Alex Palou explica por qué su victoria en Barber fue más dura de lo que parece
Alex Palou logró su segunda victoria en la IndyCar 2026 en Barber por 13 segundos de ventaja sobre Lundgaard, pero el resultado es más engañoso de lo que parece a simple vista.
Alex Palou, Chip Ganassi Racing
Foto de: Brett Farmer / Lumen via Getty Images
Si uno mira la clasificación final del Gran Premio de Alabama, cuarta cita de la IndyCar 2026 disputada en el circuito de Barber Motorsports Park, podrá pensar que Alex Palou logró una victoria fácil. El piloto español lideró 79 de las 90 vueltas programadas para alcanzar su segundo triunfo del curso, sacándole 13.2 segundos a su principal amenaza en carrera, Christian Lundgaard, de McLaren. Pero lo cierto es que tuvo que sudar para lograrlo, y no poco.
El vigente campeón del campeonato americano mantuvo la pole en la salida y fue liderando el pelotón con el paso de las vueltas. Su primer stint, con neumáticos duros, fue perfecto. El segundo, con blandos, estuvo a la altura, pese a la presión de Graham Rahal. Pero en su equipo, Chip Ganassi Racing, tenían claro que las gomas con banda roja tenían un límite insalvable, después de lo visto en el último entreno previo a la prueba, de la mañana.
Eso obligó a Palou a disputar el tercer stint de la carrera con neumáticos duros usados del fin de semana, con unas 10 vueltas de rodaje encima. De hecho, entre eso y lo que tuvo que lidiar con el tráfico de pilotos doblados, el de Sant Antoni de Vilamajor vio comprometido su triunfo final, por la amenaza de Lundgaard. Pero un error en la última parada de sus mecánicos de Arrow McLaren, por el que perdió unos 10 segundos, otorgó en bandeja de plata la victoria a Palou, la tercera en Barber, una de sus pistas predilectas.
En la rueda de prensa posterior a la carrera, ya como vencedor declarado, Palou explicó por qué el domingo fue más duro de lo que podría parecer en un primer vistazo: "Me alegro de que la 13ª pole [número que le daba mala espina] no afectara al resultado. Eso era lo que me preocupaba [entre risas]. Aparte de eso, todo fue genial".
"No, ha sido una carrera muy dura. Supongo que no se puede ver desde fuera, pero nos costó bastante. Tuvimos que usar un juego de neumáticos duros ya usados en nuestro tercer stint, algo que nunca hacemos, jamás. Eran las gomas que usamos en la segunda sesión de entrenamientos libres. Lo hicimos así porque pensábamos que iba a ser una carrera donde se usarían más los neumáticos blandos. Lundgaard y Rahal se estaban acercando mucho. Creo que tuvimos suerte con su parada, ya que perdieron algo de ritmo o de tiempo".
Además, el tráfico al final casi le juega una mala pasada: "Eso fue duro. Muy, muy duro. Todo el mundo luchaba como si fuera la última vuelta de las 500 Millas de Indianápolis. Yo pensaba: 'Por favor, chicos. Dejadme pasar'. Solo tenía que luchar con Lundgaard. No lo entiendo al 100 %, pero entiendo un poco lo que intentaban hacer".
Precisamente, al salir de boxes en una de sus paradas, Palou salió a la vez que Mick Schumacher, poniéndose en paralelo en el carril de vuelta a pista, y casi tocándose. "Fue complicado. Creo que en la misma vuelta en la que entré en boxes, hubo otros tres coches que también lo hicieron, así que íbamos codo a codo con Mick. Sabía que era clave adelantarles porque, en la práctica, estábamos luchando contra el 7º y el 15º, pero sobre todo contra el 7º. Tenía que arriesgarme. No sé si realmente hubo un contacto. Quizás".
"Me salí a la hierba porque pensé: 'Tío, no sé si caben dos coches aquí'. No sabía lo agresivo que iba a ser. Me alegro de que saliera bien. Luego luché un poco con Dennis Hauger, al que me costó una vuelta y media adelantar. En esos momentos puedes perder la carrera en un abrir y cerrar de ojos. Puedes perder cinco o seis segundos en dos vueltas porque estás luchando con neumáticos fríos y coches doblados. Me alegro de que pudiéramos adelantarlos".
Tras ello, el barcelonés abordó más detalles de la carrera: "Lundgaard tenía dos juegos de neumáticos blandos, porque no pasó al Fast Six. Eran nuevos. Cuando nosotros llevábamos los duros usados, que no estaban muy bien, él llevaba blandos nuevos. Por eso se nos acercaba tanto. Después del Warm Up vimos que tendríamos que correr con duros usados. Estábamos en la tribuna y pensábamos: 'Bueno, normalmente nos encanta la goma dura'".
"Todos pensábamos que iba a ser una carrera con neumáticos blandos. Cuando se convirtió en una carrera con duros, ya no había vuelta atrás. Simplemente, sabíamos que teníamos que aguantar el mayor tiempo posible con los blandos nuevos, y en el primer tramo con los duros, para intentar que el tercer stint con los duros usados fuera lo más corto posible. Aún así fue muy largo. No sé cuánto. Parecieron 50 vueltas".
"Creo que podríamos haber tenido una batalla muy reñida, y quizá Lundgaard podría haber ganado. Si miras el resultado y no has seguido la carrera, y solo ves los tiempos, quizá parezca que hemos sido mucho más rápido que todos los demás. Eso no es cierto. Teníamos un coche increíble. Hicimos una carrera increíble. Pero no fue fácil. Fue dura", cerró un Palou que sale de Barber segundo de la general, a dos puntos del líder, Kyle Kirkwood.
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