'Hagan sus apuestas', la columna de Nira Juanco

Nueva columna de nuestra colaboradora Nira Juanco, en la que analiza al que a día de hoy es el mejor colocado para proclamarse campeón de 2016.

Ahí estaba él otra vez. En lo más alto del cajón por cuarta ocasión consecutiva esta temporada. Cuatro de cuatro. Nico Rosberg, con su melena rubia al viento y una sonrisa no demasiado abundante para no hacer más sangre con su compañero de equipo, con quien los problemas mecánicos se están cebando y cuya frustración puede apreciarse claramente en sus ojos.

"Pocos pondrían todo su dinero apostando al título del alemán"

Todos los pilotos que han ganado las tres primeras carreras de la temporada han sido campeones. Eso dicen las estadísticas. Y el bueno de Rosberg ya lleva cuatro. Pero aún así, a pesar de este dominio aplastante, de tener un todopoderoso Mercedes, de sacarle 43 puntos al segundo en el mundial que no es otro que Hamilton..., aún así, creo que son pocos los que pondrían todo su dinero ahora mismo por un título del alemán. Y en cambio, si el que estuviera en esta situación de fuerza fuera su compañero de equipo, las casas de apuestas lo reventarían con él.

Quizás sea porque siempre se ha dicho que para ser un campeón tienes que tener algo de "maldad", ser egoísta y competitivo hasta extremos insospechados. Y eso no se desprende del bueno de Nico. Es amable con todo el mundo en el paddock, su mirada es agradable sin ese destello de hambre de quien está dispuesto a todo por ganar, y su vida privada es un cuento de hadas donde su mujer y su hija son las protagonistas (o eso se desprende de sus redes sociales). Es decir, es un chico "aparentemente normal". 

"No nos fiemos de las apariencias con Nico Rosberg..."

Todo lo contrario que Lewis Hamiltondel que no hace falta mencionar sus excentricidades que le hacen "especial" y le dan ese carácter ganador. Pero no nos fiemos de las apariencias, porque ya Rosberg nos dio una lección hace dos años cuando luchaba por el título y nadie daba un duro por él. "Segundón" era el apodo más común para referirse a él. Pero llegó Mónaco y su pillería "aparcando" en Santa Devota en un simulacro de salida de pista para impedir que su compañero mejorara su tiempo y quedarse con la pole, sorprendió a más de uno. O Bélgica, donde las ansias por batir a Hamilton le llevaron a pinchar su neumático trasero izquierdo en la segunda vuelta y dejarle fuera de combate.

Tuvo el título a tiro en 2014 hasta esa carrera, Spa, donde le sacaba 29 puntos de ventaja a Lewis. Pero a partir de ahí, el británico reaccionó y no le dio opción. Hundió psicológicamente a un Nico que hasta entonces había dado muestras de una agresividad y fortaleza desconocidas. Con esto quiero decir que Rosberg no es manco, que puede hacerlo si no se desconcentra. Ahora mismo tiene la confianza y los números de su lado. Sólo hay una cosa que puede apartarle de su primera corona... Y esa cosa se llama Lewis Hamilton, a quien tarde o temprano la mala suerte le abandonará.

Hagan sus apuestas, señores...

Escribe un comentario
Mostrar comentarios
Acerca de este artículo
Series F1
Pilotos Lewis Hamilton , Nico Rosberg
Equipos Mercedes
Tipo de artículo Artículo especial