F1, el precio del poder

Fernando Tornello reflexiona sobre lo que puede suceder con el futuro de la Fórmula 1 luego de que Bernie Ecclestone asegurara que es muy probable que la categoría sea vendida antes de 2016.

Hace mucho tiempo que todos nos preguntamos hasta cuando seguirá Bernie Ecclestone dirigiendo a la Fórmula 1. Hasta ahora nunca hubo una respuesta válida, pero hace pocas horas el mismo Bernie se encargó de avivar el tema.

"Es muy posible que antes del próximo año Fórmula 1 sea vendida y tenga un nuevo conductor", dijo el Boss.

A partir de allí la nueva pregunta es: ¿quién sucederá a Ecclestone?

Bernie asegura que hay, por lo menos, tres candidatos. Hoy, Alpha Topco Ltd. es la dueña de la F1. Su principal accionista es el fondo de inversión CVC Capital Partners, que posee el 35,5 %, luego Delta Topco y otras sociedades con el 28,4 %, Bambino Holdings (creada por la familia Ecclestone) con 8,5 %, el propio Bernie mantiene un 5,3 % de acciones y otras partes minoritarias suman el restante 22,3 %.

En principio, trascendió que el nuevo comprador se haría cargo del 35,5 % de CVC, la porción mayoritaria de la torta. Muchos se preguntan por qué la empresa se desprendería de un negocio redituable que factura más de dos mil millones de dólares por año, de los cuales una cuarta parte corresponde a derechos de TV.

Quienes conocen a los miembros del directorio de CVC coinciden en que creen que llegó el tiempo de dedicarse a explotar otros negocios, alejados de la F1. No hay que descartar el hecho de que F1 es sólo una de las inversiones que manejan, mientras más de 50 grandes grupos los esperan para mejorar sus ingresos. 

Estimaciones aproximadas permiten evaluar que el valor del 35,5 % que CVC posee del Grupo F1 ronda los 2.600 millones de dólares, en tanto las ganancias desde que se hizo cargo superarían los 5 mil millones. Claro, sin contar que en una compra y venta de una mayor parte de acciones, desde 2006 hasta 2011, el Grupo invirtió 1.100 millones para comprar el 63% y vendió en 1.600 millones sólo un 27,5 %, para quedarse con el porcentaje que actualmente posee.

Hoy nadie puede asegurar quiénes son los posibles compradores, aunque en el horizonte aparecen algunos candidatos que bien podrían pujar por quedarse con uno de los mayores negocios relacionados con el deporte.

Hace pocos meses circuló con fuerza el rumor que instalaba a un consorcio de Estados Unidos y Qatar, liderado por RSE Ventures, una firma conducida por Stephen Ross, propietario de Miami Dolphins, como interesado en comprar acciones de F1. Tiempo atrás se mencionó también al millonario americano John Malone, quien a través de la firma Liberty Global podría invertir en la más conocida categoría de automovilismo, sin descartar la posibilidad de que el millonario dueño de Red Bull, el austríaco Dietrich Mateschitz, con una fortuna calculada en 7 mil millones de dólares, pueda incorporarse a la lista de pretendientes. Desde hace unas cuantas semanas Red Bull amenaza con retirar sus equipos de la F1. Muchos nos preguntamos si esa movida no tendrá relación con la intención de compra que podría tener su dueño.

Pronto conoceremos el nombre del nuevo propietario mayoritario de F1. Mientras tanto, Ecclestone, al borde de cumplir 85 años a finales de octubre, prepara otra de sus jugadas maestras, la que consiste en resistir cualquier movimiento de acciones para seguir manejando los destinos de la categoría, aún con nuevos dueños y tratando de vencer el paso del tiempo, algo que será posible sólo hasta que la batalla tome el giro final, inexorable.

Sé parte de algo grande

Escribe un comentario
Mostrar comentarios
Acerca de este artículo
Series F1
Tipo de artículo Artículo especial