¿Los pilotos de monoplazas pueden estar mejor protegidos?

Nuestro columnista Mauricio Gallardo nos habla sobre la necesidad de tomar medidas de seguridad para los pilotos de monoplazas después del accidente de Justin Wilson.

El automovilismo vuelve a estar de luto y en ese contexto surge nuevamente la discusión que ronda sobre los monoplazas: habitáculos cerrados sí o no. Las trágicas muertes de María De Villota, Jules Bianchi y ahora Justin Wilson, nos llevan a pensar que al menos es tiempo de evaluarlo seriamente.

El automovilismo está en constante evolución y en ese camino hay cambios sustanciales, algunos son del agrado del público y otros no tanto, pero cuando esos cambios se efectúan para mejorar la seguridad de quienes arriesgan sus vidas compitiendo, todos deberíamos apoyarlos.

En ese contexto y aunque no resulte del agrado de los mas puristas del automovilismo, de los románticos de antaño, entre los que me incluyo, la discusión sobre los habitáculos cerrados en los monoplazas vuelve a estar en el tapete y con razón.

La trágica muerte de Justin Wilson en la reciente cita de la IndyCar en Pocono, luego de sufrir un fuerte golpe en su cabeza con un elemento de aproximadamente 3 kilos, desprendido de otro coche accidentado segundos antes, no debe pasar inadvertida.

Quizás haya llegado el momento de que los responsables de la seguridad puedan evaluar definitiva y seriamente aquella posibilidad.

En la misma sinfonía, la FIA deberá plantearse con mucha fuerza el tema en cuestión, más aún luego del fatídico desenlace que tuvo la vida de Jules Bianchi o poco tiempo antes, el infortunado incidente que sufrió Maria de Villota, quien también falleció meses mas tarde.

En todos los casos se vieron involucrados monoplazas de las principales categorías del mundo. En todos jugó un papel fundamental la tragedia de golpes letales en la zona de la cabeza; de Villota contra un camión mientras ensayaba en una recta, Bianchi contra una grúa, Wilson al recibir un fuerte golpe de una pieza que volaba por el aire.

Años atras en Hungria, pudo haberle pasado lo mismo a Felipe Massa, cuando un resorte de 800 gramos desprendido del auto de Rubens Barrichello impactó en su casco y pudo haberlo matado.

Con los trágicos hechos ya consumados da la sensación de que no se está haciendo lo suficiente y es tiempo de que los principales estamentos trabajen a conciencia, mas allá de lo que nos guste o no, de si quedan o no bonitos los autos monoplazas con cockpit cerrado, la cuestión es mucho mas profunda y tiene que ver con proteger un poco más a los verdaderos protagonistas de este deporte, nada tan valioso como eso.

Los autos monoplazas de las grandes series ya no son lo que eran y nos adaptamos. Los IndyCar con sus ruedas prácticamente cubiertas y los F1 transformados en híbridos menos ruidosos, son apenas algunos ejemplos de que los cambios se producen gusten o no, entonces en esa dirección, bien vale una prueba, avanzar con diseños, probarlos en pista, conocer qué pérdida de visibilidad hay, si es que es así, cómo se puede trabajar en el rescate de un piloto en caso de accidente, al menos dar los primeros pasos y analizar en concreto. 

Queda claro que no siempre tenemos que hablar de desarrollos para que los coches corran más rápido que el año pasado, ese es un punto que no debemos perder de vista. 

¿Será tiempo de dar ese paso? Ya es tarde para de Villota, para Bianchi, para Wilson, pero solo queda pensar en un mejor automovilismo para los que siguen, siempre asumiendo que es un deporte de alto riesgo y que nunca habrá seguridad ciento por ciento, pero todo lo que se haga para minimizar aunque sea una parte de ese riesgo, debe ser bienvenido. 

Entonces, habitáculos cerrados, ¿sí o no? O mejor dicho, ¿por qué no? 

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Acerca de este artículo
Series F1 , IndyCar
Pilotos Justin Wilson
Tipo de artículo Artículo especial
Etiquetas cabina cerrada, monoplaza, seguridad