Un circuito para grandes pilotos

No hubo lucha por el liderazgo en Spa pero varios pilotos brillaron durante el GP de Bélgica y dejaron un buen sabor al momento del análisis.

El ganador, Lewis Hamilton, construyó una carrera perfecta, aún sabiendo que desde Spa no habrá más ayudas externas para calibrar el embrague previo a la largada. Fue autor de una partida muy superior a la de su compañero Rosberg, que finalizó quinto la primera vuelta. Ya es imposible pensar que el alemán será capaz de presentarle batalla a Hamilton en la disputa del título. Lewis registró diez ‘pole position’ este año contra una de Rosberg, y ganó seis carreras contra tres de Nico, demasiada diferencia.

Otro piloto que sacó nota 10 en Spa fue Romain Grosjean. Como varias veces en esta temporada debió dejarle su lugar a Jolyon Palmer en el primer test del viernes. A pesar de haber perdido esa hora y media y de que Lotus sigue afrontando serios problemas económicos, Grosjean se las ingenió para clasificar cuarto el sábado, fue retrasado cinco puestos por cambio de caja, largó muy bien y se las arregló para llegar al podio. Impecable. Basado también en la capacidad del equipo para separar los problemas y afrontar la carrera con la seriedad de un equipo grande, al contrario de Williams.

El sábado, luego de la qualy, era difícil imaginar que el ruso Daniil Kvyat podría sumar puntos gordos. Sin embargo, fue de menos a más en la carrera, superó muchos autos, contó con una buena estrategia de Red Bull, que lo hizo llegar al final del Gran Premio con neumáticos blandos, y se benefició con el abandono de Vettel para anotarse cuarto en las estadísticas. Ha mejorado tanto su nivel desde el comienzo del año que ya es un serio rival para su consagrado compañero Ricciardo.

Y a los latinoamericanos nos toca la satisfacción de tener que señalar a Checo Pérez como uno de los mejores en Spa. Se lo ganó a fuerza de talento, consistencia y confianza en sí mismo. El viernes declaró que tenía mucha fe para estar entre los siete de adelante y vaya que cumplió. Pérez desarrolló una largada inmejorable, supo cómo llevar el auto y hacer trabajar el embrague sin que el ingeniero lo pueda ayudar, emparejó con mucho coraje a Hamilton y no pudo doblar primero en Les Combes sólo porque Lewis iba por la cuerda y quedó posicionado mejor para tomar la doble curva.

No olvidemos que Checo hizo todo ésto con un humilde Force India, ya muy lejos de aquel 2013 en el que McLaren lo maltrató. Hoy, el mexicano sigue arriba de su ex equipo, que parece sumergido en alguna maldición de los antiguos aztecas.

 Hay un piloto, el más joven de la categoría, que no deja de asombrarme por su madurez, tanto a la hora de correr como a la de declarar ante la prensa. Cada vez estoy más convencido de que Max Verstappen tiene esa ‘pasta’ especial de los grandes campeones. Todavía le falta cruzar la etapa de los errores groseros, que la mayoría ha sufrido, pero demuestra en cada carrera que está llamado para hacer algo grande en Fórmula 1, ojalá no me equivoque. En Spa dio espectáculo con un Toro Rosso que no le permitió volar más alto, aunque si logró superar muchos rivales en pista. Un fenómeno.

 Y por último, no quiero dejar afuera de esta síntesis a Sebastian Vettel. Se quedó sin nada en su GP 150, pero manejó con su clase habitual para avanzar desde un octavo lugar de partida hasta el podio, que perdió porque la estrategia de Ferrari, de hacer una sola parada, chocó contra el final de la vida útil de una goma que rodó a pleno durante 27 giros. Una lástima por Seb, es otro piloto para quedar en los libros de oro de la F1.

 Salud Spa! Gracias por mostrarnos, otra vez, a los grandes talentos como a lo largo de la historia.

 

Sé parte de algo grande

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Acerca de este artículo
Series F1
Pilotos Lewis Hamilton , Sebastian Vettel
Equipos Mercedes , Scuderia Ferrari
Tipo de artículo Análisis
Etiquetas ferrari, hamilton, mercedes, vettel