Cómo Szafnauer jugó un papel crucial en la historia de Aston Martin

La salida de Otmar Szafnauer de Aston Martin marca el fin de una era para el equipo de Fórmula 1 de Silverstone.

Cómo Szafnauer jugó un papel crucial en la historia de Aston Martin

Fue la determinación del estadounidense de mantener el por entonces equipo Force India en la parrilla lo que llevó a la escudería a superar una crisis en el verano de 2018, y lo vio renacer bajo la propiedad de Lawrence Stroll con la nueva identidad de Racing Point.

Tras este suceso, supervisó el proceso de expansión y la transición a Aston Martin en 2021.

Szafnauer se despidió de manera oficial del conjunto en el que estuvo tantos años, y posiblemente tendrá un nuevo papel en Alpine, equipo con el que se le ha relacionado desde finales de la temporada pasada.

En aquellos momentos se desmentía cualquier posibilidad de abandonar el proyecto, pero el miércoles se anunció que efectivamente había dejado a los de Silverstone y que se estaba llevando a cabo una reorganización de la dirección.

Las circunstancias de la salida de Szafnauer y la confirmación de sus planes de futuro saldrán a la luz con el tiempo. Pero, ¿qué ha conseguido en su antigua casa y qué importancia ha tenido en la supervivencia del equipo?

 

De la industria automotriz a la F1

Szafnauer dejó Ford Motor Company para unirse por primera vez a la F1 en un rol de gestión con British American Racing cuando se estaba creando en 1998.

Pasó a Honda en 2001, unos años antes de que el fabricante japonés comprara y lo rebautizara como BAR. Tras la sorprendente retirada de Honda de la F1 a finales de 2008, Szafnauer se quedó sin trabajo, y fue entonces cuando tuvo el primer contacto con Force India.

Midland y Spyker, quienes habían tomado el legado del equipo de Eddie Jordan, acababan de terminar su primer año con su nuevo nombre bajo la propiedad de Vijay Mallya, y se disponían a cambiar de motor Ferrari a Mercedes para su segunda campaña.

Sin embargo, no había ningún sitio para Szafnauer en 2009. El equipo tenía un contrato de suministro de cajas de cambios con McLaren y, como parte del acuerdo, Simon Roberts fue trasladado desde el equipo de Woking para ser el jefe de operaciones de Force India.

Roberts hizo un buen trabajo ayudando reorganizando la escudería, pero nunca iba a estar en el equipo a largo plazo. Cuando a finales de 2009 se hizo evidente que volvería a McLaren, Szafnauer entró en el radar de Mallya como su sustituto.

"Llegó septiembre", explicó entonces Szafnauer. "Y me dijeron: 'Simon probablemente volverá a McLaren y tendremos que sustituirlo por alguien, y nos gusta tu experiencia. ¿Puedes venir a Monza y conocer a Vijay?'".

"Así que conocí a Vijay en Monza por primera vez. Tuvimos una charla. Al trabajar tan de cerca a ese nivel, lo que cuenta no es solo la experiencia, sino a veces la personalidad, la química, etc. Vijay dijo que lo discutiéramos más a fondo. Lo hicimos, y luego nos dimos la mano".

 

Unas semanas después asumió oficialmente el cargo de director de operaciones, poco antes del GP de Brasil. Su tarea consistía en tener una visión general de todas las áreas del equipo, que era mucho más pequeño que Honda.

"Es diferente de donde estaba antes, el tamaño es distinto", señaló en Interlagos. "El trabajo es el mismo, tienes que ir a correr, tienes que ser competitivo, tienes que diseñar un coche y construirlo, necesitas un control de calidad y un grupo de marketing. Tienes que hacer todas las mismas tareas, con menos gente".

"Eso significa que los trabajadores deben hacer más. Creo que también logras una satisfacción cuando tu participación es mayor. Eso me gusta. Cuando nos reunimos todos para el anuncio de la finalización del servicio de Simon y mi llegada, lo hicimos en una sala de la fábrica".

"Hace ocho años que no veía algo similar, con todo el mundo reunido así. Fue muy bonito. Con eso se consigue conocer de manera más íntima a cada persona, lo que creo que es un punto muy importante cuando se construye un equipo".

"Se trata de entender quién es cada uno, de asegurarse de que trabajan juntos y van en la misma dirección".

 

Un director de equipo en todo menos en el nombre

Szafnauer no tenía el título de director de equipo, que correspondía a Mallya, pero asumió muchas de las responsabilidades cotidianas que suelen asociarse al cargo. Trabajó junto al subdirector, Bob Fernley, que era los ojos y los oídos de Mallya en el muro, y que representaba a Force India en las reuniones de la FIA.

Bajo la dirección de Szafnauer, el equipo tuvo un importante desarrollo. Pasó del noveno puesto en el campeonato en 2009 al séptimo en 2010, y al sexto en 2011, antes de rondar esa posición durante algunas temporadas.

En la era de los V6 híbridos, gracias al gran rendimiento de la unidad de potencia de Mercedes, se produjo una nueva mejora. El equipo logró el quinto puesto en 2015, y después el cuarto en las dos temporadas siguientes. Había un gran ambiente en el equipo, y todo el mundo disfrutaba formando parte de una organización que no se conformaba con nada.

"Toda mi filosofía de gestión era atraer a gente buena a un lugar como Force India, donde no tienes los recursos de otras escuderías...", señaló Szafnauer.

"La forma en que lo hice fue creando el mejor lugar de la parrilla para trabajar. Me esforcé mucho en asegurarme de liderar con empatía y hacer que todo el mundo sintiera que su autoestima era alta, y que tenían un papel importante que desempeñar. Eso me permitió atraer a muy buenos talentos aunque no fuéramos Red Bull o Mercedes". 

 

Una gran problema en Force India

Todo pintaba bien, pero había una trampa. El nombre genérico de Force India siempre fue difícil de vender, y los coches tenían relativamente poco patrocinio fuera de las marcas asociadas con Mallya y su socio y accionista, Subrata Roy, del Grupo Sahara.

Además, el propietario del equipo se enfrentaba a problemas financieros en su país, principalmente como herencia del fracaso de la aerolínea Kingfisher, mientras que Sahara también tenía contratiempos legales. A medida que pasaba el tiempo, el financiamiento empezaba a agotarse, y había que justificar cada céntimo gastado.

Szafnauer llevaba mucho tiempo haciendo malabares con un presupuesto ajustado, haciendo mucho con poco, y de alguna manera gestionó el flujo de caja y mantuvo las cosas en marcha. Entonces, a principios de 2018, y con Mallya metido en problemas legales cada vez más graves, se llegó a una crisis. El propio futuro del equipo estaba amenazado.

Szafnauer sabía que no había forma de avanzar con Mallya al frente: había que encontrar nuevos inversores, o propietarios en un tiempo récord. Su único objetivo era hallar una forma de mantener al equipo en la parrilla y a los empleados en sus puestos de trabajo.

Entonces, un proveedor técnico amenazó con provocar la insolvencia de la escudería por el impago de las facturas. Podría haber sido el fin del juego a mitad de la temporada 2018.

La forma de evitar esto era poner la empresa en concurso de administradores, un proceso que permitiría ganar tiempo para que el equipo siguiera funcionando y, sobre todo, que estuviera en las carreras. Además, la difícil tarea de encontrar un comprador quedaría en manos de los administradores, lo que dejaría a Mallya fuera de juego.

"El proceso se desencadenó solo porque nos acercábamos a la insolvencia, que iba a producirse en unas semanas", explicó entonces Szafnauer. "Así que todo se cerró. Las tres opciones eran insolvencia, administración o venta". 

"La opción de vender, en la que sé que los accionistas estaban trabajando, estaba tardando demasiado, y nos íbamos a encontrar con el bloqueo de la insolvencia, por lo que todo se detendría".

El proceso de administración se inició justo antes de las vacaciones estivales tras la aportación del piloto del equipo, Sergio Pérez, a quien se le debía una suma sustancial de dinero.

"La administración supera a una orden de liquidación, porque todos los jueces y entidades legales quieren que la cosa sobreviva, ante todo", dijo Szafnauer.

"Hay algunas formas de ponerla en administración, incluyendo que los accionistas lo hagan voluntariamente. Pero eso no había ocurrido. El equipo no puede ponerlo en administración, tiene que hacerlo un acreedor. Así que alguien tenía que hacerlo".

"Checo estaba entre la espada y la pared. Él no quería hacerlo, pero imagina que estás en su lugar. Si dentro de tres semanas te encuentras en situación de insolvencia, no tienes un impulso y estas 400 personas se quedan sin trabajo... ¿Realmente tienes otra opción?".

No había ninguna garantía de que el equipo sobreviviera tras las vacaciones de verano y llegara a la siguiente carrera en Spa. Tal y como se recoge en una notable escena de la fábrica en la primera temporada de la serie Drive to Survive, Szafnauer mantuvo la moral alta, prometiendo a su personal, visiblemente preocupado, que había un futuro.

"La incertidumbre es estresante", admitió esa semana. "Si no sabes lo que te depara el mañana, te estresas, y esto es incierto. Sin embargo, a medida que pase el tiempo, será más seguro y menos estresante".

"La buena noticia es que somos diferentes a otros equipos que han entrado en administración, porque somos un conjunto valioso".

"Lo somos en el sentido de que funcionamos bien con un presupuesto bajo, con buenos patrocinadores, y ganamos una buena cantidad de dinero de la FOM, todo eso nos hace diferentes y valiosos, y cuando lo eres, tienes gente que viene y compra. Es así de simple. Por eso no estoy tan preocupado como si se tratara de Manor o Caterham".

Se produjo un complejo proceso con varias partes interesadas, entre ellas Dmitry Mazepin y Uralkali. Sin embargo, Stroll resultó ser el comprador final, para frustración del empresario ruso.

En un acuerdo sin precedentes negociado por los administradores, el canadiense y sus socios compraron los coches y los activos físicos de la escudería, pero no el equipo. Con el tiempo apremiando antes de la siguiente carrera en Spa, tuvo que crear una nueva empresa para salir del atolladero legal de Mallya.

Nadie en apuros se había salvado antes de esta manera, porque la supervivencia de la empresa propietaria de la inscripción siempre había sido sagrado. Sin embargo, todo se hizo con el acuerdo de la F1, la FIA y el socio de motores, Mercedes, y un elemento clave fue que Stroll se haría cargo de las deudas de la empresa original de Force India y se aseguraría de que todos cobraran.

 

Un punto que aún se tenía que demostrar

Cuando el equipo reapareció en el GP de Bélgica tenía una nueva identidad, Racing Point, y empezó en el campeonato del mundo con cero puntos. Nada había cambiado, excepto que Mallya y Fernley se habían ido, y Szafnauer había sido nombrado director del equipo.

Eso era una prueba de que Stroll valoraba mucho a Szafnauer, y había decidido que era el hombre adecuado para llevar al equipo hacia delante. El nuevo puesto era también una recompensa por haber mantenido a la estructura unida durante esas estresantes semanas: había prometido a sus colaboradores que había luz al final del túnel, que debían aguantar, y todos lo hicieron.

Una vez superada la crisis del verano, el nuevo papel de Szafnauer consistió en dirigir el equipo a través del proceso de reconstrucción, a medida que la inversión de Stroll iba llegando.

En esencia, la estrategia implicaba un rápido aumento de los niveles de personal y de los recursos, así como la formulación de planes para la construcción de unas instalaciones totalmente nuevas junto a las antiguas, que ya se habían quedado obsoletas.

La ambición de Stroll era crear un equipo ganador, y eso generó una nueva dimensión cuando compró Aston Martin y anunció que llevaría el nombre a la F1, con todas las expectativas que eso conllevaba.

Bajo la dirección de Stroll, Szafnauer ha estado en el centro del desarrollo y la reconstrucción de Aston Martin, aprovechando la experiencia acumulada al trabajar con Ford y Honda, dos grandes organizaciones. Estuvo involucrado en la contratación de directivos, incluyendo personal técnico clave, y jugó un papel para conseguir que Sebastian Vettel se incorporara en 2021.

 

Racing Point ganó una carrera en 2020, el primer éxito del equipo desde los tiempos de Jordan. Sin embargo, este año, como Aston Martin, dio un paso atrás en términos de rendimiento, en gran parte porque los cambios aerodinámicos impuestos por la FIA para 2021 afectaron más a su coche que a los de sus rivales.

Está claro que había presión sobre Szafnauer como jefe de equipo, y la exclusión de Vettel de un valioso segundo puesto en Hungría no ayudó. El objetivo detrás de la temporada era prepararse para el nuevo reglamento técnico de 2022, que representaría un nuevo comienzo.

A finales del curso, llegó la sorprendente noticia de que Stroll había contratado al antiguo jefe de McLaren, Martin Whitmarsh, como director general del grupo Aston Martin Performance Technologies. En un primer momento se indicó que el recién llegado tendría una visión general de todo el negocio, y que no dirigiría el equipo de F1 de forma directa.

Sin embargo, no era descabellado suponer que la posición de Szafnauer estaba comprometida, aunque él mimso insistió en que la experiencia de Whitmarsh era una ventaja para la organización.

"Todavía está llegando, por así decirlo, y aprendiendo quiénes somos", dijo Szafnauer tras la aparición de Whitmarsh en el GP de Estados Unidos.

"Ahora somos 600 personas. Y ha pasado mucho tiempo en las últimas semanas conociendo a todos los miembros del equipo directivo, manteniendo largas reuniones con ellos, y está ahí para ayudarnos. Estratégicamente, tenemos mucho que hacer, incluyendo la construcción de un campus, la contratación de personal, la puesta en marcha de procesos que tal vez un equipo pequeño no habría necesitado, pero que un equipo grande necesitará. Y él viene de un equipo grande".

"Cuando estaba en McLaren, era uno de los fuertes. Hay cosas que, como equipo pequeño, no teníamos en su lugar, y tenemos que poner rápidamente eso en su sitio a medida que crecemos. Así que hay mucho que hacer".

Unos meses después de esta noticia, Aston Martin confirmó que Szafnauer no formará parte del futuro tras todos los años que trabajó. La única duda que queda por resolver es si su próximo objetivo será hacer de Alpine una escudería campeona.

 

¿Qué es lo siguiente?

Está por ver hasta qué punto el equipo estaba preparado para su marcha y cuánto se le echará de menos después de haber desempeñado un papel tan importante en el día a día durante más de 12 años.

Todavía se le relaciona con un futuro papel en Alpine, pero dondequiera que aterrice puede recurrir a las habilidades de gestión que esbozó la semana que se unió a Force India en 2009.

"Mi filosofía es que antes de hacer cualquier cambio, tienes que entender lo que tienes, de lo contrario te pierdes", me dijo.

"Mis próximos pasos a corto plazo son entender en profundidad cómo funciona el equipo, quizás qué áreas podrían necesitar más recursos, con el objetivo siempre de mejorar el rendimiento. Primero necesito entender las cosas antes de poder responder realmente a esa pregunta".

"Ha habido mucha gente en la industria que llega como nuevo director de equipo y hace cambios porque cree que es lo correcto”.

"Lo he visto en los equipos de F1, donde una gran empresa que puede ser la matriz pone un nuevo equipo directivo, y para demostrar a la matriz que están haciendo algo, cambian todo. A veces eso funciona, pero para mí es como cerrar los ojos y lanzar un dardo”.

"A veces se acierta en la diana, pero no siempre. Hay que ver dónde está antes de lanzar. Para mí eso es lo correcto".

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