Monza, fiesta y decepción

Fernando Tornello, nuestro experto en Fórmula 1, nos da un análisis de lo vivido en el Gran Premio de Italia, que vio de todo un poco en un fin de semana de locura.

Un manto de silencio cubrió las tribunas de Monza desde que se apagaron las luces del semáforo hasta que cayó la bandera a cuadros. La fiesta que los 'tifosi' soñaban no se concretó, se diluyó cuando Kimi Raikkonen se quedó quieto en la largada y apareció último en la fila.

Todos sabían que, más allá de la muy buena clasificación sabatina de Ferrari, el gran candidato a ganar el GP de Italia era Lewis Hamilton, pero la gran mayoría se ilusionó con un arranque perfecto de los autos rojos que pudiera complicar al campeón de Mercedes. Por eso, no alcanzó que Vettel se ubicara segundo en la chicana inicial, el desencanto por lo de Kimi y la velocidad de Hamilton aplacaron los ánimos enseguida.

Fue una procesión sólo alterada por el avance de los Red Bull y Toro Rosso desde el fondo, aunque poco le importó a los fans italianos. La victoria de Hamilton fue aplastante en pista, sólo cuestionada y manchada por las dudas que dejó el inflado de las gomas de los Mercedes, objetadas en primera instancia por el Comisario Técnico pero absueltas luego por los Comisarios Deportivos.

Si algo hará recordar este Gran Premio en Monza será el 'affaire de los neumáticos. Luego de las roturas inesperadas en Spa, Pirelli aconsejó inflar las gomas a no menos de 19.5 Psi. En primera instancia, minutos antes de largar, los comisarios observaron que las gomas traseras derechas de Hamilton y Rosberg estaban por debajo del nivel precisado. El tema fue tratado al terminar la carrera y, en una decisión que dejó muchos interrogantes sueltos, FIA decidió no penalizar a Hamilton, mientras Rosberg abandonó antes del final.

Para esto, durante los últimos giros del Gran Premio, Mercedes le pidió a Hamilton que acelere y logre mayor diferencia, sin explicarle el motivo. El británico se mostró desorientado en los cortos diálogos con el equipo y confesó, más tarde, que pensó si había excedido la velocidad en boxes o pasado rivales con banderas amarillas, previendo una sanción.

Todo resultó en una gran confusión que empañó la justa victoria en pista de Hamilton. Me quedé con la impresión de que Mercedes sabía que había jugado al límite y previó una sanción en tiempo agregado para Lewis, mientras la FIA, una vez más, no fue clara en la aplicación del reglamento. Primero, su Comisario Técnico dio cuenta de la anomalía, luego sus Comisarios Deportivos escucharon al equipo y aceptaron que las gomas se habían desinflado en la parrilla de salida al quitarles las mantas térmicas y no lo penalizaron..

Una lástima. Hamilton no merecía esa mancha y la 'catedral' de Monza tampoco. Al fin, los 'tifosi' armaron la gran fiesta de todos los años bajo el podio para festejar el segundo puesto de Vettel. Un premio de menor valor. 

El párrafo final va dirigido a Bernie Ecclestone. Más allá del dinero que logre cobrar de los organizadores en el futuro, Monza debería ser declarado "patrimonio cultural de la F1" y no puede ser eliminado del calendario. Estimado Bernie, sólo debe mirar hacia esa multitud que se agolpó en la recta, bajo el podio, para tomar valor y decirse a sí mismo que no todo es negociable en la vida.

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Acerca de este artículo
Series F1
Evento GP de Italia
Sub-evento Post carrera domingo
Pista Monza
Pilotos Kimi Raikkonen , Lewis Hamilton , Sebastian Vettel
Equipos Scuderia Ferrari , Scuderia Toro Rosso , Red Bull Racing , Sahara Force India F1 , Mercedes
Tipo de artículo Artículo especial