Análisis: La F1 necesita más duelos como el de Rossi vs. Márquez

¿La Fórmula 1 necesita dejar de lado las aburridas discusiones sobre motores y enfocarse más en rivalidades, como las que el MotoGP es capaz de producir? Jonathan Noble lo investiga.

"Está claro desde las imágenes del helicóptero que no quería hacer que chocara. Solamente quería asegurarme de que pierda tiempo, que vaya por fuera y debiera levantar, porque él estaba jugando su juego sucio. Cuando fui ancho y me detuve a casi cero, lo miré como diciendo '¿qué estás haciendo?' Después de eso nos tocamos".

Esas son las palabras de Valentino Rossi, pero podrían haber sido pronunciadas por Lewis Hamilton luego de haber conducido agresivamente contra Nico Rosberg, llevándolo por dentro en la curva 1 del Gran Premio de los Estados Unidos.

Sin embargo, el incidente de Rossi con Marc Márquez, junto con los efectos colaterales y las reacciones posteriores, ha generado la controversia más grande del deporte motor en el año, mientras que lo mejor que la F1 ha podido hacer ha sido un momento en el cual los dos rivales por el título se arrojaron una gorra.

De hecho, es una fuerte señal que la F1 parece haber centrado todas sus charlas en el paddock a la intriga y la pelea detrás de escena dominada por los motores y no por lo que sucede en la pista.

Guerra por los motores

Hablando con un jefe de equipo el fin de semana pasado sobre la fascinante batalla que se viene entre los fabricantes y la alianza FIA/FOM por los planes de introducir un motor "estándar", admitió se trataba de una verdadera intriga política que se estaba cocinando a fuego lento.

Aunque luego hizo una pausa: "¿Pero no es de los motores que deberíamos estar hablando todos", dijo. "Necesitamos mayor controversia en la pista".

¿Quién no estaría de acuerdo con eso?

A pesar de la mirada de los jefes de equipos, quienes manejan la categoría y muchos fanáticos sienten que debe hacerse algo para hacer que el rol del piloto sea más importante, ahora que la plataforma no hace absolutamente nada para hacer que esa situación sea una realidad.

MotoGP está pasando por un momento dorado con el rendimiento entre las motos principales entregando la variabilidad justa para que sea súper competitiva, y la contribución de los pilotos es invaluable.

El motor de Honda permite sacar ventaja en las largas rectas, pero el chasis de Yamaha en las curvas hace recuperar el tiempo perdido. Y algunos buenos rendimientos han permitido que Ducati también sea competitiva.

Esa variabilidad de fortalezas y debilidades hace que el rendimiento tan apretado entre los tres fabricantes lleve a tener gran cantidad de sobrepasos y también hace que el rol del piloto sea aún más importante. Las pocas décimas que puedan aportar logran hacer la diferencia.

Hacer que los pilotos sean reyes eleva las rivalidades, y en última instancia ha llevado a que se generen las tensiones entre Rossi y Márquez mientras pelean lado a lado por cualquier ventaja dentro y fuera de la pista. En la F1, bajo las actuales regulaciones con los motores turbo V6 y los neumáticos que deben ser cuidadosamente utilizados, hemos llegado a una categoría donde el motor es el rey.

Falta de competencia

Vamos camino a fines de semana de carrera sabiendo que Lewis Hamilton o Nico Rosberg muy probablemente estarán peleando por ganar, y aceptando el hecho de que la batalla será ganada por el que encuentre la mejor puesta a punto para alcanzar la vuelta perfecta en la clasificación del sábado.

¿Es correcto que pilotos de primer nivel como Fernando Alonso, Daniel Ricciardo y Sebastian Vettel dejen su corazón al manejar, lleguen al rendimiento de sus vidas y tengan poca esperanza de poder desplazar a las Flechas Plateadas de la cima?

Austin sí mostró algo diferente de todos modos. El clima loco que golpeó Texas hizo que tuviéramos una carrera, al menos en la primera parte, en la cual tener mayor potencia no era el ingrediente para el éxito.

De repente la influencia del chasis y el piloto aumentó, por lo cual Red Bull brillantemente se colocó como contendiente de Lewis Hamilton.

Fue por eso que también tuvimos más incidentes y peleas que lo que hayamos visto hasta ahora, ya que autos diferentes tuvieron fortalezas diferentes en diferentes puntos de la carrera, y los pilotos sabían que podían hacer la diferencia.

Si bien no estoy sugiriendo que los pilotos de la F1 se enojen y deliberadamente saquen a sus rivales de la pista, las carreras sí necesitan más acción rueda a rueda, con regulaciones técnicas que entreguen una mayor variabilidad en el rendimiento.

Oportunidad en 2017

El balance de poder entre la influencia del chasis, piloto y motor necesita ser reajustado, y no debería existir la posibilidad de dominar si tienes uno de esos tres pilares en su lugar.

Quizás en última instancia, debe ser el piloto quien sea el factor determinante, y cualquier astucia en ese frente debería poder superar muchas de las fortalezas que los rivales puedan tener en las otras dos áreas.

Solamente entonces podremos tener la clase de rivalidades que son el ingrediente fundamental de una categoría que así tendrá mejor llegada a los fanáticos. Es por eso que aún hoy hablamos de Piquet vs, Mansell, Senna vs. Prost, Hill vs. Schumacher y Schumacher vs. Alonso

Con la F1 trabajando en nuevas reglas para 2017 para hacer a los autos más veloces y más desafiantes, existe una oportunidad para llegar exactamente a lo que se necesita. Eso es algo que no debe desperdiciarse. Si lo hacen bien, tendremos nuestra rivalidad del estilo Rossi vs. Márquez.

Olvídense de lanzarse gorras. Lo que queremos son ruedas que se golpean, maniobras que dejan sin aliento y pilotos enojados en la pista. 

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Acerca de este artículo
Series F1
Tipo de artículo Análisis