Entrevista: Fornaroli, un campeón de F3 sin victorias en carrera
Leonardo Fornaroli se convirtió en el primer campeón sin victorias de la historia de la F3, el italiano echa la vista atrás a su gran campaña con Motorsport.com.
Sin excepción, todos los pilotos y equipos de cualquier categoría del automovilismo que se pueda mencionar dirán cada año que la regularidad es su principal objetivo. Sí, también se habla de las aspiraciones al título, pero todos saben que sumar puntos en cada carrera es crucial para tener esperanzas de luchar por el primer puesto.
Sin embargo, es muy raro que un piloto lleve eso tan al extremo como ha hecho Leonardo Fornaroli en la Fórmula 3 esta temporada. El piloto de Trident ganó el título con un adelantamiento en la última curva de la última vuelta en Monza, que significó su séptimo podio de la campaña, antes de que una decisión final de los comisarios tras la carrera le diera un margen más cómodo en la clasificación.
Fornaroli subió al tercer escalón del podio en cinco ocasiones en 2024 y en dos -incluida esa carrera de Monza- fue segundo. Pero sorprendentemente, por primera vez en la historia F3 el campeón no consiguió ni una sola vez al escalón más alto.
Así es como Fornaroli se impuso a una parrilla que vio hasta 12 ganadores diferentes en 20 carreras. Cero abandonos y sólo dos carreras fuera de los puntos hicieron que sumase puntos en más ocasiones que ningún otro piloto. El que más se acercó fue Oliver Goethe, de Campos, que se perdió el último fin de semana por sustituir a Franco Colapinto en la F2, con cinco carreras (incluyendo Monza) sin puntuar.
Después de que le preguntaran con creciente frecuencia a medida que avanzaba la temporada cuándo iba a ganar una carrera, Fornaroli sonríe en una entrevista con Motorsport.com: "Ahora que he ganado el campeonato, no me importa no haber ganado ninguna carrera. Pero habría sido todavía mejor con una o dos victorias".
"En realidad, tuve algunas oportunidades, pero tuvimos muy mala suerte. La primera fue en Melbourne, porque un juego de neumáticos en la clasificación no funcionó bien y vibraba bastante, así que tuvimos que poner otro juego y empezamos la carrera principal con neumáticos usados en comparación con el resto. Quizá con neumáticos nuevos podríamos haber ganado", recordaba.
Fornaroli nunca estuvo en el peldaño más alto, pero se llevó a casa el premio final de la temporada.
Foto de: Red Bull Content Pool
"Además, en Imola teníamos una gran oportunidad de ganar, pero todos sabemos lo que pasó: el coche se paró en la recta por culpa de un bache y perdimos mucho tiempo. Pero aun así fuimos terceros".
"El último fue Monza. Creo que sin lo que pasó en Ascari [cuando cometió un error y se fue a la grava], también había una buena oportunidad de ganar. Pero en cualquier caso, nos llevamos la victoria más importante, así que ahora mismo, no me importa", añadió.
Al llegar a Monza para el último fin de semana del curso, cualquiera de los seis pilotos podrían haberse llevado el título. Pero Fornaroli, Gabriele Mini (Prema) y Luke Browning (Hitech), separados por sólo seis unidades antes del fin de semana, eran los únicos candidatos que tenían algo más que la esperanza matemática de alcanzar la gloria.
Eso provocó una estadística peculiar de la F3 de la era moderna, ya que ningún piloto que haya salido campeón ha conseguido una victoria en la última ronda de la temporada. Ese récord se extiende incluso hasta la era de la GP3, anterior a la formación de la actual F3 en 2019, es decir, hasta 2013, cuando el entonces campeón Daniil Kvyat subió al podio en la primera de las dos carreras en Abu Dabi.
Las posibilidades de Fornaroli de poner fin a esa racha parecían brillantes después de la clasificación, ya que se llevó la pole para la carrera principal. Eso significaba que saldría 12º en la carrera al sprint, en una parrilla parcialmente invertida, pero se encontró entre un grupo de pilotos penalizados por conducir innecesariamente lento en la clasificación y fue relegado a la 16ª posición.
Lo que siguió fue una carrera de campeón, en la que recuperó la octava posición y marcó la vuelta más rápida. Tras salir dos puestos por delante, Mini sólo fue noveno. Browning fue sexto, pero sólo pudo salir 13º en la carrera principal e hizo un trompo, lo que desembocó en un duelo italiano por la corona.
Sin embargo, las cosas parecían ir en contra de Fornaroli, que sufría mucho desgaste de los neumáticos tras su salida de pista en Ascari. Todo eso deparó una emocionante última vuelta del año, recuerda el piloto de 19 años: "Antes del último giro, pregunté a mi ingeniero si todavía era campeón siendo cuarto, y me dijeron 'no, ahora mismo estás un punto por detrás de Gabriele, así que tienes que adelantar a Chris (Mansell), que está delante de ti'".
Fornaroli luchó con Alex Dunne por el liderato en los primeros compases de la final de Monza antes de descolgarse y tener que luchar por la tercera plaza, que se convirtió en segunda con la descalificación de Mini.
Foto: Sam Bloxham / Motorsport Images
"Fue como un jarro de agua fría, porque saliendo desde una posición muy buena, iba a perder el campeonato de muy mala manera. Así que dije 'vale, tendré que inventarme algo'". Por delante, empezaron a luchar un poco en la T1, así que recuperé un poco la diferencia que había perdido en la penúltima vuelta. Intenté el primer movimiento en la segunda chicane, pero mis neumáticos delanteros estaban destrozados. Había bloqueado, ambos cortamos la chicane y le devolví la posición".
"El objetivo principal era tener una muy buena salida de Lesmo 2 y la tuve. Pero, en la chicane Ascari, sabía que era la última oportunidad porque en la última curva es muy difícil adelantar".
"Se defendió muy bien, así que no pude conseguirlo. Y entonces, entrando en la última curva, dije: 'No puedo perderlo, estoy perdiendo el campeonato, esto no puede ser real'. Se me pasaron muchísimas cosas por la cabeza, pero sobre todo la imagen de estar perdiendo el campeonato".
"Así que me dije: 'Vale, tengo que hacer algo'. Recé para que no me taparan el interior pero, por suerte, volvieron a la línea ideal antes del punto de frenada. Sabía que era la última oportunidad, todo o nada".
"La mandé por el interior. Por suerte, Chris me vio y me dejó el espacio. Fue muy correcto, y logramos recuperar el título y el podio en la última curva de la última vuelta. Cuando crucé la línea de meta, se me pasaron todas las presiones que tenía y fui el hombre más feliz del mundo".
Que al final no fuera necesario, ya que Mini fue descalificado por llevar la presión de los neumáticos por debajo de los límites mínimos prescritos, y Fornaroli subió a la segunda posición por detrás del ganador Sami Meguetounif, era discutible. Preguntado por lo fuerte que fue su desahogo por la radio del equipo, Fornaroli dijo: "¡Creía que me iba a dar un infarto!
"Todos gritábamos muy fuerte y, cuando salí del coche, saltábamos todos juntos. Pero fue un momento especial para todos nosotros. Además, Trident tenía campeones de pilotos consecutivos, así que fue increíble. Creo que también desde fuera fue increíble. Creo que ha sido la mejor carrera del año".
Fornaroli pensó que "le iba a dar un infarto" al celebrar su triunfo
Foto: Simon Galloway / Motorsport Images
Una figura inspiradora para el ascenso de Fornaroli ha sido el anterior campeón de F3, actual líder de F2 y piloto de Sauber en F1 a partir de 2025, Gabriel Bortoleto. El brasileño ganó la F3 en 2023 con Trident, igual que Fornaroli, y su asiento en Invicta en la F2 será ocupado por Fornaroli en 2025.
"El objetivo era estar constantemente en los puntos porque, viendo su temporada del año pasado, ganó las dos primeras carreras y luego acabó en los puntos en casi todas las carreras y ganó el título con mucha diferencia [45 puntos] respecto al segundo", explica. "El objetivo era estar siempre ahí sin forzar demasiado ni cometer errores estúpidos o chocar con otros pilotos en carrera".
Y añade: "Somos muy buenos amigos. Me alegro mucho cuando a él le va bien y él se alegra cuando a mí me va bien. Le tomé como inspiración este año para conseguir este resultado y me habló muy bien de Invicta esta temporada, así que trabajamos mucho para intentar unirnos a ellos y, finalmente, lo conseguimos. Ahora, intentaré hacerlo como él el año que viene porque está haciendo un curso realmente increíble".
A diferencia de muchos de sus compañeros en las categorías inferiores, Fornaroli aún no está vinculado a ningún programa de jóvenes pilotos de F1, aunque su condición de campeón ha propiciado el inicio de conversaciones con más de un equipo.
De cara a su temporada como debutante en la F2, Fornaroli espera repetir la misma consistencia que le ha dado tan buenos resultados en la F3 este año y ha cogido confianza gracias a las actuaciones de sus compañeros que ascendieron a la F2 en Bakú.
"Para mí, la regularidad es lo más importante si quieres conseguir buenos resultados en la clasificación de pilotos", dice. "Viendo los resultados de este año, intentaré llegar ahí y ser competitivo desde el principio. Pero ya veremos".
"Además, viendo lo que hicieron en Bakú los otros pilotos de F3 (Chris, Luke y Gabriele), fueron muy rápidos desde el inicio. Así que ahora tengo más motivación de cara al año que viene", concluyó.
Fornaroli pilotará para el poderoso y exitoso Invicta Racing en F2 el próximo curso
Foto: Invicta Virtuosi Racing
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