Para el final, lo mejor

Nuestro experto en MotoGP, Martín Urruty nos habla sobre lo que se viene en lo que queda de la temporada 2015.

Hubo carreras en seco, la mayoría. Y sobre mojado. Las hubo en condiciones variables, que obligaron a cambiar de monta en medio del recorrido. Una, en Misano, que impuso doble entrada a boxes: primero a buscar la moto para pista mojada y luego a retomar la máquina para seco. Hubo un Gran Premio, el de Argentina, con distinta elección de neumáticos. Y otro, el de Holanda, definido con toque y polémica sobre la línea de llegada. Ninguna competencia había sido como la de Australia. El Gran Premio en Phillip Island, antepenúltimo de la temporada, fue el mejor que se haya visto en años, acaso en décadas del Campeonato Mundial desde que la cilindrada mayor eran los 500 cc.

Un rápido punteo por los ingredientes de la competencia en Oceanía alcanza para refrendar su estatus. Durante 120 kilómetros lucharon por la victoria cuatro pilotos: los tres mejores del elenco actual y una estrella de creciente resplandor. El cuarteto que peleó durante 27 vueltas frente al estrecho de Bass, entre el Pacífico y el Índico, acumulaba 233 victorias mundialistas, 148 de ellas en la categoría reina. Entre los tres consagrados, los máximos vencedores de la temporada, se contaban 17 títulos mundiales, 11 en la división mayor. El actual bicampeón de MotoGP y el dúo que batalla por sucederlo protagonizaron la contienda. Hubo tres fabricantes representados oficialmente. Y todo ocurrió en una de las mejores y más desafiantes pistas del Mundial. Al cabo de poco más de 40 minutos de lucha, del ganador -nunca antes había podido terminar una carrera de MotoGP en Phillip Island- al cuarto -seis veces vencedor en la isla- hubo sólo 1s058.

Marc Márquez, Jorge Lorenzo, Andrea Iannone y Valentino Rossi -según el orden de aparición por la línea de meta- compusieron la mejor competencia que se recuerde en la era moderna del Mundial. Fue una batalla de principio a fin y sin concesiones, en pista seca como todo el fin de semana, sin añadidos como la lluvia que suele ecualizar prestaciones mecánicas. La estirpe de los involucrados y cuanto hubo en juego realzaron el espectáculo. La inquieta periodista israelí Tammy Gorali llevó adelante un ejercicio de prolijo recuento no bien cayó la bandera de cuadros: detectó que los fabulosos cuatro de Australia realizaron ¡52 sobrepasos!. Iannone fue el piloto que más pasadas hizo: 18. Márquez concretó 16 adelantamientos, Rossi anotó 11 y Lorenzo sólo siete, con la salvedad de que el mallorquín fue quien más tiempo estuvo adelante, durante 23 de las 27 vueltas. Los italianos se lucieron con dobles sorpasso: Rossi superó en una misma maniobra a Dani Pedrosa y Cal Crutchlow para colocarse cuarto mientras que Iannone pudo a la vez con Rossi y Márquez para acomodarse segundo.

En una temporada repleta de matices, que ha tenido cuatro ganadores distintos y en la que diez pilotos diferentes han llegado a subir al podio, el Gran Premio australiano vino a decorar un año con rótulo de inolvidable más allá de lo que ocurra de aquí al cierre. La puja en el estado de Victoria permitió la graduación de Iannone en la elite del motociclismo: a quien ya se lo conocía como un piloto rápido ahora se lo menciona como alguien capaz de luchar con los mejores. Y como si hiciera falta dejar algo más, una yapa, la 16ª fecha sirvió para que se estrechara la diferencia entre Rossi y Lorenzo, actualmente de 11 puntos, con 50 como máxima cosecha aún posible en Malasia y Valencia.

Aquel asfalto voraz dos años atrás, piso en el que Bridgestone no pudo hacer pie y protagonizó un papelón que obligó a acortar la carrera e imponer una parada obligatoria en boxes, es ahora más suave pero exigente, en el que las motos patinan cada vez que se las llama con el gas después de una curva. En esa característica está una de las claves de la lucha resultante: la administración de la potencia y del neumático, los riesgos tomados al frenar y la velocidad punta ganada viajando en rebufo en la recta principal -en la que se superan los 330 km/h- propiciaron también tantos cambios de posiciones.

Márquez obtuvo su 50ª victoria mundialista con la mejor última vuelta que se le haya visto, pero también forma parte de la anécdota, de los matices. Como el podio de Iannone con el carenado de la Ducati agujereado por el impacto de una gaviota cuando marchaba en punta. O los efectos que lo ocurrido tenga en la coronación del campeón 2015. La carrera en Australia será recordada como un compendio de lo mejor que puede brindar el motociclismo en estos días, como un extracto de todo lo bueno que deberíamos ver al menos una vez al año.

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Acerca de este artículo
Series MotoGP
Pilotos Valentino Rossi , Jorge Lorenzo , Andrea Iannone
Tipo de artículo Artículo especial