Análisis: Un Dakar intenso a pesar de la climatología

La organización del rally más duro del mundo fue puesta a prueba durante 12 días en Paraguay, Argentina y Bolivia con la lluvia y el calor extremo causando estragos. El 33,6% de las cronometradas no se disputaron.

Buenos Aires (Argentina).- Cuando Marc Coma anunció que sería “el Dakar más duro de Sudamérica” apenas erró. Los competidores, en general, se han ido mostrando de acuerdo con esta afirmación durante los 12 días de carrera de Asunción a Buenos Aires pasando por el duro Altiplano boliviano.

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Aunque la cancelación de la etapa 6, de Oruro a La Paz, y de la 9, la llamada Súper Belen, de Salta a Chilecito, levantó múltiples quejas, es cierto que la ASO se encontró con una papeleta complicada de resolver. En el primer caso, el vivac del Puerto Seco de Oruro se inundó por completo y muchas asistencias no pudieron entrar; otras escaparon cuando vieron la situación. En esas condiciones, los caminos del día siguiente quedaron impracticables. En el segundo, el alud de barro ocurrido unos cientos de metros más adelante de la caravana de asistencias dilapidó la Super Belen justo después de las dos etapas Maratón; los competidores no podían enlazar tres días consecutivos sin apoyo mecánico.

Aun así, se han levantado voces que critican que la organización no previera que el Dakar llegó a la región en época de lluvias y no tuviera un plan B. Pero es cierto que el alud y la impracticabilidad de los terrenos no se podía prever. Que el vivac de Oruro no drenase el agua, sí.

 

De los 4.088 kilómetros cronometrados programados, se han disputado 2.723 en el caso de las motos y 2.728 de 4.093 en el caso de los coches. Es decir, un 66,6% del total. Es cierto que los pilotos subrayan que los kilómetros de enlaces también son condicionantes, ya que deben hacerlos a velocidades limitadas y por autopistas, con lo que el cansancio acumulado puede jugar malas pasadas.

“Este año teníamos un Dakar lineal para unir tres capitales. Hemos trabajado para tener especiales de gran nivel. Los enlaces tienen que formar parte de la carrera, aunque no les guste a los competidores”, asegura Marc Coma. Por su parte, Etienne Lavigne añade al respecto de la falta de kilómetros cronometrados: “No necesitamos muchos kilómetros de especial siempre. Hay especiales muy muy duras sin tanta distancia. Nuestro ADN es poner etapas diferentes cada día que supongan un reto nuevo”.

A pesar de todo, de los 318 vehículos que partieron de la Costanera de Asunción el 2 de enero, 222 llegaron este sábado a Buenos Aires, el 69,8%. Curiosamente y a diferencia de lo que sucedía a mitad de rally, en esta edición han terminado más competidores que en 2016 (214 de 354, un 60,45%). La explicación reside en las dos etapas de menos, las más duras de la edición 2017.

La dificultad de este Dakar es indiscutible, pero los que vivieron África siguen subrayando que en Sudamérica no se logran las mismas condiciones extremas. Sobre todo si la climatología lo impide.

#19 KTM Racing Team: Laia Sanz

#19 KTM Racing Team: Laia Sanz
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Photo by: KH-7 Rally Team

#8 Himoinsa Racing Team KTM: Gerard Farrés

#8 Himoinsa Racing Team KTM: Gerard Farrés
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Photo by: HIMOINSA

#360 Mitsubishi: Cristina Gutiérrez, Pedro López

#360 Mitsubishi: Cristina Gutiérrez, Pedro López
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Photo by: Fotop

#360 Mitsubishi: Cristina Gutiérrez, Pedro López

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Photo by: Fotop

Ambiente

Ambiente
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Photo by: A.S.O.

Nani Roma, Overdrive Racing Toyota, Rosa Romero, Himoinsa Racing

Nani Roma, Overdrive Racing Toyota, Rosa Romero, Himoinsa Racing
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Photo by: A.S.O.

El vivac del Rally Dakar 2017 en San Juan, Argentina

El vivac del Rally Dakar 2017 en San Juan, Argentina
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Centro de medios

Centro de medios
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Photo by: A.S.O.
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Series Dakar
Tipo de artículo Análisis