Un coche de los 60s que acaricia la meta del Dakar

Un proyecto personal de dos argentinos ha revivido al viejo vehículo agrícola de la Argentina de los 60-70 para tratar de ver la meta en Buenos Aires 8.800 kilómetros después.

San Juan (Argentina).- Luciano A. Gagliardi (Bernal, 1980) pasea con su padre camino de una camioneta sin un color determinado. El sol y el paso del tiempo han desgastado la pintura. Este vehículo tiene nombre. Uno que no se olvida. Rastrojero. Gagliardi aprendió a manejar a bordo de este coche construido en la Argentina de los años 60 y 70. En un país que soñaba con el mañana.

José Antonio Blangino (Monte Cristo, 1972) ya sabe lo que es terminar dos Dakar sudamericanos. Para esta edición se propuso revivir un sueño. El de millones de niños que aprendieron a manejar con la ayuda de sus padres. El de una camioneta que servía para todo, que aguantaba todo. Decidió ponerla a prueba en el rally más duro del mundo.

“Nosotros aprendimos a conducir en el Rastrojero de nuestros padres. Empezaron a fabricarlo en 1965 hasta el 79, en la fábrica de automóviles de Córdoba. Quisimos montar este orgullo nacional”, cuenta Blangino, el piloto, a Motorsport.com en el comedor del vivac de Chilecito. “Obviamente no lleva la mecánica de entonces, sino una renovada. Queremos promover la industria argentina”.

Pero hay una pequeña diferencia, además de la nueva mecánica, el Trip y el GPS de la ASO: la potencia. El Rastrojero de este Dakar tiene un motor Camaro de gasolina, frente al diesel del original, y 370CV, frente a los 42 de los años sesenta.

Blangino y Gagliardi han decidido emprender esta aventura de vuelta a su niñez en la edición “más dura de Sudamérica”, precisamente. “No tiene nada que ver con el del año pasado. Te digo que hasta la cuarta-quinta etapa ya era el Dakar entero de 2016. El año pasado había mucho camino, mucha pista. Este año sufren mas las suspensiones, el motor…”, cuenta Blangino.

Gagliardi se emociona al recordar cómo aprendió a conducir el Rastrojero y cómo con ocho años, él y su hermano ya soñaban con el Dakar: “Era un sueño desde que tenia 8 años. Con mi hermano decíamos que podíamos armar la camioneta de papá para ir al Dakar. Era un Rastrojero que él usaba para trabajar. Finalmente se hizo realidad”.

El ahora copiloto ya sabe lo que es terminar el Dakar en coche, lo hizo en 2016, y también en quad (2011 y 2013). “El Dakar es difícil de describir. Es una gran emoción”.

Este viernes entrarán en la provincia de Córdoba y el público “nos va a llevar empujando”. “Muchos chicos no lo conocían y ahora saben con lo que empezó su padre. Yo aprendí a manejar en él. Hoy es un gran honor porque mi viejo me enseñó a manejar en él”.

El fin de la producción del Rastrojero llegó en 1979, con la dictadura de Jorge Rafael Videla. 48 años después sigue viviendo en el rally más duro del mundo.

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Acerca de este artículo
Series Dakar
Evento Dakar 2017
Sub-evento Etapa 10: Chilecito - San Juan
Pilotos Luciano Gagliardi
Tipo de artículo Noticias de última hora