El último mundial de Fangio en el 'Infierno verde'

Hoy se cumplen 64 años del último mundial de F1 del que muchos consideran el mejor piloto de todos los tiempos: Juan Manuel Fangio, a bordo de su Maserati.

El último mundial de Fangio en el 'Infierno verde'

Juan Manuel Fangio nació en Argentina en 1911 y en 1950 disputó su primer gran premio en Gran Bretaña. Desde entonces y hasta 1958, ganó 24 carreras de las 51 en que participó, con 29 poles y 35 podios.

En total, logró cinco mundiales, situándose actualmente en el tercer lugar de la historia por detrás de Michael Schumacher y Lewis Hamilton, y por delante de Alain Prost y Sebastian Vettel.

Hoy se cumplen 64 años de su quinto y último campeonato de Fórmula 1 en 1957, a lomos del Maserati 250F y venciendo a la todopoderosa escudería de Enzo Ferrari en el circuito de Nürburgring-Nordschleife.

La relación entre el Commendatore y Fangio no era buena. El año anterior, el argentino corrió para el equipo italiano tras la retirada de Mercedes del mundial (debido al fatal accidente en las gradas de Le Mans), así que no tuvo otras opciones al perder su asiento en la flecha plateada.

Juan Manuel Fangio, Ferrari D50

Juan Manuel Fangio, Ferrari D50

Fangio chocaba con la filosofía de Ferrari: "La escudería está antes que nada ni nadie". La temporada marchó bien, pero un piloto acostumbrado a ser un 'lobo solitario', no terminaba de cuadrar. Las relaciones terminaron siendo nefastas, con acusaciones del campeón a su propio equipo de agujerear su cubierta motor para que entrase agua durante una carrera bajo la lluvia.

Aún con ello, se hizo con su cuarto mundial, y abandonó la Scuderia para siempre. Si bien, otro fabricante italiano se interesó en él: Maserati.

Maserati había ganado con su 250F 55 carreras entre 1954 y 1958, debutando en Argentina en su primer año (con Fangio, casualmente) y brillando con Stirling Moss.

En 1957, Fangio condujo mejor que nunca y consiguió 4 victorias, compartiendo podios y triunfos con Stirling Moss, Tony Brooks o Sam Hanks.

El 4 de agosto de ese año, se decidía el mundial en el 'Infierno verde'. Nürburgring (en el trazado de Nordschleife) acogía otro gran premio de Fórmula 1, con una carrera de 22 vueltas y un total de 501,820 kilómetros recorridos.

Después de una malísima parada en boxes, Fangio se encontró a 48 segundos de los Ferrari 801 de Hawthorn y Collins. El argentino llevaría al límite su Maserati entre los bosques de Nürburgring. En 10 vueltas (desde la 11 hasta la 21), remontó la distancia que le separaba de los del Cavallino Rampante y se hizo con la victoria.

Juan Manuel Fangio, Maserati 250F

Juan Manuel Fangio, Maserati 250F

El nivel de conducción que alcanzó el Fangio aquel día quedó retratado en las 11 veces que batió el récord del circuito de Nordschleife en solo 20 vueltas, dejándolo en 9 minutos y 17 segundos, 8 segundos más rápido que la pole.

Esta sería su última victoria, y le valdría para recibir la corona por su quinto título mundial de pilotos, aunque participaría al año siguiente en dos grandes premios más con Maserati antes de retirarse definitivamente, quedando cuarto.

En el GP de Francia de ese 1958, pudiendo ser doblado por Hawthorn, este frenó y le dejó pasar por delante suya, con una frase que quedó en el recuerdo por ilustrar el respeto que tenía de los demás pilotos: "No se dobla a Fangio".

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