La caída de los gigantes III: Ferrari

En su tercera entrega de la semana en exclusiva para Motorsport.com, Fernando Tornello se mete en la historia de la Scuderia Ferrari para conocer en profundidad los logros -y los fracasos- de la casa italiana en la Fórmula 1.

Muchas veces me pregunté porqué los tifosi están tan decepcionados con la actualidad de Ferrari si en otras décadas les fue peor que en el nuevo milenio. Y la única respuesta que encuentro es que, justamente, en el nuevo milenio vivieron la seguidilla de victorias y títulos más destacada de la historia de la marca, algo que ahora pareciera haber ocurrido un siglo atrás.

Todos saben que Ferrari es la marca símbolo de la Fórmula 1, la más popular, pasional, la que electriza a su gente cuando gana y la pone del peor humor cuando pierde. La que genera más rumores infundados, cambio de personal, críticas delirantes en algunos medios y elogios tan desmesurados en otros.

Lo cierto es que Ferrari avala esa pasión desenfrenada con logros enormes dentro de Fórmula 1. Ha ganado en casi uno de cada cuatro GPs en los que compitió, tiene un 24% de triunfos. En más del 57% de las carreras alguno de sus pilotos subió al podio, lideró en el 46% de los GPs disputados, obtuvo 15 títulos de pilotos y 16 de Constructores. Son todos datos que ayudan a cimentar la imagen del Cavallino Rampante.

Pero también es cierto que resulta una 'trituradora' para sus pilotos. Entre los 15 que más victorias le dieron apenas 5 se consagraron campeones con la marca de Maranello. Fueron Schumacher, Lauda, Ascari, Raikkonen y Surtees. Otros, como Prost y Alonso no lo lograron. A Vettel no le queda mucho tiempo para que haga una movida a otra marca si no recibe lo que un campeón merece.

A lo largo de la historia, Ferrari nunca dependió de otra empresa en cuanto a la provisión de motores, como si lo hicieron y sufrieron McLaren y Williams. Siempre usó los fabricados en casa, más allá de una excepción, una verdadera rareza, ocurrida en el GP de Italia de 1950, cuando un piloto privado, un tal Clemente Biondetti, corrió con una Ferrari-Jaguar. Biondetti era un italiano de Cerdeña que corrió en Le Mans, en 1938, y murió en Florencia, en 1955.

En aquellos primeros años era usual encontrar autos de la marca con motores diferentes, pero siempre Ferrari. En 1950 sus autos corrieron con el 1.5 V12C, el 3.3 V12, el 4.5 V12 y la excepción comentada del motor Jaguar.

Por caso, en 1952 corrió el equipo oficial de la Scudería y otros siete privados utilizaron autos de la marca.

La mayoría sabe que el primer triunfo en F1 llegó de la mano del argentino José Froilán Gonzalez, en el GP británico de 1951. En esa carrera también obtuvo su primera pole, con un V12 4.5 instalado en el auto del popular "Toro de las Pampas".

Ferrari vivió décadas muy buenas y muy malas. En los años '50 ganó 29 carreras, con dos títulos para Ascari, uno de Fangio y otro de Hawthorn. En los '60 sólo 13 triunfos, con campeonatos para Phil Hill y Surtees. Eran épocas de dominio británico, con los Lotus, Brabham, BRM, Cooper y otros. En los inolvidables años '70 llegaron 37 victorias y tres títulos, dos con Lauda y uno con Scheckter. Los autos fueron los famosos 312T, T2, T3 y T4. Los '80 fueron muy duros. Apenas 18 triunfos y ningún título y los '90 parecidos, con 28 carreras ganadas pero ningún campeonato. Luego de 21 años sin coronarse, la gloria volvería a Maranello con el nuevo siglo. De la mano del grupo Todt-Brawn-Byrne-Schumacher llegó la serie más fabulosa para Ferrari. Cinco campeonatos consecutivos de pilotos ganados por Schumacher iban a compensar la sequía de dos décadas olvidables.

Cuando Schumacher se vistió de rojo, en 1996, comenzó una racha de 104 triunfos hasta 2008, cuando Massa estuvo a punto de consagrarse. Fueron 13 temporadas increíbles, que le permitieron a Ferrari ganar 8 campeonatos de constructores entre 1999 y aquel 2008.

El asombro no tenía límites. En 2002 y 2004 Ferrari obtenía 15 victorias por año; en 2000 Barrichello ganaba en Alemania largando 18º, todos hitos conquistados con un auto y un equipo superior, difícil de batir.

A poco de retirarse el gran campeón alemán, a finales de 2006, un nuevo título quedaría en manos de Raikkonen en 2007, para seguir con la 'fiesta' ferrarista de la primera década del milenio.

Desde 2009 para acá todo cambió. La década de los años '00 había cerrado con 85 triunfos. Luego, Ferrari incorporó a grandes pilotos, como Alonso y Vettel, pero pudo conseguir muy poco con un equipo menos fuerte que el anterior, con autos que presentaban serios problemas y con la impaciencia entre sus dirigentes más altos que movían las piezas pero no lograban el éxito.

El grupo de Todt se fue de la Scudería a fin de 2007, llegó Stéfano Domenicali pero lo desplazaron en 2014. Marco Mattiaci no duró nada. Para 2015 ya estaba Maurizio Arrivabene en la conducción. Hoy muchos se preguntan ¿hasta cuándo? Lejos están aquellos conductores como Nello Ugolini, Eraldo Sculati, cuando Fangio ganó el título de 1956, Marco Piccinini y tantos más.

Hoy, Ferrari necesita remontar las frustraciones acumuladas en la década de los años '10, la actual, en la que sólo venció en 14 carreras, 11 con Alonso y 3 con Vettel.

Entre otras materias pendientes cuenta la de incorporar un piloto italiano. Los últimos en correr para la Scudería fueron Badoer y Fisichella en 2009, pero la última victoria italiana de Ferrari fue con Alboreto, en el GP de Alemania de 1985.

El camino parece estar lleno de obstáculos pero nada es imposible en Fórmula 1. Todos menos sus rivales están esperando la resurrección de los autos rojos. En 2017 habrá un nuevo desafío con el reglamento. La cuestión consiste en descubrir si Ferrari tendrá la gente idónea para recuperarse o seguirá tras Mercedes y Red Bull. Por las dudas, no quiten de las paredes los posters de Michael Schumacher.

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Series F1
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