Talento latino en los santuarios del automovilismo

Mónaco, Nordschleife e Indianápolis, los santuarios del automovilismo donde el pasado fin de semana brilló el talento latino.

El tercer lugar del mexicano "Checo" Perez en el emblemático Gran Premio de Mónaco, las históricas victorias del argentino "Pechito" López en el mítico Nürburgring, el segundo lugar con sabor a triunfo para el colombiano Carlos Muñoz Jr nada menos que en las 500 Millas de Indianápolis, grandes muestras del talento latinoamericano.

El intenso fin de semana también nos dejó destacadas labores en el motociclismo, con el argentino "Tati" Mercado, en Donington Park y el chileno Maximiliano Scheib en Aragón.

Además, hubo pilotos que brillaron en categorías promocionales de monoplazas. El radar del motorsport destella cada vez que un latino brilla en tierras lejanas.

Normalmente el abanico de representantes latinoamericanos es enorme y en cada categoría donde uno ponga atención suelen estar entre los protagonistas, ya sea desde los monoplazas, pasando por seriales de NASCAR, endurance, Fórmula E, hasta el rally.

Lo curioso y realmente grato fue ver, en un mismo fin de semana, a varios de los nuestros en los podios de tres de las pistas más cautivantes del mundo.

El infierno verde del Nordschleife recibió al Campeonato Mundial de Turismo, en Monte Carlo se desarrolló el siempre glamoroso Gran Premio de Fórmula 1 y en Indianápolis la inolvidable edición 100 de las 500 Millas.

Las labores de Pechito, Checo y Muñoz abren un camino de esperanza para tantos deportistas que pugnan por seguir sus sueños y poder proyectarse a nivel internacional.

Estos mismos pilotos también son ejemplo de esfuerzo, constancia y dedicación, dejando bien en claro las dos caras de la moneda.

Al mismo tiempo, sus actuaciones no hacen más que engrandecer una historia que está plagada de grandes hazañas, con pilotos que nos llenaron de orgullo con sus conquistas mundiales.

Todo aquello que lograron los pioneros del volante en épocas donde el romanticismo era casi todo en el deporte motor, se complementa con un presente donde el profesionalismo modificó muchas cosas menos la pasión.

Ayer como hoy, el orgullo y la emoción de representar cada uno a su país se mantiene intacto y ese fuego sagrado jamás se extinguirá, mientras haya un piloto de Latinoamérica acelerando por el mundo.

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Acerca de este artículo
Series F1 , IndyCar , WTCC
Tipo de artículo Análisis