Análisis: Lo que la F1 puede aprender del éxito en México

El enorme éxito del primer Gran Premio de México en más de dos décadas debería servir de lección para otros eventos, dice Jonathan Noble.

Fue un poco irónico que solamente una semana después de que Ferrari se haya quejado con sus rivales por entretener a los fanáticos en Austin, el Gran Premio de México haya dado una gran prueba de por qué llenar de éxtasis las tribunas aún es importante en la Fórmula 1.

Las emociones, la pasión, el ruido y el auténtico entusiasmo que los fanáticos mostraron alrededor del Autódromo Hermanos Rodríguez fue una muestra de que si a quienes pagan una entrada les das lo que desean, ellos vendrán.

Como un experimentado comentarista de la televisión remarcó sobre la atmósfera en la pista, "hizo regresar a la verdadera Fórmula 1".

Furor del espectador

México fue un fin de semana que tuvo mucho que ver con los fanáticos. No fue lo visto en la carrera, el diseño de la pista ni el horroroso tráfico en la ciudad lo que quedará en la memoria de la gente que dejó atrás la locura de la Ciudad de México.

En vez de eso, lo agradable fue ver niños, padres y abuelos entusiasmados con furor al ver los autos de la Fórmula 1 y a sus héroes.

Nos encantaron los carteles, las máscaras y que la cerveza fluyera libremente, nos encantaron las sonrisas y el desenfrenado entusiasmo que hizo que el lugar pareciera más un estadio de fútbol que una pista de carreras.

En medio de todas las charlas acerca de que la F1 ya no tiene héroes, México demostró lo que se puede lograr con un poco de esfuerzo realizado para darle al público que paga una entrada exactamente lo que desean. Por un fin de semana al menos, Sergio Pérez fue un dios.

Pero esto no fue todo sobre el amor por un hombre, se trató de hacer más por los fanáticos.

Un podio como estrellas de rock

Simplemente observen como ejemplo el lugar en que fue ubicado el podio. Haberlo colocado en medio de la sección del estadio, en vez de hacerlo sobre los pits como suele ser, fue uno de los grandes aciertos del fin de semana. Lo que se vio luego de la carrera fue simplemente sensacional.

Sí, no deberíamos estar sorprendidos de que México funcionó. Como Eric Boullier, director de competición de McLaren, dijo el domingo por la noche, los ingredientes que hicieron del fin de semana un éxito son bien conocidos.

"No pienso que debamos aprender nada, ya que se trató más de promoción", dijo. "Primero que nada las instalaciones estuvieron increíbles. La manera en que trabajaron en la comunicación fue muy buena.

"Sí, se vieron ayudados por tener a un par de pilotos mexicanos, pero los usaron para promocionar el Gran Premio, lo que fue muy inteligente.

"Es un país entusiasta, pero también el diseño del circuito, el estadio y el cambio de lugar del podio fueron medidas innovadoras, y han creado algo único. Me siento muy feliz por el promotor y por México porque ha sido un éxito sobresaliente".

Crisis de identidad

Quizás el error que la F1 ha cometido en los últimos años con sus fallidas aventuras a Turquía, Corea y la India es que pensó que podía hacer las cosas como en cualquier otro lugar y tener grandes multitudes. Simplemente sobrestimaron su popularidad en naciones donde no hay cultura de carreras.

Además de construir circuitos alejados de las grandes ciudades –dándole a la gente una razón para no ir- nunca pareció haber una voluntad para adaptarse a los mercados individuales para maximizar los retornos.

Era a la manera de la F1 o a otra cosa. Todos estos países terminaron con pistas casi idénticas diseñadas por Tilke, a las que les faltó el toque local. Todo fue tan formulado y regulado que nunca logró llegar al mercado del lugar.

No hubo voluntad para permitir que las cosas se hicieran de manera diferente, una falta de deseo de los poseedores de acciones de la F1 para debidamente promover las carreras de antemano y sin pensar en qué puede hacerse para traer fanáticos.

Recuerdo tener una conversación con el promotor de la carrera de Corea hace un año, quien dijo que una de las principales razones por las cuales la audiencia local no logró verse atraída fue que no sabía quiénes eran los pilotos.

Estaba seguro de que la falta de grandes números en los coches fue un factor clave en la apatía del espectador, porque muchos espectadores que nunca habían sabido de la F1 antes no podían diferenciar entre un Ferrari, un Red Bull o un McLaren.

Entonces, cuando el mercado local sabe que con simples cambios como ese pueden ser una gran diferencia para enamorar fanáticos, ¿por qué la F1 no puede ser un poco más flexible para ayudar?

Rompiendo el molde

Los promotores de México sabían que si seguían el camino de las otras nuevas carreras, si no hacían uso de la sección del estadio de béisbol y especialmente la colocación del podio en un lugar diferente, entonces no entregarían lo que los fanáticos esperaban ver.

Carlos Slim Domit, el influyente hombre de negocios mexicano, quien tuvo un rol clave en el regreso de la carrera, dijo: "Tener el podio en el estadio fue para llevar la carrera más cerca de la gente.

"Pienso que lo que sucedió en México este fin de semana puede ser un ejemplo de cómo los fanáticos quieren estar cerca de la F1. Vimos a muchos niños, muchos niños jóvenes, muchos gente que no estaba tan relacionada a las carreras y de repente la F1 se convirtió en lo más importante que sucedió en el país".

Los cínicos pueden argumentar que la carrera en sí misma no fue tan buena, y que no deberíamos juzgar un evento simplemente por una ruidosa y pomposa ceremonia posterior a la competencia. Pero, así como el podio de Monza entrega algo especial, México también ayudó a hacerse querer por los fanáticos y los pilotos.

Podemos lamentarnos porque la original curva Peraltada ya no está y podemos estar poco impresionados por las curvas lentas del último sector de la pista, pero no podemos negar que cada fanático que colmó esas tribunas se fue encantado con lo que había visto.

"Sí, fue un poco un espectáculo, al estilo de Estados Unidos, pero fue un buen espectáculo", agregó Boullier. "Uno necesita adaptarse a la cultura de la gente.

"No puedes tener una ceremonia fría si estás en México donde la gente es apasionada. Debes ajustarte un poco con el estilo. En el final somos un deporte, pero también un espectáculo. Este tipo de cosas no cambia la naturaleza de la F1, simplemente hace más felices a los fanáticos".

Y esa última oración es la clave aquí. Estar en un evento deportivo, un concierto de música o el circo se trata de presenciar algo único, absorber la atmósfera y ser parte de algo que no ves todos los días. Es una forma de fantasía.

Eso fue exactamente lo que hizo de México un éxito. Ser flexible para los fanáticos dio resultado y no requirió ningún agregado falso a la carrera.

No hay nada de qué avergonzarse por traer el circo a la F1, y si eso significa que el único dolor de cabeza del promotor ahora es pensar en cómo superarse el año que viene, entonces  fue absolutamente lo correcto de hacer.

Sé parte de algo grande

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Acerca de este artículo
Series F1
Evento GP de México
Pista Autodromo Hermanos Rodriguez
Tipo de artículo Análisis