Análisis: ¿Amazon podría ser el salvador de la F1?

La baja en los números de la audiencia televisiva no son algo nuevo para la F1, pero mientras las alarmas comienzan a sonar, Jonathan Noble se pregunta si la respuesta es entregar el contenido al público de una manera diferente.

La temporada de la Fórmula 1 terminó más en un quejido que en un estallido, ya que la falta de una definición a la lucha por el título le quitó emoción a la carrera final en Abu Dhabi.

De hecho, fue otro fin de semana donde pareció haber más emoción en el paddock que en la pista.

Las más recientes noticias sobre Renault, la situación del motor Red Bull, la controversia Ferrari/Haas y algunos comentarios de Ron Dennis sobre Fernando Alonso y Kevin Magnussen pusieron a trabajar las máquinas de los chismes.

Pero detrás de todo esto emergieron más comentarios sobre el estado general de la F1, ya que las cifras de audiencia televisiva hicieron sonar algunas alarmas respecto a si la F1 necesita o no una reflexión al por mayor.

En el Reino Unido, los números indicaron que el promedio de audiencia de la BBC fue de solamente 2.21 millones de espectadores, con Sky alcanzando solamente 399.000 en el espacio de la carrera.

Si bien nunca iba a alcanzar los niveles de audiencia de una definición de campeonato, este fue el final de temporada más bajo en una década, y una de las carreras de menor impacto que se haya disputado en horario tradicional europeo.

Alemania tampoco estuvo mucho mejor, con reportes indicando que las audiencias allí en televisión de aire han caído este año –de un promedio de 5.28 millones por carrera en 2013 a 4.2 millones ahora. Abu Dhabi tuvo menos de cuatro millones, dos millones menos que 12 meses atrás.

En medio de esa baja de espectadores, algunos en el paddock susurraban respecto a una crisis en la categoría. Y el propio Alonso ciertamente sumó para esa visión cuando sugirió que la FIA debería preocuparse más sobre la falta de interés de los fanáticos que de penalizar a los pilotos.

Christian Horner, jefe de Red Bull, dijo que las cosas aún no eran tan alarmistas, pero sí admitió que se acercaba el momento de actuar.

"Crisis es una palabra fuerte", dijo. "Existen cosas que deben ser resueltas para el futuro. Necesitamos un sólido liderazgo en un momento de incertidumbre.

"Eso es vitalmente importante y necesitamos un firme liderazgo de parte del poseedor de los derechos comerciales y el ente fiscalizador, para marcar el camino del futuro sobre lo que los fanáticos necesitan y desean ver.

"Porque sin ellos, no hay F1. Y la F1 en última instancia debe ser un espectáculo. Debe entretener y debe seducir a un amplio espectro de fanáticos y espectadores".

Una nueva audiencia

La caída en los números de audiencia en la F1 no es nada nuevo. Pero lo que siempre ha sido difícil de resolver es cuánto de esa baja tiene que ver con que los fanáticos están aburridos de ver la F1 y cuánto está relacionado a que la gente ya no mira la televisión como la conocemos.

Es difícil ser exacto al separar las dos cosas. Pero, juzgando por el crecimiento en las audiencias de los sitios de internet en los años recientes –algunos de los cuales cuentan con igual cantidad de visitantes únicos por mes como los canales de televisión tienen un domingo- habría evidencia para sugerir que la audiencia no está desapareciendo: solamente desea su contenido de una forma diferente.

De hecho, el crecimiento de la cobertura por internet muestra que la F1 es un deporte que aún atrae a la audiencia, aunque a una que se conecta a través de computadores portátiles, teléfonos y tablets en vez de seguirla a través de un diario, una revista o encendiendo religiosamente la televisión.

El desafío que la F1 enfrenta entonces es convertir ese interés y compromiso en internet en un ingreso que pueda sostener e incluso expandir el deporte a largo plazo.  Porque es el antiguo negocio de la televisión el que sigue pagando las grandes sumas de dinero, y el Internet es de hecho un territorio salvaje aún: su cobertura no ayuda económicamente.

Y si bien a muchos fans les encantaría poder ingresar al sitio oficial de la F1 y observar en vivo y en HD una cobertura en línea, con entrevistas exclusivas, cámaras a bordo y análisis, según Bernie Ecclestone eso sería una estupidez para el negocio.

El no puede infringir en los derechos exclusivos que las cadenas tienen en algunas partes del mundo, y para él no tiene sentido entregar contenido por el cual la gente puede pagar.

Sería como tener un costoso restaurante y luego preguntarte por qué sus clientes más adinerados se molestan si de repente decides entregar comida gratis.

Nuevas oportunidades

El mercado de los medios está cambiando, y la F1 deberá planear de manera inteligente cómo hace su transición del modelo de negocio actual de la televisión, donde las ganancias van a caer en los próximos años, a la nueva era de una plataforma digital a gran escala a través de todos los aparatos.

Un persona dentro del paddock con buen conocimiento del panorama de los medios sugirió que el cambio a largo plazo es entregar las transmisiones de la F1 directamente al consumidor, sin la necesidad de arreglar con las cadenas de televisión en países individuales alrededor del mundo.

"Llegar directamente al consumidor abrirá una gran puerta", dijo. "Permitirá que una gran cantidad de información sea dirigida directamente, y así el contenido visual sería masivamente cautivador".

En el mundo perfecto, por supuesto, eso conllevaría a los fanáticos de la F1 a pagar una pequeña subscripción mensual a la FOM para acceder a un nuevo mundo de entretenimiento digital para las carreras.

Esto incluiría a la próxima generación de la cobertura HD en todos los aparatos, cámaras a bordo en todos los coches, clasificador en vivo al instante, la mejor cobertura por GPS, análisis, una cobertura con una segunda y tercera pantalla, y otros elementos interactivos que pueden surgir ante una nueva generación de fanáticos más jóvenes.

Y con la FOM en control de su propio destino en las coberturas, no habría inconvenientes para poder lanzar el contenido de redes sociales más efectivo, sabiendo que eso no se meterá con los derechos comerciales de nadie, porque de todos modos son de ellos.

Si provees todo eso por dos libras al mes, lo multiplicas por los 400 millones de espectadores que tiene la F1 y de repente estamos en un juego completamente diferente.

El concepto de llegar directamente al consumidor debe sin dudas ser una visión a largo plazo, pero es difícil resolver cómo cambiará la F1 a ese modelo lo suficientemente rápido para no tener grandes pérdidas al inicio.

Primero que nada, deshacerse de los actuales acuerdos televisivos no será tan sencillo porque muchos son escalonados, por lo que terminan en años diferentes, lo que no permite una entrega absoluta de inmediato.

Además, al avanzar tan rápidamente hacia un modelo de llegada directamente al consumidor puede que la audiencia que debe pagar no esté preparada. Ya hemos visto renuencia de los espectadores para adoptar el modelo de televisión paga en muchos países.

Lo que la FOM necesita en el mediano plazo entonces es una plataforma digital mundial que ya sea omnipresente.

Una que también tiene la influencia financiera y la capacidad técnica para entregar la mejor cobertura a una audiencia que ya está allí, y que ya tiene al consumidor acostumbrado a un pequeño pago mensual por contenido.

Algo exactamente como Amazon.

Nuevo modelo

Como el mundo ya ha visto con la salida de Jeremy Clarkson de Top Gear, no fue uno de los rivales de BBC quien finalmente se quedó con su firma en un contrato. Fue Amazon Prime: exactamente la clase de subscripción de servicio de video que a la F1 le encantaría tener.

Amazon ya está preparada para todos los aparatos, y ya está en los hogares de la gente, tiene una presencia global y podría desarrollarse en diferentes regiones a largo plazo, mientras se aseguran que esas restricciones en los derechos no sean violadas en ciertos territorios.

Además, con los números potenciales que tiene, Amazon fácilmente podría entregar la F1 con la clase de ingresos necesarios para llevarla al siguiente nivel, reemplazando lo que llega a través de los derechos de televisión tradicionales. Mayores ingresos para la FOM significan también mayores ingresos para los equipos.

¿Entonces qué posibilidad hay de que cuando los grandes acuerdos de los derechos televisivos –especialmente en Estados Unidos y el Reino Unido- deban ser renovados en los próximos años, no sean de hecho las cadenas de televisión quienes deban pelear por los nuevos acuerdos?

De hecho, ¿cuánto le gustaría a Ecclestone una puja entre Amazon, Netflix y Google para una próxima generación de acuerdos de derechos digitales?

No lo descarten.

Escribe un comentario
Mostrar comentarios
Acerca de este artículo
Series F1
Tipo de artículo Análisis
Etiquetas amazon