El combate físico previo al Dakar

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El combate físico previo al Dakar
Sergio Lillo
Por: Sergio Lillo
4 ene. 2019 10:30

Los pilotos y copilotos que participan en el rally sudamericano se preparan físicamente de manera intensa durante meses para aguantar el reto.

Lima (Perú).- Cuando la expresión "sangre, sudor y lágrimas" se aplica al Dakar, se convierte en una experiencia casi diaria. Los pilotos que se enfrentan a la intensa prueba sudamericana saben que deben llegar preparados, en todos los aspectos posibles, para sufrir, pero haciéndolo de tal modo que no lastre su rendimiento deportivo. Y eso requiere del apoyo de grandes profesionales que trabajan con ellos a la sombra durante todo el año.

Los casi 12 meses que dura lo que los dakarianos llaman "pretemporada", y que para el resto de mortales es un año de trabajo, deben ser tenidos muy en cuenta y programados para llegar en un buen estado de forma a las arenas del desierto. 

En la edición 41, 100% peruana, los participantes ya no tendrán que afrontar varias jornadas a más de 3.500 metros de altura, con todos los inconvenientes que la altitud provocaba en sus cuerpos y en su descanso en los últimos años. Pero la aclimatación al calor se ha convertido en uno de los pilares básicos de su preparación física y psicológica antes de afrontar un año más el reto del Dakar. 

No ha sido raro ver a los principales protagonistas entrenar en estas últimas semanas en saunas o tiendas en las que se introducían calefactores. Este fue el caso de Carlos Sainz y Nani Roma. Ambos pilotos han ultimado su preparación física hasta poco días antes de poner rumbo a Lima. 

"Al final la clave es que se adapten al calor y que lo toleren bien de manera inconsciente. Porque cuando hay mucho calor, tu cerebro se empieza a saturar y lo que hace es quitarte funciones, para evitar sobrecalentarse", explica Iván Rodríguez, jefe del departamento de Alto Rendimiento del Reebok Sports Club.

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"Hubo una investigación con ciclistas en el Mundial de Doha y se determinó que los que tuvieron mejores resultados fueron los que pudieron tolerar mejor la temperatura. El que ganó la contrarreloj, superó los 41ºC, que es una bestialidad. En una prueba tan técnica como conducir un coche en el Dakar, y si tu cerebro te limita, vas a ir muy lento".

Con él coincide Lluís Capdevila, preparador físico del Centro de Alto Rendimiento de San Cugat (Barcelona) y entrenador de Nani Roma y Alex Haro: "Tienen que experimentar la sensación de estar tal y cómo van equipados en el coche, recreando las temperaturas del habitáculo, con humedad…. Deben ser capaces de aguantar ese sofoco".

Además, introduce otra de las claves: la preparación muscular ante la orografía del terreno, que repercute durante horas en lo que el piloto debe soportar abordo del vehículo.

"Montarse en un coche de careras es como si te sentases encima de un mármol y fueras pegando en el suelo, con el estrés de ir lo más rápido posible, detrás del polvo del de delante, atento a la navegación y con todas las trampas de la orografía del terreno. Se bajan desmontados del coche, todos. El estrés competitivo es muy elevado, ahora por 5 minutos puedes perder el Dakar, no como en la época de África". 

Los expertos en preparación física consultados por Motorsport.com coinciden en que la zona de los hombros, cuello y antebrazos es las que más sufre en el caso de los pilotos de coches y camiones. Una buena recuperación, fisioterapeuta mediante, tras cada etapa será clave para no perder ni un segundo de rendimiento. 

 

"Es cierto que la preparación física es una parte esencial para soportar el esfuerzo de esta carrera, pero existen otras variables, imprescindibles para conseguir llegar al final de la prueba. Principalmente, una buena máquina, que sea competitiva, y un equipo profesional detrás, que preste el mejor apoyo mecánico y logístico", subraya Jaume Mirallas, preparador físico del CAR y entrenador del dakariano Oriol Mena, mejor rookie en 2018. 

"También una preparación psicológica dirigida por un profesional especializado, que desarrolle un plan de actuación con unas pautas de comportamiento individualizado. Además, unos hábitos de vida saludables, como una alimentación equilibrada, un sueño reparador, unas buenas relaciones sociales y familiares, que van a permitir la mejora de su salud y, consecuentemente, el rendimiento".

Un sueño reparador, vital

Los expertos coinciden en que es clave que los pilotos descansen tras cada jornada de competición en el Dakar, ya que un descanso insuficiente va a aumentar las probabilidades de que cometan un error y que dilapiden su carrera. 

"Hay que tener en cuenta la fatiga del sistema nervioso, no es lo mismo montar en bici dos horas que estar con una concentración intensa durante tanto tiempo. Cuando pasas una noche con pocas horas de sueño, luego estás más torpe, te tropiezas más…. Ellos duermen poco, se alimentan regular… y enlazan fatiga del sistema nervioso, por eso es fundamental entrenar en fatiga. Por ejemplo, un día que tenga un evento o un día que duerma poco, que trabaje con cadencias muy altas en bicicleta, que es muy exigente para el sistema nervioso", detalla Rodríguez. 

"El nuevo recorrido con 3.000 km cronometrados de los 5.000 km totales va a permitir un aumento de la velocidad media en las etapas. En este sentido, el deportista deberá también ser más rápido en su toma de decisiones, su percepción visual y su interacción con los instrumentos de a bordo y su equipo. La velocidad va ser la causa principal de posibles errores y un 70% del recorrido sobre arena requiere de una atención máxima durante toda la etapa", añade Mirallas. 

El intenso calor de las zonas desérticas obligará a los cuerpos a estar habituados a esas temperaturas y para ello, Rodríguez recomienda hacerse pruebas de sudor antes de competir: "Lo bueno es que el cuerpo se adapta mucho. Con seis-ocho sesiones de adaptación al calor, tu cuerpo elimina muchos menos minerales de lo que debería soltar. Pierdes líquido y no sales minerales. Analizar qué tipo de sal mineral pierdes y en qué cantidad ayuda mucho para saber cómo rehidratarse al final de cada etapa".

Isidre Esteve: cargas elevadas 

El entrenamiento de Isidre Esteve requiere unas particularidades adicionales a las de cualquier otro deportista de élite. Lidia Guerrero, su preparadora, subraya la necesidad de trabajar con cargas elevadas en la musculatura que sí tiene inervada para que esta tire de la que no lo está y ayude a tonificarla. 

"Tenemos que centrarnos mucho en los hombros, porque él de pecho para arriba es la única musculatura que puede utilizar. Todo se centra en pectorales, deltoides, dorsal (una parte, porque otra está denervada). La clave es sacar el máximo provecho, pero sin sobrecargarlas. Es un equilibrio que podemos lograr gracias a ejercicios compensatorios que contrarrestan los movimientos habituales de la parte delantera del cuerpo con la silla de ruedas", explica a Motorsport.com.

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"Potenciamos la parte posterior para compensar las articulaciones y evitar lesiones. En su caso, aguanta la espalda erguida con un tercio de la musculatura que nos aguanta al resto, por eso tenemos que intentar trabajar con grandes cargas para que las fibras de los músculos inervados, tiren de los que no lo están y se tonifique".

Cuando se les pregunta a estos expertos que comparen la exigencia del Dakar con otras especialidades deportivas, las respuestas son variopintas.

"A nivel cardiovascular, se parece a una carrera de Mountain Bike de varias horas, con momentos de altas pulsaciones y momentos de bajas, sin poder descuidarse ni un segundo del pilotaje. A nivel muscular, a un combate de boxeo. Si físicamente no estás al 100% en este deporte, te afecta en la conducción o en la navegación, y eso es lo que hay que tratar de evitar. Deben poder aplicar su técnica desde el minuto 1", comenta Capdevila.

"Es muy particular. Es algo muy exigente por etapas. Quizás las carreras de montaña, que ahora están muy de moda... aunque no sean lo mismo, pero diría competiciones como el Maratón de las Arenas, que son varios días corriendo por el desierto. Es eso, saber cuidar tu cuerpo porque al día siguiente tienes que volver a competir, descansar y recuperarte lo antes posible y soportar altas temperaturas", añade Rodríguez. 

"La exigencia no es sólo física, es saber gestionar todas las variables, marcándose una hoja de ruta con objetivos en cada fase de la etapa y de la carrera, que el deportista pueda cumplir", concluye Mirallas.

 

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