Los buenos pilotos elevan el nivel

El Rally Raid evoluciona y se renueva con la llegada de nuevas figuras y pilotos talentosos que elevan el nivel en todos los campos, según escribe nuestro columnista Mauricio Gallardo.

Con el Dakar como principal objetivo muchos de ellos se preparan en distintas competencias, donde adquieren experiencia, mejoran sus capacidades y desarrollan sus prototipos.

Ejemplos hay muchos pero repasando la historia, notamos que aquellos pilotos versátiles, destacados en cualquier rama del motorsport, son los que logran hacer la diferencia una vez que captan la forma de correr en un rally cross country.

Actualmente, Cyril Despres, múltiple ganador del Dakar en motos, busca su propio lugar entre los competidores en autos. Acaba de ganar el Silk Way Rally, aprovechando a fondo el hecho de trabajar junto a destacados como Stéphane Peterhansel, Sebastien Loeb y Carlos Sainz, todos expertos al volante, con la salvedad de que Loeb también está en etapa de aprendizaje, más allá de sus nueve campeonatos mundiales de rally.

No cabe duda que Despres logrará el éxito más temprano que tarde, porque es talentoso, profesional dedicado y además tiene los medios para ir tras los pasos del propio Peterhansel, Hubert Auriol y Nani Roma, privilegiados que ganaron el Dakar en motos y autos.

Además de Loeb, quien también da que hablar en el rally raid mostrando su asombrosa versatilidad para ir rápido en casi cualquier vehículo de competición, otro hombre que se propone hacer historia es Mikko Hirvonen.

El finlandés se fue del WRC sin poder lograr el título, pero nadie duda de su potencial y encontró en el cross country una nueva motivación.

Después de un fantástico debut en el Dakar 2106, se lució en la Baja España y ganó la Baja Hungría, consolidándose como la nueva carta ganadora para el equipo X-raid que ya vio partir a otros dos valuartes de la disciplina como Nani Roma y Nasser Al Attiyah.

Históricamente el Rally Dakar y los eventos off road ofrecían oportunidades a buenos pilotos semiprofesionales o amateurs. De vez en cuando aparecía un fuera de serie de otra competición, hiperprofesional, que elevaba el nivel.

Ahora con todos estos pilotos que no solo portan un nombre, se plantea una exigencia mayor y quienes se aventuren a competir con ellos tendrán que prepararse aún más, para contrarrestar el poderío mecánico y el talento innato que solo traen consigo los buenos de verdad.

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Acerca de este artículo
Series Dakar
Tipo de artículo Análisis