¿La experiencia ya no cuenta?

La reciente consagración de Pascal Wehrlein en el DTM vuelve a poner el foco en las edades de los nuevos consagrados y en un sistema que corre contra el tiempo, escribe nuestro columnista Mauricio Gallardo.

¿Cuál es el límite? ¿Hasta dónde podrán llegar? La vara de las edades está cada vez abajo y así como esto genera situaciones positivas, por otro lado pone una presión extrema en aquellos deportistas que buscan alcanzar un lugar entre los más destacados.

Marc Marquez, bicampeón de MotoGP con apenas 22 años, Sebastian Vettel, quien ganó su primer campeonato mundial de F1 a los 23 años y que ahora con 28 ya suma 4 títulos, o Max Verstappen corriendo en Fórmula 1 con 18 años recién cumplidos, son algunos de los casos mas destacados.

En ese sentido, Pascal Wehrlein es el ejemplo reciente luego de consagrarse como el campeón más joven de la historia en el prestigioso DTM.

Ganó el título un día antes de cumplir 21 años, con apenas 37 carreras disputadas en el certamen, dejando atrás a volantes experimentados como Timmo Scheider, Mattias Ekstrom o Gary Paffet por citar algunos de los consagrados en la popular categoría alemana.

Una temporada atrás, Pascal, el niño mimado de Mercedes-Benz, había impuesto otro hito a punto de cumplir 20 años, como el ganador más joven del certamen teutón.

Con apenas 3 triunfos en su haber, Wehrlein logró lo que muchos otros pilotos jamás pudieron hacer en su paso por el DTM.

Habría que buscar mas allá de su innegable talento, su preparación y las herramientas de las que dispone en pista para entender este fenómeno, donde parece que ya no es imprescindible tener años de antigüedad o experiencia para estar al más alto nivel.

Hoy, los simuladores que utilizan los pilotos para entrenar se parecen más de lo que podemos imaginar a los actuales autos hiper tecnológicos y eso seguramente allana el camino a los jóvenes, donde antes la experiencias de los veteranos podían marcar una diferencia.

Esa línea se borró. Antes la escalera de avance en la competición era más progresiva y de acuerdo a los logros alcanzados se pasaba al siguiente nivel.
 
Hoy rápidamente pasan del karting, a manejar 400 HP como si nada y con la premisa de que si en un par de carreras o temporadas no se consiguen resultados aceptables, un joven puede ver su carrera terminada a los 25 años, y ese es uno de los aspectos negativos de los tiempos actuales.

El hecho de ver que algunos pilotos privilegiados por el talento y las circunstancias llegan pronto a categorías y equipos top, pone a todos los competidores en una encrucijada y sienten que deben sorprender a los directores de equipos o a potenciales patrocinadores en solo un puñado de maniobras, razón por la que vemos seguramente grandes e impactantes incidentes en las categorías formadoras o promocionales.

Muchos jóvenes sienten que si no brillan lo suficiente y de manera rápida, no podrán seguir escalando y quizás tengan razón. Lo peligroso es que muchos pretendan llamar la atención sin importar qué tan preparados están y eso es un arma de doble filo, porque si aparece una oportunidad de las grandes y no logran aprovecharla, es probable que sus carreras terminen mucho antes de que hayan comenzado.

Esos son los límites con los que se juega hoy. Es saludable ver a tantos jóvenes intentando ganarse un lugar, es fantástico ver que un puñado de ellos logran consagrarse y batir a los más experimentados, el problema es cuando esa pasa a ser la única vara con la que se miden los talentos, o ganas todo y lo haces pronto o tu carrera habrá acabado, no creo que esto sea lo más apropiado para el bien del motorsport, pero son algunas de las señales que se pueden observar y que no debemos pasar por alto.

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Acerca de este artículo
Series DTM
Pilotos Pascal Wehrlein
Tipo de artículo Artículo especial