La conquista

Martín Urruty, nuestro especialista en MotoGP, analiza la cita de este fin de semana en Aragón, España, y lo que puede ocurrir entre Valentino Rossi y Jorge Lorenzo en la disputa por el campeonato de cara a la parte final de la temporada.

La despedida de Europa antes del mes de periplo asiático de MotoGP será en el Gran Premio de Aragón, una de las carreras más nuevas del calendario mundialista, incluida recién en 2010 y actualmente tercera entre las cuatro concedidas a España. Valentino Rossi, quien en las dos fechas anteriores -Silverstone y Misano- amplió su ventaja en el campeonato con respecto a Jorge Lorenzo, jamás ha podido ganar en el Motorland aragonés. En el corto historial de la carrera figuran cuatro vencedores diferentes y sólo Casey Stoner repitió victorias: triunfó en 2010 y 2011, primero con Ducati y luego camino al título con Honda. Dani Pedrosa, Marc Márquez y Lorenzo se impusieron en las siguientes ediciones. Aragon y Austin, donde el campeón Márquez se mantiene invicto, son las únicas pistas del calendario actual en las que Rossi jamás ha podido vencer.

Que Valentino no haya logrado aún triunfar en Aragón no lo quita de la ecuación para la 14ª fecha. Apenas semanas atrás conquistó Silverstone, donde tampoco había ganado antes, y lo convirtió en el 23° circuito distinto en el que cruzó primero la meta con un prototipo de la categoría reina. Más allá de los 23 puntos de ventaja que le lleva a su compañero Lorenzo, aún quedan 125 como máxima cosecha posible y Rossi no puede descuidarse. Su seguidilla de 12 podios feneció en Misano, la fecha anterior, aunque mantuvo su consistencia anotadora, regularidad clave para defender su liderazgo.

Rossi necesita más que terminar inmediatamente detrás de Lorenzo de aquí a fin de año para mantener su postulación al décimo Mundial. La diferencia aún no le permite esa tranquilidad. Márquez puede ser, como demostró en Gran Bretaña y San Marino, involuntario verdugo o aliado según las circunstancias. El bicampeón pretende ganar cada carrera y tomará riesgos si hace falta porque su suerte está echada. Rossi y Lorenzo, como dejaron patente en Misano, son más cautelosos, principalmente cuando la lluvia obliga a apostar. Un año atrás, en Aragón, el agua marcó el pulso del Gran Premio: Il Dottore se cayó, igual que el dúo de Honda, y el mallorquín Lorenzo se fue triunfador.

Sin chances reales de luchar por el título, Lorenzo fue uno de los pilotos más contundentes y efectivos en el cierre de 2014, incluido el hilván de Aragón-Motegi-Phillip Island-Sepang-Valencia, idéntico al programado para este año. A pesar de que no anotó en el final valenciano, el bicampeón 2010/2012 cosechó 86 puntos en las anteriores cuatro competencias (venció en Aragón y Japón), contra los 81 sumados por Rossi en las cinco finales y los 73 del entonces cómodo líder Márquez. El rendimiento de Lorenzo, apoyado en el avance de Yamaha durante la pasada temporada, cimentó el arranque de 2015 con siete victorias de la marca de los diapasones en las primeras ocho rondas.

Rossi logró en Misano un puesto en la primera fila de partida que resultó clave para que de arranque se mantuviera cerca de Lorenzo y Márquez, y no perdiera los primeros giros en intentar alcanzarlos. Nadie llegó a esa fecha con tanta experiencia en el nuevo asfalto italiano como Valentino, quien sacó astuto provecho de las largas sesiones de prácticas con las motos de su academia, algo que no está prohibido -varios pilotos de MotoGP y Moto2 suelen hacerlo en otros trazados- pero que representa una ventaja en tan cerrada competencia. Una buena clasificación en Aragón, que asoma como territorio hostil para el italiano, será clave para defenderse de Lorenzo y mantener controlado a Márquez.

Lorenzo ya no puede darse el lujo de sumar menos puntos que Rossi en ninguna de las fechas por desandar. Y si aparece la lluvia, los recuerdos recientes del mallorquín no son buenos: perdió ritmo en Silverstone y la ansiedad y el apuro lo dejaron en el suelo en Misano. La confluencia de factores juega también con los ánimos y el talante de los contendientes. A los 36 años, Vale sabe que ésta es la última ocasión de su vida para ganar otro título: ha estado en la punta del Mundial desde el comienzo de la temporada -más allá de que Lorenzo llegó a igualarlo en puntos- y el temible Márquez quedó lejos luego de los titubeos de Honda en el comienzo. Por eso pretende irse de Europa manteniendo la ventaja para volver en noviembre, al cierre en Valencia, con el título a mano.

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Acerca de este artículo
Series MotoGP
Pilotos Valentino Rossi , Jorge Lorenzo , Marc Marquez
Tipo de artículo Análisis