El caballo de Ferrari se desboca

Nuestra columnista Nira Juanco se fija esta semana en la carrera de Sebastian Vettel, que está teniendo más problemas de los esperados en esta temporada, sobre todo en la salidas.

El Gran Premio de Malasia es de ésos que a los amantes de la F1 nos encanta porque deja muchos temas para debatir el lunes por la mañana. El cruel abandono de Hamilton que le aleja del campeonato. O sus polémicas declaraciones acusando a "alguien o algo" de sabotaje y su posterior rectificación dando las gracias al equipo (un típico "donde dije digo, digo Diego").

La increíble y merecida victoria de Ricciardo y su ya internacionalizado 'shoey'. O el doblete de Red Bull tres años después del último que vivieron en Brasil 2013 (cuando los pilotos aún eran Vettel y Webber). La espectacular remontada de Alonso del último al séptimo con un McLaren Honda que, a pesar de haber mejorado, está beneficiándose de ser pilotado por uno de los mejores. O la cuestionable sanción a Rosberg de 10 segundos por su adelantamiento a Raikkonen.

"Sebastian Vettel parece haber perdido el control no sólo de su monoplaza, sino de sí mismo"

Pero me quedo con la actuación de un hombre al que siempre he defendido, pero que el domingo se ganó todas mis críticas. Sebastian Vettel. El alemán parece haber perdido el control no sólo de su monoplaza, sino de sí mismo.

Ferrari esperaba una segunda línea de salida en Sepang. Pero una vez más, tuvo que ver cómo Red Bull le pasaba por la derecha. Sebastian se tenía que conformar con largar quinto e intentó ganar la carrera en la primera curva. En su empeño, se llevó a Rosberg por delante y dejó a su cavallino tocado y hundido.

El problema es que no es la primera vez que Vettel se ve involucrado en una salida polémica esta temporada. En China, se tocó con su compañero Kimi en la primera curva. Le sobrepasó, sí, y terminó segundo, pero comprometió la carrera del finlandés. En Rusia fue Kvyat quien le embistió doblemente por detrás hasta dejarle fuera en la primera vuelta. Ninguna culpa del alemán. Pero muchos dicen que sus quejas hacia el ruso fueron la causa de su descenso a Toro Rosso. Y llegó Verstappen a Red Bull con quien se las vio en la primera curva de Spa Francorschamps, con Raikkonen como tercer protagonista. No hubo sanción, pero la prensa se dividió entre los que culpaban a Vettel por intentar girar donde no había hueco y los que hacían lo propio con el holandés.

En China, se tocó con su compañero Kimi en la primera curva, En Rusia fue Kvyat quien le embistió y en Spa se las vio con Verstappen"

El último capítulo lo hemos vivido en Malasia donde por muchas justificaciones que Sebastian ha intentado dar (que si Verstappen lo arrinconó, que si no tenía a dónde ir porque estaba en el interior...) los comisarios le han sancionado con tres puestos en Japón y dos puntos en su licencia. A lo que se suman las críticas de sus compañeros y un primer toque de atención de Ferrari, quien por primera vez no le ha respaldado.

Y de ahí puede venir todo. Vettel parece perdido en la ansiedad, en la presión por ganar y no protagonizar una temporada en blanco con la Scuderia. Sería la segunda vez en 20 años, pero en 2014 con Fernando Alonso, el español por lo menos duplicó y machacó a su compañero Raikkonen. El mismo que tiene ahora el alemán y a quien ve por delante en el mundial a siete puntos de ventaja. Puede que por eso Vettel esté desbocado. En caída libre y sin frenos. Perdido en una presión que no está sabiendo manejar. Ahogado dentro de un equipo que pide y vive de resultados. Acosado por una prensa, la italiana, que es exigente, cruel y despiadada.

"Kimi está siete puntos por delante, puede que por eso Vettel esté desbocado"

Porque precisamente en Malasia, en la segunda carrera de la temporada 2015 y la segunda del alemán con Ferrari, Sebastian lograba una sorprendente victoria que auguraba el regreso a la gloria. "Ferrari is back", se oía por la radio del equipo hace más de un año. Pero 2016 ha borrado la sonrisa de Vettel. Y lo peor de todo, el talento y la calidad del alemán están en cuestión.

Yo, que siempre le he defendido, empiezo a quedarme sin argumentos. Porque para estar entre los mejores y a la altura de sus cuatro mundiales, hay que saber gestionar la presión. Manejar la ansiedad. Saber liderar cuando las cosas se ponen feas. Sacar la mejor versión de uno mismo. Destacar. Y ahora mismo, Vettel no está sabiendo hacer nada de eso. Está perdido y desbocado.

Escribe un comentario
Mostrar comentarios
Acerca de este artículo
Series F1
Evento GP de Malasia
Pista Sepang International Circuit
Tipo de artículo Artículo especial