, el director técnico ya no podía establecer con certeza que el motor se mantuviera en el estado en el que fue originalmente homologado y asignado".
Por el momento, cabe destacar que Leopard Racing no hará declaraciones. Según informaron en DAZN, Christian Lundberg, jefe del equipo, hablará con los máximos responsables para llegar a un consenso.
Uriarte también pierde el resultado de Barcelona
En cuanto a infracciones técnicas, cabe resaltar que, en la jornada del jueves, el Panel de Comisarios anunció otra descalificación, la de Brian Uriarte, ganador en Mugello, en la Q2 y en la carrera del pasado GP de Catalunya, en la que finalizó cuarto. En su caso, la KTM del cántabro fue encontrada ilegal en Montmeló por usar un aceite de motor que no estaba entre los homologados para la categoría de Moto3.
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