Montoya: Después de que Dixon me pasó, "pensé que estábamos jodidos"

Juan Pablo Montoya ya piensa en el siguiente paso después de la victoria en las 500 Millas: ganar el campeonato de IndyCar.

Después de imponerse en la edición 99 de las 500 Millas de Indianápolis, Juan Pablo Montoya volvió al Indianapolis Motor Speedway la mañana del lunes para la habitual sesión de fotos y continuar con entrevistas antes de salir a Nueva York donde el próximo miércoles tocará la campana de Wall Street para anunciar el inicio de las operaciones bursátiles. 

Ya piensa en lo siguiente

"Ayer, llegando a la línea, yo estaba muy feliz, pero yo sólo estuve feliz por un corto periodo, pensando que va a pasar cuando me pregunto ¿qué es lo siguiente."

Según el historiador de las 500 Millas, Donald Davidson, 858 pilotos han competido en la mítica competencia y solo 68 han ganado la carrera, mucho menos los que se han impuesto varias veces. 

Felicidad de todo el mundo

Con las 500 millas de Indianápolis reconocida como uno de los más grandes carreras del mundo, y con su experiencia en diversas series como Fórmula Uno y NASCAR, Montoya ha recibido cientos de mensajes de felicitación de todos los rincones del mundo. "He recibido un montón de mensajes de ingenieros de F1 con los que ha trabajado, además agradecer a toda la atención de la gente". 

Montoya firmemente declaró que su triunfo es el esfuerzo de todo un equipo y que no puede pensar en sí mismo como la estrella única y acotó que él solo es parte de la tripulación. "Todos trabajamos duro, yo soy uno más de ellos", dijo con convicción. 

Celebrando con el equipo

Montoya se reunió con su equipo en un bar del centro de Indianápolis para celebrar y donde presenciaron la retransmisión de la carrera. 

A partir de entonces, Montoya, quien no consume alcohol, se apartó, mientras que el equipo se quedó un poco más de tiempo. 

"Para ganar, usted debe tener un buen coche y debes conducir mejor que nadie. Si no, no ganas", comentó en su habitual voz despreocupada.

Una batalla cuesta arriba

Pero Montoya no solo se enfrentó al factor edad, sino a un coche completamente diferente en comparación con el monoplaza con el que ganó en el 2000. "Ese coche tenía mucho poder..Ahora, con los aero kits usados hoy en día es divertido y también es sorprendente que tan cerca y competitivo puedes estar. Pero no es sencillo rebasar, eso lo comprobé cuando traté de rebasar a Oriol Servia. No fue fácil. Tenía que esperar a que el otro piloto cometiera un error". 

Sin embargo, Montoya tuvo que remontar tras verse en la parte final de los competidores en apenas la primera parte de la carrera, para en las últimas vueltas estar en el grupo líder. 

"Yo sólo tenía que ser paciente. Al principio no creía tener un coche suficientemente bueno para ganar, pero después de mucho trabajo tuvimos una oportunidad. Una vez que llegué a la tercera posición y Scott Dixon me pasó pensé que estábamos jodidos". 

 

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Acerca de este artículo
Series IndyCar
Evento Las 500 de Indy
Pista Indianapolis Motor Speedway
Pilotos Juan Pablo Montoya
Tipo de artículo Entrevista