Hasta siempre, Mexicano

El mundo del motorsport se ha visto sacudido hoy con una nueva muerte de un piloto, una noticia triste que tiñe de luto a todos los que seguimos, amamos y nos sentimos parte del fascinante deporte de la velocidad.

La cobertura de una disciplina como el Mundial de MotoGP tiene días tan difíciles de digerir como este viernes, una jornada negra en la que esta caravana itinerante de apasionados llora la muerte de uno de sus miembros más dicharacheros.

A Luis Salom (Palma de Mallorca, 1991) le pirraban las motos y los animales. Precisamente de ahí nació su apodo, ‘El Mexicano’, un caballo negro de un hermano de su agente (Marco Rodrigo) tan bonito como peculiar. “Se ve que el animal salió medio raro”, bromeaba Salom, a quien el gusto por las dos ruedas le vino de familia.

Toni, su abuelo, todavía regenta con su hijo, Luis, una tienda de motos muy conocida en Palma que ayer por la tarde se llenó de velas y flores. Había muchas rosas, el color más reconocible en el atuendo del piloto. 

En esta jornada tan macabra, a su lado estuvo como siempre su madre, María, con quien compartía una gran creencia religiosa. Un gran tatuaje de la Virgen María lucía en su brazo derecho, junto a la cara de su madre. Ambos comenzaron juntos esta aventura que ayer terminó de la peor manera imaginable.

El equipo de Motorsport.com quiere mostrar sus condolencias a la familia y amigos de Luis Salom.

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