McLaren prepara una revolución en Hungría para cambiar el rumbo de la temporada
Tras una primera mitad de temporada por detrás de Mercedes y Ferrari, McLaren estrenará en Hungría un importante paquete de mejoras basado en una nueva dirección técnica para impulsar su remontada.
A pesar del buen (y merecido) tercer puesto de Lando Norris en la sprint del sábado, el fin de semana de McLaren en su Gran Premio de casa, en Silverstone, pasó casi desapercibido, quedando lejos de las ambiciones y del nivel que se espera del vigente campeón del mundo. Y quizá ese sea precisamente el aspecto más importante: un podio ya no es noticia, porque de McLaren se espera mucho más.
Hace unas semanas, Andrea Stella no ocultó que el equipo acumula actualmente unos meses de retraso en cuanto al desarrollo respecto a Mercedes, una desventaja que ahora debe recuperar de una forma tan sencilla de explicar como compleja de ejecutar: repetir el mismo camino que llevó a McLaren a conquistar el título durante la era del efecto suelo, desarrollando el coche de una forma más eficiente y eficaz que sus rivales.
Ahí reside una parte importante de la recuperación del equipo de Woking, que necesita encontrar sobre todo un mayor nivel de carga aerodinámica utilizable en cualquier circuito y en todo tipo de curvas. Después del GP de España, Stella explicó que, según sus datos, el MCL40 era competitivo en las curvas rápidas, pero sufría más en las lentas y de velocidad media.
Oscar Piastri, McLaren
Foto di: Andy Hone/ LAT Images via Getty Images
En Silverstone volvieron a aparecer esas carencias de carga aerodinámica pura que penalizaron al monoplaza en curvas como Copse, Stowe y la rápida secuencia del tercer sector. Como acostumbra a hacer con total transparencia, el jefe del equipo explicó que las condiciones del fin de semana británico, especialmente el viento, contribuyeron a hacer más evidentes tanto los puntos fuertes como las debilidades de todos los coches, incluido el de McLaren.
Novedades en Spa, pero las más importantes llegarán en Hungría
Para recuperar terreno hacen falta evoluciones y, aunque McLaren estrenará ya en Spa una actualización del alerón trasero, adelantando ligeramente sus plazos, las novedades más importantes comenzarán a llegar en Hungría. Allí aparecerán también cambios de concepto que forman parte de la evolución natural de un coche, especialmente durante los primeros meses de un nuevo ciclo reglamentario.
"Durante el desarrollo creo que tomamos algunas direcciones desde el punto de vista conceptual que, a medida que hemos ido aprendiendo más sobre el reglamento de 2026, estamos reorientando. Y eso, especialmente desde el punto de vista aerodinámico, no es algo que puedas cambiar en una semana. Normalmente hacen falta uno o dos meses", explicó Stella.
Oscar Piastri, McLaren
Foto di: Steven Tee / LAT Images via Getty Images
"Y creo que esos dos meses representan precisamente el retraso que tenemos en este momento. Además, vemos que entre los equipos punteros existe probablemente una diferencia de dos o tres meses entre un paquete de actualizaciones y otro".
Ese retraso puede atribuirse a varios factores, empezando por el hecho de que, aunque McLaren no introdujo grandes novedades en la segunda mitad de la pasada temporada, sí tuvo que seguir optimizando el MCL39 para conquistar el campeonato. Un esfuerzo que ahora también está pasando factura a Red Bull, que sigue pagando ese trabajo extra realizado durante 2025.
Precisamente por eso, el paquete previsto para Hungría marcará el inicio de una fase muy importante con vistas a 2026 y al futuro del equipo. Las novedades que debutarán en Budapest comenzarán a integrar una nueva línea de desarrollo basada en todo lo aprendido durante esta primera parte del campeonato. Es lógico que el primer paquete de evoluciones ya estuviera diseñado durante el invierno, mientras que ahora las mejoras dependen mucho más de la información obtenida en la pista.
En cierto modo, el nuevo alerón delantero estrenado en Canadá, muy diferente al utilizado al comienzo de la temporada, ya representa el inicio de ese nuevo camino. Como había adelantado Stella, muchas de las futuras evoluciones se desarrollarían alrededor de esa solución, ya que el alerón delantero es el primer elemento que encuentra el flujo de aire y condiciona todo el comportamiento aerodinámico del coche.
Lando Norris, McLaren
Foto di: Eric Le Galliot
Hacía falta tiempo, pero ahora existe una dirección clara de desarrollo
"Ahora tenemos una dirección clara en cuanto al desarrollo, pero en algunas áreas del coche hemos necesitado un par de meses para poder materializarla. En Hungría deberíamos empezar a ver los primeros resultados de este enfoque y, esperamos, cada vez más actualizaciones durante el resto de la temporada", añadió Stella en Silverstone.
Con una batalla por el desarrollo tan intensa al comienzo de este nuevo ciclo técnico, cada paquete de mejoras puede marcar diferencias importantes.
"Debo decir que el trabajo de desarrollo en la fábrica ha sido muy sólido desde hace varios meses. Eso dio lugar a las mejoras que introdujimos en Miami y ahora llegará otro paquete en Hungría, seguido de otro después del parón de verano. Por eso creo que Bélgica seguirá siendo un fin de semana complicado para nosotros, en el que será difícil acercarnos al nivel de prestaciones que tienen actualmente Ferrari y Mercedes".
"Esperamos que ya desde Hungría podamos empezar a ver una aceleración de nuestra competitividad. Este año hemos comprobado que cada actualización nos ha permitido dar un paso adelante. Todavía estamos lejos de haber alcanzado una convergencia en términos de rendimiento y, también para los mejores coches, será fundamental seguir introduciendo novedades; de lo contrario, los demás acabarán alcanzándolos".
Andrea Stella, McLaren
Foto di: Steven Tee / LAT Images via Getty Images
Hace falta más carga, pero también mayor eficiencia
Disponer de más carga aerodinámica y ser menos sensible a las ráfagas de viento, aspectos que también dependen del mapa aerodinámico del coche, puede aportar ventajas en varios frentes, incluido el comportamiento de los neumáticos. Cuando las temperaturas son bajas o se compite en circuitos de baja energía, como explicaron los pilotos tras Silverstone, al MCL40 le cuesta más llevar los neumáticos a su temperatura ideal. Y ahí aparece un doble problema.
Tener más carga permite afrontar las curvas a mayor velocidad, pero parte de la diferencia también proviene de la dificultad para situar siempre los neumáticos dentro de su ventana óptima de funcionamiento, algo que recientemente se vio en Mónaco y Canadá, aunque ya había quedado patente anteriormente tanto en Australia como en China.
Más allá de que el grueso de las novedades llegará en Hungría, esa es también una de las razones por las que existe cierta preocupación de cara a Spa. Allí será necesario encontrar el equilibrio entre carga aerodinámica, eficiencia, rendimiento de la unidad de potencia —un área en la que McLaren todavía arrastra cierta desventaja en términos de conocimiento respecto a quienes desarrollaron este motor— y la capacidad para llevar los neumáticos a su rango ideal de funcionamiento pese a las largas rectas.
Stella también citó la progresión de Cadillac hasta rozar la Q2 como uno de los ejemplos que demuestran que la batalla por el desarrollo es este año más importante que nunca. McLaren dispone de las herramientas, las ideas y una nueva dirección técnica con la que pretende dar un giro a una temporada que hasta ahora ha estado por debajo de las expectativas y volver a convertirse en un rival realmente incómodo para Mercedes y Ferrari.
Comparte o guarda este artículo
Suscríbete y accede a Motorsport.com con tu ad-blocker.
Desde la Fórmula 1 hasta MotoGP, informamos directamente desde el paddock porque amamos nuestro deporte, igual que tú. Para poder seguir ofreciendo nuestro periodismo experto, nuestro sitio web utiliza publicidad. Aún así, queremos darte la oportunidad de disfrutar de un sitio web sin publicidad y seguir utilizando tu bloqueador de anuncios.
Mejores comentarios